Las múltiples deficiencias enfadan a padres y maestros en diez colegios del municipio

Dos barracones, en el patio del colegio San Cristóbal de El Bohío, donde los padres han denunciado varios desperfectos. / LV
Dos barracones, en el patio del colegio San Cristóbal de El Bohío, donde los padres han denunciado varios desperfectos. / LV

Las cubiertas de amianto, las aulas prefabricadas, la falta de espacio, las ratios excesivas y la inseguridad en los accesos acumulan las principales quejas

Antonio López
ANTONIO LÓPEZCartagena

La antigüedad y su uso continuo e intensivo ha provocado un fuerte deterioro en, al menos, una decena de colegios del municipio, cuyo estado se ha agravado por los recortes durante los años más duros de la crisis y el retraso en las inversiones en las infraestructuras más básicas. Las cubiertas de amianto en pabellones, la falta de espacio, las aulas prefabricadas, el mal estado de los aseos y otras dependencias, la inseguridad en los accesos, las humedades, los desconchones en las paredes, las ratios excesivas y los problemas con los robos son algunas de las quejas de padres, profesores y alumnos. Estos reclaman un plan de inversiones por parte de la Comunidad Autónoma, para acabar con estas anomalías, que acumulan ya desde hace años.

El San Cristóbal de Los Dolores, el Aníbal de Los Mateos, el Nuestra Señora del Buen Aire de La Puebla, el Virgen del Carmen, los dos de La Aljorra (el Miguel de Cervantes y el Aljorra), el Virgen de Begoña de Tentegorra, el José María Lapuerta del barrio del mismo nombre y el San Isidoro de El Algar son los centros con más deficiencias y, a la vez, los más antiguos.

Colegios con más quejas
Hay problemas en los centros San Cristóbal (El Bohío), el Aníbal (Los Mateos), el Nuestra Señora del Buen Aire (La Puebla), el Virgen del Carmen (Paseo de Alfonso XIII), el Aljorra y el Cervantes (La Aljorra), el Virgen de Begoña (Tentegorra), el José María Lapuerta y el San Isidoro (El Algar).

Por ejemplo, en el último de ellos, progenitores, estudiantes y docentes ya han protestado en varias ocasiones en la puerta del centro, para reivindicar mejoras en sus instalaciones. En breve, la escuela cumplirá medio siglo de existencia y el deterioro salta a la vista. El mal estado de algunas aulas, donde hay humedades; la inexistencia de un pabellón o de una pista deportiva cubierta para que los alumnos puedan hacer gimnasia en verano sin pasar calor, y en invierno si pasar frío; la cubierta de amianto; las estrecheces en las clases; y la inexistencia de un almacén son algunas de las críticas que la Asociación de Padres de Alumnos ya ha hecho llegar a la Consejería de Educación.

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En el San Cristóbal de El Bohío (Los Dolores), la carencia de espacios es un problema que no pudo ser solucionado con la instalación de dos barracones en el patio hace cuatro y dos años, respectivamente. «Lo que en un principio iba a ser algo temporal se ha convertido en algo permanente», advirtió la presidenta del Ampa, Olga Rodríguez.

Clases en los pasillos

Con ella y el resto de la directiva se reunieron recientemente varios miembros del Grupo Parlamentario Socialista, entre ellos Antonio Guillamón. En el encuentro, los padres denunciaron que en la actualidad actividades básicas, como las clases de apoyo, logopedia, valores y otras funciones docentes deben impartirse en pasillos o espacios que no reúnen las condiciones adecuadas.

«Las cubiertas de amianto de la antigua casa del conserje, que es utilizada como una precaria biblioteca, y del pabellón de Educación Infantil, también son fuente de inquietud entre la comunidad educativa», señaló Guillamón. Este grupo reclama, desde hace años, que la Consejería de Educación, que dirige Adela Martínez-Cachá, un plan de desamiantado, para retirar la uralita de las instalaciones y evitar los problemas que pudieran derivarse. Los socialistas también se ha hecho eco del mal estado del San Isidoro de El Algar y del Virgen de Begoña.

Al igual, las quejas en el Nuestra Señora del Buen Aire de La Puebla son múltiples. Hay bancos rotos que los profesores han tenido que forrar de esponja; almohadillas de la zona infantil despegadas; desconchones y humedades en las paredes; grifos que no cierran; sanitarios antiguos y estropeados; y tableros de la pista de baloncesto podridos. Pero lo peor de todo es que la segunda planta no tiene salida de emergencia.

Normativa de emergencias

Para evacuar a los niños del primer piso, tan solo hay unas escaleras interiores, que además no cumplen con el Plan de Emergencias. En este caso, la Consejería de Educación se ha comprometido a hacer un estudio para intentar solucionarlo. La opción es instalar una escalera metálica desde el primer piso hasta la cubierta del despacho de dirección y de ahí al patio. El Ayuntamiento ya ha dicho que quiere colaborar con los gastos.

En el Virgen del Carmen, ubicado en el Paseo del Alfonso XIII, sus problemas se evidencian en aspectos tan diversos como falta de espacio, ratios excesivas, una mala refrigeración de las aulas y la necesidad de continuar con la sustitución de cerramientos, una tarea que comenzó hace una década y que desde entonces está paralizada. Además, tiene un problema compartido con muchos otros centros, y es que la cubierta del pabellón deportivo es de amianto, añadieron también fuentes del PSOE.

Éste es, precisamente, una de las quejas en las que más hincapié han hecho desde la Federación de Asociaciones de Vecinos de Cartagena. El vocal de Educación de este colectivo, Juan José Ramos, avisa de que la inversión en este aspecto es nula. «Hemos enviado en varias ocasiones escritos a la Consejería de Educación para que elimine cuanto antes el amianto de las cubiertas de los centros que aún las tienen, una quincena», explicó.

En el Aníbal de Los Mateos, el principal problema, además de la falta de aulas -por eso tienen dos barracones-, es la inseguridad. «En los últimos meses ya han entrado a robar en varias ocasiones; sobre todo, en las aulas prefabricadas, de donde se llevan los aires acondicionados», dijo el director, Felipe Ruiz.

Los que tienen muchos problemas son también los padres, alumnos y docentes de los colegios de La Aljorra. Ambos tienen casi cincuenta años. La comunidad educativa espera una nueva escuela como agua de mayo, pero mientras llega tampoco se hacen arreglos en los existentes. Los aseos están fuera de las instalaciones, las fuentes de beber agua están en mal estado y el mobiliario está envejecido.

En el Virgen de Begoña y en el José María Lapuerta las denuncias son muy similares, pero lo que más destaca en ambos es la escasez de clases. Los maestros han tenido que ocupar estancias destinadas a otros uso para habilitar nuevos espacios, por al aumento del número de escolares.

Nuevos comedores

Fuentes de la Consejería de Educación aclararon que a lo largo de este ejercicio tienen previsto hacer nueve obras en centros educativos, entre ellas, cuatro aulas en el Instituto Ben Arabí, la rehabilitación del Lazareto para los alumnos del Centro Integrado de Formación Profesional Hespérides, el inicio de las obras del nuevo colegio de La Aljorra y la ampliación del colegio de La Palma. También se ha comprometido a abrir el próximo curso cuatro comedores, en el Vicente Ros, el Feliciano Sánchez, el Gabriela Mistral y el José María Lapuerta. Aseguran que Cartagena es uno de los municipios de la Región que más inversión recibirá este año.

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