El parón de las inversiones en la red de aguas se extiende a las instalaciones de depuración

Técnicos de Hidrogea, revisando la depuradora municipal de Cabezo Beaza, en una fotografía de archivo. / Pablo Sánchez / AGM

La falta de acuerdo entre el Ayuntamiento y Esamur frena proyectos por valor de 1,5 millones, aunque la concesionaria Hidrogea ha iniciado obras por riesgos ambientales y sanitarios

José Alberto González
JOSÉ ALBERTO GONZÁLEZCartagena

El conflicto entre el Ayuntamiento y la empresa concesionaria del servicio municipal de aguas, Hidrogea, sobre las tarifas y la prórroga del contrato hasta el año 2042 no solo tiene bloqueada por tercer año consecutivo la inversión de unos 5 millones de euros en las redes de saneamiento y de recogida de pluviales. También tiene frenada, desde el año 2015, la realización de obras en el sistema de depuración, por un importe de 1,5 millones de euros. En este caso, el parón tiene que ver con que el Consistorio también rechaza la gestión de la Entidad Regional de Saneamiento y Depuración de Aguas Residuales (Esamur), que depende de la Comunidad Autónoma.

Las tres partes implicadas en este último ámbito de la gestión del agua en Cartagena deberían haber firmado un convenio para el periodo 2015-2017. Sin embargo, en junio del primero de esos años hubo un desencuentro, al reclamar las autoridades municipales un mayor presupuesto y cambios en la gestión de los proyectos. Desde entonces, está pendiente un acuerdo. Y, llamativamente tras una consulta realizada por 'La Verdad' sobre de la demora y sobre la planificación del siguiente convenio, el Gobierno local ha anunciado que convocará una reunión para tratar de encauzar las cosas.

«Esamur está a la espera, para poder desarrollar el plan de inversiones y mejoras en las infraestructuras, que está cifrado en 1,5 millones de euros. Estos no pueden ser invertido mientras no se firme el acuerdo, paralizado desde hace más de dos años, en la Comisión de Seguimiento [del convenio]. En ella participan el Ayuntamiento, la concesionaria y la entidad Esamur», indicó una portavoz de la Consejería de Agua.

Hidrogea emprende trabajos «prioritarios» en las depuradoras de Cabezo Beaza, Cabo de Palos y La Aljorra

José López descartó el plan de la Comunidad, al verse respaldado por sus técnicos, y la nueva edil intenta llegar a un pacto

En este departamento del Gobierno autonómico, que dirige Francisco Jódar, explicaron que la comisión se reúne una vez al año y que, en junio de 2015 (tras el relevo del Partido Popular por la coalición de MC y el PSOE en el Gobierno local), se establecieron «las condiciones que debían de regir a lo largo de los años 15, 16 y 17». Sin embargo, «por parte de los responsables de la Concejalía de Desarrollo Sostenible del Ayuntamiento de Cartagena no se estuvo de acuerdo» en la propuesta regional; «y aún, hoy, tras varios intentos, no se ha podido llegar» a un entendimiento.

El Ejecutivo regional, del PP, aludió así a la etapa en que estaba como alcalde y concejal de Urbanismo, Infraestructuras y Servicios, después llamada de Desarrollo Sostenible, José López, del partido MC. Este fue relevado en la alcaldía, en junio pasado, por la socialista Ana Belén Castejón; y en la concejalía, en septiembre, por la edil de MC María José Soler, designada por esta formación cuando la actual regidora retiró todas las competencias a su predecesor, por insinuar que ella y el PSOE dan un trato de favor a Hidrogea, entre otras cosas para poder cumplir la promesa electoral de abaratar el recibo del agua.

En este contexto, han dejado de efectuarse obras de depuración que abarcan desde la colocación de nuevas bombas de fangos, hasta la sustitución de colectores, pasando por vaciados y limpiezas de instalaciones y por la construcción de un nuevo silo. Las instalaciones que se verían beneficiadas por los trabajos de mantenimiento y mejora están situadas en Isla Plana, La Manga y Cabo de Palos, entre otros lugares.

Factura de 556.000 euros

En la Comunidad insistieron en que «la postura del Ayuntamiento imposibilita la realización de obras de necesidad y mejora», pues Esamur financia estos programas trienales mediante una subvención. En todo caso, añadieron que, para contribuir al «buen funcionamiento del sistema de depuración municipal de Cartagena, se están abonando los gastos ordinarios de explotación, a los precios marcados para el periodo 2012-2014». Asimismo, mostraron su confianza en que el Ayuntamiento «dé el visto bueno», cuanto antes, a «una propuesta que tiene como principal objetivo el sostenimiento, el mantenimiento y la explotación de las infraestructuras de depuración».

En el caso de Hidrogea, la concesionaria ha ido un paso más allá y, al haber detectado riesgos para la seguridad y la salud de los trabajadores, así como problemas medioambientales», y en aras de una «mejora operativa, en términos de eficiencia energética», ha iniciado obras en las depuradoras municipales de La Aljorra, Mar Menor Sur y Cabezo Beaza; y en «varios bombeos».

Según informó una portavoz de la empresa, que pertenece al grupo Suez, se trata de «actuaciones prioritarias» que no podían sufrir más retrasos, y cuyo coste asciende a 556.000 euros. Hidrogea tratará de recuperar esta inversión por medio del convenio a tres bandas con el Ayuntamiento y Esamur, puesto que hasta ahora la realización de los trabajos de depuración ha correspondido a la concesionaria.

En la compañía añadieron que ya el 8 de febrero de este año dirigió un escrito al Ayuntamiento, para informarle de la situación, y que reiteró el trámite el 15 de junio. Ante la falta de respuesta municipal, y por «responsabilidad» con sus empleados y con la seguridad y calidad del servicio que presta en Cartagena, la sociedad decidió iniciar las tareas.

«No pueden imponer obras»

Acerca de esto último, fuentes de la Concejalía indicaron que, desde hace dos años, el Ayuntamiento viene exigiendo a Hidrogea que subsane las «carencias» detectadas por los funcionarios y cumpla con «una de sus obligaciones como concesionaria». Eso sí, en el Ayuntamiento no descartaron que el Consistorio acepte sufragar aquellas intervenciones que, según sus técnicos, «respondan a necesidades de mantenimiento y buen funcionamiento». Eso sí, advirtieron de que «la concesionaria no puede imponer las obras que considere, ni fijar plazos o advertencias a la administración local».

En cuanto a Esamur, María José Soler anunció que convocará a lo largo de esta semana una reunión de la comisión de seguimiento del convenio, «a fin de tratar las inversiones y el cumplimiento» del acuerdo suscrito en 2003 y que se renueva cada mes de diciembre si no es denunciado por alguna de las partes. Soler «planteará nuevamente las inversiones que los técnicos municipales consideran como prioritarias» y confía en que estas sean abordadas.

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