El pequeño comercio prevé una «leve» subida de ventas con las rebajas de verano

Una mujer, ayer, observando el escaparate de una tienda en la calle San Fernando.
Una mujer, ayer, observando el escaparate de una tienda en la calle San Fernando. / Pablo Sánchez / AGM

Los empresarios auguran un incremento de al menos un 2% pese a que el inicio de la campaña estival es «flojillo y hay menos demanda»

RUBÉN SERRANOCARTAGENA

Bañadores, sandalias, gafas de sol, pantalones cortos, faldas y otros artículos necesarios para ir a la playa o a la piscina lucen estos días en los escaparates de la ciudad a los mejores precios. En los primeros días de las rebajas de verano, consideradas las segundas más potentes del año, se pueden ver descuentos de hasta el 60% para ir a la última estos meses. Pero no todo es oro lo que reluce en estas ofertas 'low cost'. Los pequeños comercios no terminan de despegar y continúan a la sombra de las grandes marcas, que monopolizan el sector en prácticamente todo el país e incluso inician las rebajas semanas antes de lo previsto. El auge del comercio electrónico, la crisis económica y la apertura de cada vez más locales en la ciudad tampoco ayuda a los empresarios locales.

Así lo creen, por ejemplo, las organizaciones comerciales de la calle San Fernando y La Milla, del Ensanche. «Ahora hay muchísima más oferta y mucha menos demanda», aseguró María José Rodríguez, presidenta de ese primer colectivo, del que forman parte 36 tiendas de la calle San Fernando y de otras vías colindantes. La segunda asociación reúne a 56 locales del Ensanche, que tampoco lanzan las campanas al vuelo pese a que notan «más movimiento» en estos días de rebajas. «La situación económica de cada familia va cambiando y parece que poco a poco es mejor, pero apenas lo notamos», explicó su presidenta, Esperanza Bermejo.

«Nunca volveremos a esa época de bonanza económica; ya no es como antes», aseguran

Los comerciantes consideran que «nunca volveremos a esa época de bonanza económica», cuando las ventas subían y las grandes superficies todavía no habían desembarcado. «La gente compra más, es cierto, pero ya no es como antes. Las ventas van a menos y a lo mejor, eso sí, podemos notar un incremento en algunos artículos», añadió Rodríguez. Concretamente, la mayor facturación viene de aquellos clientes que aprovechan los descuentos para renovar el armario de verano: ropa, bisutería, bolsos y otros complementos son «generalmente lo que más se vende».

Leticia Jiménez. Profesora: «El pequeño comercio es competitivo, y además me pilla a un paso. Hay ofertas muy buenas»

María Dolores Baeza. Auxiliar de enfermería: «No pudeden luchar contra las grandes marcas, pero yo soy fiel al pequeño comercio»

Ricardo Carrión. Hostelero: «Es caro y no puede competir con el resto de marcas. Pero intento darle prioridad»

Bernardo Martínez. Arquitecto: «Es la época idónea para renovar el armario. Suelo bajar a las tiendas del centro a menudo»

María Dolores Lara. Ama de casa: «A mí me encanta el pequeño comercio, es el de toda la vida y ahora lo están pasando mal»

La so lución de los pequeños empresarios es cambiar la estrategia de ventas y ofrecer a los clientes rebajas «con precios más agresivos que en años anteriores». Así lo ha hecho Francisco Javier Miralles, propietario de varias zapaterías con el mismo nombre en las calles Juan Fernández, San Fernando y Ramón y Cajal. «Parece que en estos primeros días la cosa está más animada. Creo que el pequeño comercio está recuperándose de los peores años de las crisis económica, y se va notando muy lentamente. La mejoría, con respecto a otros años, puede ser del 2%», sostuvo.

La misma línea sigue José Enrique Sierra, propietario de la tienda Don Zapato, en la calle San Fernando. Sierra vende calzado de señora y tiene descuentos de hasta el 60% en algunos modelos. «La gente está respondiendo y parece que viene con un poco más de alegría que en otras temporadas. Se ve a los cartageneros como en sus mejores días. Sí hay un incremento, muy leve, tal vez del 5%», asegura.

Ropa, calzado y complemento es lo que vende Elena Paredes en su tienda Lazo Rojo, en la calle Ramón y Cajal. Las rebajas han empezado «algo flojillas» para esta empresaria, que ofrece descuentos de hasta el 40%. «Se nota que todo el mundo está en la playa. El año pasado noté que había más ambiente en la calle», dijo. La presidente del área comercial de la calle San Fernando, en cambio, se mostró más tajante al respecto. «Hay más movimiento, sí, pero la gente lleva cuidado y controla lo que gasta». «No me atrevería a decir que estamos mejor que el año pasado. Imagino que la situación se irá estabilizando», añadió Bermejo.

Mientras que para unos las rebajas de verano son una oportunidad para incrementar las ventas, otros comerciantes no lo ven así. «Actualmente ya no existe una estacionalidad fija, y cada tienda es libre de hacer rebajas cuando lo considere oportuno. Por eso para nosotros no es una época diferente a las demás. El verano no es muy distinto al resto del año, porque en todo momento sacamos todo tipo de descuentos para nuestros clientes, que gastan y se van muy contentos», explicó Nieves Luengo, de Perseo, una tienda especializada en productos esotéricos que también vende sus productos (lámparas de sal, velas e inciensos) a través de internet.

«Acercar» y promover el uso de internet y las nuevas tecnologías, con el objetivo de «adaptarse a los tiempos que corren» sería una medida de «ayuda» a los pequeños comerciantes, según el presidente de la Confederación Comarcal de Organizaciones Empresariales de Cartagena (COEC), Pedro Pablo Hernández. Aunque el inicio de esta temporada estival se está traduciendo en niveles de ventas «moderados y un poco por debajo del año pasado», Hernández comentó que «se espera» que el pequeño comercio crezca «poco a poco» y termine realizando «una campaña buena».

«No somos una amenaza», dicen en las grandes áreas

Las grandes cadenas de ropa se adelantaron al 30 de junio y dieron el pistoletazo de salida a las rebajas de verano antes de lo previsto. Actualmente, la mayoría de estas firmas ya ofrecen una segunda campaña de precios, con descuentos de hasta un 60%. Es el caso de las marcas que forman el grupo Inditex, como Zara y Berskha; y también Cortefiel y Springfield. Las grandes superficies comerciales como Espacio Mediterráneo, que tiene en sus instalaciones del polígono Cabezo Beaza a algunas de estas cadenas, así lo comprueban. «Muchas empresas han empezado antes de lo previsto y ya están con las segundas rebajas en los escaparates», indicó el gerente, José María Pascual de Riquelme. Mango, Zara, Benetton, Massimo Dutti, Cortefiel, Desigual, Primark, Pull & Bear y H&M, entre otras, tienen sus instalaciones en Espacio Mediterráneo. «Las afluencias de público nos indican que hemos empezado esta campaña muy fuerte, pero no iremos conociendo los datos hasta final de agosto. La impresión que tenemos es buena y positiva; vemos a muchas personas y, además, traen a otras que no son de la zona, que también es bueno», dijo Pascual de Riquelme. Para él, pequeños comercios y grandes superficies «pueden convivir perfectamente, como ocurre en otras ciudades. No creo que seamos una amenaza, sino todo lo contrario».

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