De princesita, a reina

EL BISTURÍ

A su favor hay que alegar que ha demostrado una sutil fragancia de querer hacerlo bien

JOSÉ HERNÁNDEZ MONDÉJAR

La llamaban la princesita y no por su físico, que bien lo hubiese merecido, sino por la representatividad de su cargo de vicealcaldesa, que no servía nada más que para eso: fiestas, celebraciones, boatos y otros menesteres que marcan el sufrimiento de algunos políticos, cuando no de todos.

A lo largo de dos años poco o nada ha demostrado para estar en tan alto escalón de la pirámide política de la ciudad. Es más, si se mira bien su paso ha sido mas negativo que positivo para los intereses cartageneros, tan solo paliado por el buen hacer del mejor político que hay en el PSOE local, Juan Pedro Torralba, que de menuda la ha venido salvando.

A su favor hay que alegar que ha demostrado glamur y una sutil fragancia de querer hacerlo bien, aunque no lo haya conseguido. Lo peor, además de su no hacer nada, han sido sus ganas de heredar el trono real al precio que sea. Y vaya si lo ha conseguido.

El día de su coronación como mandamasa de la antigua Mastia nos anunció catorce medidas que no difieren de todas las que hemos escuchado hasta ahora de cualquier político mediocre que ha pasado por nuestra ciudad.

1) Va a luchar contra la corrupción. ¿Pero la hay? Cuando llegó al cargo prometió sacar toda la porquería del PP y después de dos años aún no hemos visto nada. 2) Plan urbano nuevo y para todos. Pero por imposición judicial. Lo de para todos es de esperar que así sea, porque bien sabido es que para aquellos que no la adulan, ni agua. 3) Menos deuda y mas ingresos. Es decir, más impuestos y subida de los que hay, como lo del IBI, que dicen que lo bajan pero cada año pagamos más. 4) Más calidad y menos costes en los servicios públicos. ¿Es así como se dice ahora el colocar a los acólitos con buenos sueldos? Mejor sería eliminar cargos del pesebre. 5) Un plan estratégico para el sector del turismo, ¿y por qué no lo ha hecho antes? Porque 'ná de ná'. 6) Más viviendas sociales. ¿En el secarral y lagartal del Buenos Aires de Cuesta Blanca? ¡Otra Pilar!. 7) Gestión pública de las guarderías. Vale, no estaría mal. 8) Culminar el reglamento de participación ciudadana es muy bonito pero no lo veremos, al menos como debiera ser, porque eso de los presupuestos participativos es una milonga que nadie se cree. 9) Mar Menor: menos mal que el se está arreglando solo. 10) La que perdió un montón de cuartos por inactividad o inocencia, nos habla de solucionar el paro. Mejor será que ayude a las empresas a crear empleo en vez de perseguirlas o ignorarlas, cortándoles las alas a sus proyectos. 11) Proyectos básicos como el AVE, la ZAL, el Corredor, lo que nos dicen todos y no vemos nada. 12) Inversiones en barrios y diputaciones, en especial San Antón y Santa Lucía. Esto huele a que quiere quitarle los votos a sus compis de Podemos. 13) Posibilidad de crear riqueza con la cultura mediante un plan municipal. Mejor no digo nada porque esto es un atentado contra la inteligencia. 15) Transparencia y Eficacia, mejorando el servicio al ciudadano mediante las nuevas tecnologías. Otro atentado a la inteligencia y no por las nuevas tecnologías.

Tras escuchar su discurso de coronación no es de extrañar que la gente piense que quien no sirvió para princesa difícilmente puede ir bien de reina. O como dice un buen amigo, ¡quien me iba a decir que la emperatriz de Pozo Estrecho sería la reina de Cartagena! ¡Ay!, cosas veredes, amigo mío. El show empieza ahora, eso si, con mas diplomacia. Creo.

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