Preocupación por el aumento de incendios en viviendas por despistes e imprudencias

Agentes de la Policía Nacional especializados en incendios, inspeccionando un piso de San Antón, a finales de marzo ./C. N. P.
Agentes de la Policía Nacional especializados en incendios, inspeccionando un piso de San Antón, a finales de marzo . / C. N. P.

Las llamas afectan a más de cien casas al año por dejar comida en el fuego, tener sucia la campana extractora y fallos eléctricos y en electrodomésticos

José Alberto González
JOSÉ ALBERTO GONZÁLEZCartagena

Dejar sin limpiar la campana de extracción durante días e incluso semanas, y salir de la cocina e incluso de la casa un rato mientras la comida está en el fuego o en el horno son imprudencias que están costando sustos, e incluso poniendo en riesgo las vidas, de cada vez más vecinos de Cartagena. El número de incendios en viviendas aumentó el año pasado en el municipio, donde 62 casas y 51 edificios se vieron afectadas por las llamas y el humo. Los 113 casos registrados por el Centro de Coordinación de Emergencias de la Región de Murcia, doce más que en 2016, y otros muchos anotados por el cuerpo municipal de bomberos han despertado la preocupación de las autoridades, que piden prudencia en las tareas domésticas.

Los fallos y los defectos de fabricación en los electrodomésticos y en las instalaciones eléctricas, tanto en los cuadros interiores y exteriores como en el cableado, están también detrás de muchos siniestros. Y las imprudencias por parte de fumadores también se han convertido en otro de las causas más habituales en este tipo de sucesos, según aseguraron fuentes de los servicios de emergencias a 'La Verdad'.

El último asunto que exigió la movilización urgente de los bomberos, así como de la Policía Local, la Policía Nacional y los equipos sanitarios del Servicio Murciano de Salud tuvo lugar en la madrugada de ayer. Un problema con el lavavajillas hizo prender las llamas en la cocina de un piso de la Urbanización Mediterráneo, donde los agentes municipales rescataron a dos mujeres y una niña.

Expertos de la Policía Nacional y de la Guardia Civil investigan varios casos, por si las causas fueron intencionadas

Especialistas del Cuerpo Nacional de Policía inspeccionaron por la mañana la vivienda, para recabar pruebas e indicios, y descartar o iniciar un procedimiento por presunto delito. La inspección ocular y detallada del inmueble es clave para determinar si las llamas fueron intencionadas o accidentales.

Apenas ocho días antes, Ascensión M. G., una anciana de 88 años años, falleció al arder de noche su cama en la residencia Los Almendros, en Molinos Marfagones. La Guardia Civil trata de esclarecer si el origen del incendio fue un cortocircuito o bien uno de los cigarrillos que, según fuentes conocedoras de la investigación, fumaba la compañera de habitación.

Las pesquisas están siendo realizadas por especialistas de una unidad de la Benemérita que tiene su base en Valencia, en coordinación con un juzgado de Cartagena. En todo caso, una portavoz de la Consejería de Salud aseguró ayer que el protocolo de evacuación de la residencia, probado en un reciente simulacro, «funcionó correctamente». Añadió que «tiene su autorización en regla» como centro asistencial sanitario, hasta 2021, y que la última inspección fue realizada en 2016.

Imprudencias al fumar

Asimismo, según señaló la Comunidad Autónoma, la residencia «tiene incluidos los medios de vigilancia continua para pacientes que requieren contención y estrecha vigilancia». La mujer fallecida estaba en la cama, con un cinturón, por su propia seguridad.

Cuatro días antes de ese incendio, un hombre de unos 50 años resultó herido muy grave al saltar desde la ventana de su casa, huyendo también del fuego. Cayó desde seis metros de altura, en el bloque situado en el número 23 de la calle Espinosa, tras verse sorprendido por unas llamas que, según los especialistas del área Científica de la Policía Nacional, empezaron en la cocina. Además de este hombre, que continúa ingresado en el Hospital Virgen de La Arrixaca de Murcia, tres personas tuvieron que ser atendidas por inhalación de humo.

Los sobresaltos en la cocina se deben en no pocas ocasiones, según las fuentes consultadas, a la suciedad de la campana extractora. «La grasa y el aceite se acumulan y forman una película que actúa como combustible», comentaron, e indicaron que lo mismo ocurre con las vitrocerámicas y encimeras. Añadieron que, en especial las personas que viven en edificios, deben actuar con especial atención, sobre todo en aquellas donde hay mayores y niños, entre otras cosas porque las columnas de humo invaden las escaleras, los ascensores, los patios de luces y otras zonas comunes. Mayor precaución hay que tener a la hora de fumar en el interior de las viviendas, por ejemplo para no quedase dormido en el sofá o en la cama con el cigarrillo encendido o mal apagado.

Caducidad de los extintores

Entre las cuestiones que las autoridades llaman, asimismo, a tener en cuenta a las comunidades de vecinos y los propietarios de bajos comerciales es el estado de los tendidos eléctricos, de los 'cuadros de luces' y de los extintores. Respecto a esto último, recordaron la necesidad de revisarlos, por si están caducados. En el caso del fuego de la 'Urba', la Policía Local echó mano de ellos para apagar las llamas, mientras iban de camino los bomberos.

Más

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos