Prevén poner jardineras para regular cruces en el Ensanche

Tráfico rodado, en la calle Juan Fernández./
Tráfico rodado, en la calle Juan Fernández.

La actuación dificultará el recorrido en línea recta en Príncipe de Asturias, Pintor Balaca, Jiménez de la Espada y Wssel de Guimbarda

E. R. K. / J. A. G.CARTAGENA

La segunda fase del plan de movilidad, estudiado preliminarmente por la Concejalía de Desarrollo Sostenible entre 2015 y 2016, incluye la creación de 'supermanzanas' que abarcarán varios bloques de edificios. El objetivo es lograr que las calles entre ellos solo sean utilizadas por quienes van a una vivienda o a un negocio que está allí mismo y no para buscar atajos hacia otros lugares de la ciudad.

La fórmula prevista es colocar jardineras en las intersecciones entre las calles más estrechas, con una triple función. Por un lado, obstaculizar el paso en línea recta, con lo que el automovilista queda obligado a girar e ir más despacio. Según los planos del estudio, se ha previsto aplicar esa técnica, de forma experimental, en los cruces de las calles Wssel de Guimbarda con Pintor Balaca y Jiménez de la Espada, y en los de estos dos últimos viales con Príncipe de Asturias.

En segundo lugar, se intentará que los elementos que obstaculicen la marcha contribuyan a embellecer con vegetación los lugares en los que están situados. Por último, deben ser sencillos de instalar, remover y trasladar de un lugar a otro, para poder modificar la estructuras de las 'supermanzanas' a voluntad.

El Ensanche es considerado la zona ideal del casco urbano para probar esta manera de regular el tráfico, según explicó el coordinador del Área de Desarrollo Sostenible, Jesús Giménez. El motivo es que está formada por una cuadrícula muy homogénea de bloques de edificios, como sucede en las zonas de Barcelona, Ferrol y La Coruña en las que ha sido implantado este sistema con éxito. Algo parecido pasa con Madrid, en concreto en el Barrio de Salamanca, pero allí las jardineras ocupan los 'esquinazos' de muchas intersecciones. Los automovilistas rebajan la velocidad por las limitaciones que su presencia impone a la hora de girar y porque el firme también es distinto.

De facto, aunque con otra estrategia, se pretende que las 'supermanzanas' conviertan determinadas calles en zonas 30, en las que el peatón cobra protagonismo y a su vez se dinamiza el tráfico de los vehículos «de paso» que buscan llegar lo antes posible a su destino. Se trata de dejar clara la jerarquía que el Ayuntamiento le quiere dar al uso de cada calle por parte de los vehículos y de los peatones y que los primeros lo tengan más difícil que ahora para saltarse esos principios.

Los beneficios de esta fórmula para transformar el urbanismo se traducen en «menos tráfico, menos ruido, menos contaminación y más seguridad». En este caso, no se establece prácticamente ninguna limitación relevante para la carga y la descarga de los comercios, «a los que, de hecho, se ofrece un entorno más amable», según el programa previsto.

El informe toma como ejemplo solo una parte del Ensanche delimitada por Reina Victoria, Ángel Bruna, La Alameda y el Paseo de Alfonso XIII. Estas calles, Ramón y Cajal y Juan Fernández, son consideradas de primer orden para el tráfico. El resto serían objeto de regulación con las jardineras.

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