Numerosos bañistas cruzan a diario a una playa de El Portús cerrada por derrumbes

Un bañista baja a la playa de La Losa, en El Portús, por un grupo de rocas desprendidas del monte de Las Casillas. /Pablo Sánchez / AGM
Un bañista baja a la playa de La Losa, en El Portús, por un grupo de rocas desprendidas del monte de Las Casillas. / Pablo Sánchez / AGM

Sortean una valla que prohíbe el paso y caminan junto al monte de Las Casillas, que el Ayuntamiento tiene pendiente reparar

Antonio López
ANTONIO LÓPEZCartagena

El recuerdo del crujir del monte aquel 1 de julio de 2014, a las seis de la mañana, aún estremece a Flori López, propietaria de una vivienda en El Portús, justo en la falda del monte de Las Casillas. El desprendimiento de una roca de una tonelada y media atemorizó a una veintena de vecinos, dejó sin casa a tres y provocó la clausura de una de sus playas, la colindante a la playa de La Losa. Desde entonces, el Ayuntamiento ha instalado redes y ha retirado unas pocas rocas, unos trabajos que no han convencido a los afectados, que reclaman medidas urgentes para consolidar la loma y evitar nuevos derrumbes a la playa de La Losa.

Además, pese a que la Demarcación de Costas valló la zona, por el riesgo de nuevos derrumbes, numerosos bañistas incumplen a diario la prohibición de paso y se la juegan a tener un accidente grave.

La amenaza de desplome existe desde hace veinticinco años, cuando una roca cayó en la vivienda de Flori y destrozó una habitación y parte del salón. «Fue en invierno y no estábamos aquí, afortunadamente. Cuando vi mi casa no me lo podía creer», relata a 'La Verdad'.

Costas del Estado acotó la zona para evitar accidentes, por el riesgo de que caigan más rocas

El Ayuntamiento construyó un muro de hormigón de unos cincuenta metros de largo por cinco de alto e instaló una valla metálica, para evitar que las piedras se precipitaran otra vez sobre las casas.

Pero el incidente de hace tres verano confirmó que la casa de Luis Saura, el principal damnificado y uno de los dos propietarios que aún no ha podido volver a su inmueble, no estaba protegida de forma suficiente. El muro de contención y la malla metálica no resguardaban su casa de un riesgo como el de este paraje.

«Escuchamos un gran estruendo. Lo primero que pensamos fue en el monte. Salimos a la calle y vimos que sobre la casa de Luis había caído una piedra enorme. Entramos sin pensarlo y lo sacamos. Él apenas podía mantenerse en pie. A los pocos segundos se desmayó», recuerda Gumersindo García, cuya vivienda está en la ladera del cerro. Desde entonces, se queja de que «no han hecho nada y lo peor de todo es que el muchacho y la familia holandesa no pueden volver a sus hogares».

Dos bañistas acceden a la playa, junto a las rocas y a la valla metálica caída.
Dos bañistas acceden a la playa, junto a las rocas y a la valla metálica caída. / Pablo Sánchez / AGM

Los vecinos llevan tres años reclamando al Ayuntamiento obras en la loma para consolidarla. En 2015, cuando aún gobernaba el PP en el Ayuntamiento de Cartagena, se habilitó una partida de 200.000 euros para hacer arreglos de urgencia, pero el dinero se destinó a otros trabajos y los residentes tuvieron que resignarse y esperar a otro momento. No fue hasta la entrada, en junio de ese año, de PSOE y Movimiento Ciudadano al Gobierno local cuando el plan se reactivó.

A pesar de las promesas realizadas por el entonces alcalde, José López, que mantiene las competencias de Infraestructuras, de que solucionaría el problema de los vecinos con las mayor celeridad posible, no ha sido hasta este año cuando se han presupuestado 150.000 euros. Tras otro verano sin obras, los vecinos esperan que estas empiecen a tiempo para estar terminadas, al menos, a final de año.

«Al menos podrían haber hecho algo para evitar nuevas caídas, hasta resolver el problema definitivamente. Es una pena que los vecinos no puedan volver a sus casas y que la playa esté cerrada», lamentó María José García. Hace unos días, a través del concejal Manuel Padín, el Grupo Municipal Ciudadano (Cs) denunció el retraso en la elaboración, licitación y ejecución del proyecto.

Proyecto, licitación, permisos...

A pesar de que la zona de baño fue cerrada al público por parte de la Demarcación de Costas del Estado en la Región de Murcia, y de que hay una valla, muchos bañistas hacen caso omiso y bajan por las rocas hasta la arena para disfrutar de la cala. «Prefiero venir aquí, a pesar de que sé que hay riesgo de desprendimiento y de que está clausurada, a ir a la que está todo el mundo. Aquí se está muy a gusto», dijo un bañista que pidió quedar en el anonimato para evitar sanciones.

El coordinador municipal de Desarrollo Sostenible, Jesús Giménez, explicó que los trabajos de consolidación del monte comenzarán después del verano, una vez que Costas y la Comunidad Autónoma den su visto bueno al proyecto. Ambos organismos tienen que dar su aprobación, porque se trata de una zona protegida y de servidumbre marítima.

«La idea del Ayuntamiento de Cartagena es actuar en el monte de Las Casillas, en el centro del núcleo de viviendas y en la zona del cuartel, según vayan autorizándose los trabajos y mientras exista disponibilidad presupuestaria», indicó Giménez. Y añadió que de todas estas actuaciones «están debidamente informados los vecinos por el primer teniente de alcalde y concejal del área, José López».

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