El museo del Molinete abrirá en 2019 como acceso a la visita del Foro Romano

Algunas de las piezas arqueológicas restauradas./José María Rodríguez / AGM
Algunas de las piezas arqueológicas restauradas. / José María Rodríguez / AGM

En un mes acabará la restauración de las 358 piezas halladas y en un año y medio el recinto y toda la ruta turística estarán listos

Eduardo Ribelles
EDUARDO RIBELLESCartagena

Dos lienzos con las imágenes de dos musas delicadamente pintadas y una escena cinegética con un cazador ocupaban ayer al equipo de restauración que acabará, en alrededor de un mes, la recuperación de las 358 piezas halladas en las excavaciones del Barrio del Foro Romano, entre el cerro del Molinete y la calle Balcones Azules. El equipo de arqueólogos que las descubrió afronta ahora la excavación del foro de la colonia, en la zona que queda por inspeccionar entre la parte ya descubierta y musealizada (las termas, el edificio de banquetes y el templo de Isis) y el centro de salud de la calle San Vicente. El objetivo es sacar lo que queda del barrio romano de Carthagonova (siglo I después de Cristo), convertirlo en visitable y unirlo al nuevo museo, que ocupará el sótano de las instalaciones sanitarias. «En un año o en un año y unos meses tendremos hechas ambas unidades. Habremos completado todo el recorrido visitable en apenas una década, lo cual es un plazo récord», explicó el director de las excavaciones, José Miguel Noguera, durante una inspección ayer a las piezas restauradas.

La Fundación Repsol ha invertido ya 3,2 millones y pondrá 800.000 más para concluir el proyecto

Noguera mostró el resultado de la restauración llevada a cabo en el taller municipal del Polígono Industrial Cabezo Beaza. Le acompañaron la alcaldesa, Ana Belén Castejón, ya que el Ayuntamiento promueve la excavación; y el vicepresidente de la Fundación Repsol, Ignacio Egea, que la financia. Los dos admiraron las pinturas murales, las ánforas, las estatuillas, el menaje y la orfebrería, los aperos y los ornamentos metálicos e incluso una reja de gran tamaño. Todo seguirá bajo custodia en esas instalaciones, hasta que se decida el traslado al nuevo museo. También asistieron la codirectora de las excavaciones, María José Madrid, y la jefa del taller de restauración, Izascun Martínez.

Entre los hallazgos hay murales, estatuillas, piedra labrada, objetos metálicos e incluso un gran enrejado

La recuperación del barrio donde estaban los principales edificios públicos de Carthagonova, hace dos mil años, comenzó en 2006 por el extremo suroeste, pegado a lo que ahora es el restaurante Las Termas. Este establecimiento toma nombre de lo primero que se puso al descubierto y se convirtió en visitable, unos baños públicos bien conservados con suelos ricamente decorados. A continuación se excavó y se adecuó el edificio de banquetes, del que han salido la mayoría de las piezas mostradas ayer. Este año ha concluido la musealización del Templo de Isis. La Fundación Repsol ha invertido en todo ello 3,2 de los 4 millones de euros previstos. «Quedan 800.000 que bastarán para hacer las dos unidades que restan», explicó Ignacio Egea.

Una restauradora trabaja en la recuperación de una de las pinturas murales de las musas recuperadas en el Foro Romano.
Una restauradora trabaja en la recuperación de una de las pinturas murales de las musas recuperadas en el Foro Romano. / José María Rodríguez / AGM

Con la Curia se completará uno de los parques arqueológicos romanos más extensos de España, comparable al de Baelo Claudia de la playa de Bolonia (Cádiz). «Tendremos al descubierto 16.000 o 17.000 de los 24.000 metros cuadrados totales», indicó Noguera.

Fuera de los límites de la zona excavada quedará «otra parte de la ciudad de la época altoimperial», indicó. «Lo inspeccionamos todo con el georradar, que revela una gran complejidad de los estratos. Sospechamos que puede esconder algún complejo termal más, junto con restos del antiguo trazado de las calles y algunas casas», añadió el profesor.

Todo ello quedará para futuros proyectos de excavación, al margen del que Repsol decidió apadrinar hace cinco años.

Piezas de gran valor

Entre 250 y 300 objetos de los que se almacenan en el taller de restauración formarán la exposición del museo, bajo el centro de salud. El resto quedará como fondos para préstamos, sustituciones y base de investigaciones científicas.

En cifras

16.000
metros cuadrados tiene el parque arqueológico visitable del que proceden las piezas rescatadas.
10
años han tardado los arqueólogos en sacar las piezas. Alrededor de cinco ha supuesto la restauración.

Noguera y Martínez destacaron, entre las piezas más importantes, los murales de Caliope, musa de la poesía, con su característico pergamino, y Terpsicore, musa de la danza, con una lira. Las pinturas, de 90 por 60 centímetros, decoraban las paredes del edificio de banquetes, junto a una escena de caza de gran tamaño de la que se conserva solo el cazador y las patas de la pieza. Entre las estatuas sorprenden la de una cabeza de Venus y el regazo y la parte superior de las piernas de un Apolo infantil, ambas en mármol. También hay infinidad de vasijas. Abundan las herramientas y los elementos metálicos, junto a un bello candelabro. En el suelo reposan restos de capiteles, dinteles de puertas, molduras y remates. Incluso hay un enrejado monumental que se considera una pieza única. La mayor parte del material es de los siglos I a III después de Cristo, pero también se almacenan restos de la época bizantina y de siglos posteriores (tazas, platos, frascos y botellas) hasta la actualidad.

Cinco años de trabajo han permitido al equipo que forman Beatriz del Ordi, Pilar Fuster, Inmaculada Arellano, Consuelo Sánchez y Hugo Ros limpiar y devolver a su estado original, en la medida de lo posible, todos estos objetos que glosan la historia de la ciudad.

«Aquí daremos a conocer la historia de la ciudad entre el siglo III antes de Cristo y el XX»

«Cuando acabemos las dos actuaciones que faltan, los visitantes podrán entrar por el museo, bajo el centro de salud, y visitarlo para conocer la historia de Cartagena, desde el siglo III antes de Cristo hasta el XX, a través de los hallazgos en el barrio del Molinete. Luego descenderán literalmente hasta la Curia, para seguir por el Templo de Isis y los edificios de la primera ínsula, como el de banquetes y el de las termas», explicó el arqueólogo director de las excavaciones del Barrio del Foro Romano, José Miguel Noguera. En la exposición faltará la pieza más importante hallada allí, el sacerdote togado de dos metros de alto, encontrado sin cabeza. Seguirá en el Museo del Teatro Romano.

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