La promotora del Pasaje Conesa ayuda a reurbanizar toda la calle Morería Baja

Una mujer pasa por la calle Morería Baja ayer, en dirección a la calle San Fernando. /Antonio Gil / AGM
Una mujer pasa por la calle Morería Baja ayer, en dirección a la calle San Fernando. / Antonio Gil / AGM

El Ayuntamiento y la cooperativa, que acabará el edificio en diez meses, arreglarán la acera y la calzada entre la Puerta de Murcia y San Fernando

Eduardo Ribelles
EDUARDO RIBELLESCartagena

La calle Morería Baja y los callejones anexos serán reurbanizados, para dotarlos de nuevas aceras y de un asfalto uniforme, gracias a la actualización de un acuerdo de hace varios años entre el Ayuntamiento y la cooperativa de propietarios del edificio del Pasaje Conesa. La Sociedad Municipal Casco Antiguo aprovechará que esa promotora ha retomado recientemente la restauración del edificio para asegurarse que alguien hace la mitad de la obra, desde la Puerta de Murcia, y alrededor de la finca de estos bloques nuevos y en rehabilitación. El resto, hasta la calle San Fernando, depende de las disponibilidades presupuestarias de Casco Antiguo, el año que viene, pero una fuente municipal indicó que es una de las prioridades de inversión en 2018.

Los beneficios que se le pueden sacar a una obra de coste relativamente modesto bien valen el esfuerzo, indicaron las fuentes consultadas en el Ayuntamiento. Todas las parcelas son de propiedad municipal y están a la venta desde hace diez años, sin que se haya conseguido vender ni una. Una mejora del aspecto de la zona podría ayudar a hacerla más atractiva para los compradores.

Además de asfaltar y construir nuevas aceras, se acondicionará una parcela calificada como zona de espacios libres, para que se convierta en un pequeño parque.

La promoción de 34 viviendas en un complejo con fachada a tres calles y un edificio de aparcamientos ha estado parada durante muchos meses. La participación de Banco Mare Nostrum, que tuvo que deshacerse de su parte para sanear sus activos, puso en problemas su viabilidad. La mitad de las viviendas acabaron en manos de la sociedad de gestión de activos procedentes de la reestructuración bancaria (Sareb). Recientemente tuvo lugar un acuerdo de refinanciación que ha devuelto el control a los cooperativistas.

Por eso, se ha montado de nuevo la grúa para trabajar en los pisos superiores y hay operarios que también lo hacen en la planta baja, A pie de calle, a la izquierda del histórico pasaje, hay un local propiedad de la empresa que regenta un establecimiento hostelero situado enfrente, en la Puerta de Murcia. Las dependencias de la derecha han sido traspasadas para instalar una franquicia de la cadena alemana de grandes almacenes multiprecio Tedi.

El edificio, en diez meses

El proyecto del arquitecto Martín Lejarraga no ha variado desde que el hallazgo de restos arqueológicos de valor a muy poca profundidad obligó a descartar la habilitación de sótanos para aparcamientos. Ha habido que construir un edificio, que aún no está terminado, para albergar 45 en la linde de la Puerta de Murcia con la Morería Baja. Por encima de las cuatro pisos originales, se ha hecho un ático nuevo y retranqueado que cumple con la ley de Patrimonio porque es invisible desde abajo. En diez meses estará acabada la obra, según Lejarraga. El reto de la cooperativa, ahora, es vender los pisos recibidos de la Sareb.

El éxito de este proyecto también interesa al Ayuntamiento, porque puede hacer de puerta de entrada a otros inversores. Para facilitarles las cosas, se ha pensado en ofrecer a los compradores de suelo algunas ventajas. Los bajos de los edificios no podrán ser aprovechados para albergar locales comerciales pero podrán ser acondicionados como aparcamientos. El permiso para construir cinco alturas (las cuatro permitidas originalmente y una retranqueada) otorgará, además, algo más de rentabilidad a la operación.

Una mejora en el centro que revaloriza parcelas municipales

Casco Antiguo acaba de sortear el peligro de desaparecer, gracias al apoyo de Ciudadanos, que aprobó sus cuentas de 2016 sin déficit. Los responsables de la sociedad lucharán ahora por conseguir que la sociedad sea realmente viable y beneficiosa para el Ayuntamiento. Para ello, necesitan demostrar que la empresa publica invierte en mejoras en el centro urbano y, al mismo tiempo, puede sacarle partido a su patrimonio. Solo en El Molinete posee 18 parcelas valoradas en 14 millones de euros hace siete años, cuando se intentó la venta en bloque. No se consiguió y los solares se llenaron de maleza y basura. Una limpieza mejoró algo su imagen el año pasado.

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