Lhicarsa avisa de que necesita mejoras en El Gorguel para aumentar el reciclaje de basura

Línea de tratamiento de restos orgánicos para su reciclado, en el vertedero de residuos urbanos en El Gorguel./Pablo Sánchez / AGM
Línea de tratamiento de restos orgánicos para su reciclado, en el vertedero de residuos urbanos en El Gorguel. / Pablo Sánchez / AGM

La empresa reclama al Ayuntamiento permiso para incorporar a doce trabajadores en el vertedero y abrir una planta para envases

Eduardo Ribelles
EDUARDO RIBELLESCartagena

Con la pugna con el Ayuntamiento, por la supuesta falta de personal en la limpieza viaria en plena ebullición, la mercantil que gestiona el vertedero de residuos urbanos, FCC, ha lanzado una nueva señal de alerta. Necesita más empleados para que el mantenimiento de sus instalaciones de El Gorguel sea el adecuado y, también, inversiones millonarias para mejorar la separación de residuos con vistas a su reciclaje, como le ha pedido la Comunidad. Solo así se reducirá la basura que es obligatorio almacenar y se prolongará la vida útil de los depósitos. El precio encarecería un contrato global de 35 millones de euros, incluida la limpieza y la recogida de basuras, y obligaría al Ayuntamiento a asumir el coste o trasladarlo al ciudadano incrementando la tasa, que lleva tres años congelada. El déficit en personal y la necesidad de mejoras fueron hechos públicos ayer durante una visita a las instalaciones de Mina Regente (El Gorguel), solicitadas por Cartagena Sí Se Puede (Podemos).

FCC lleva 24 años asociada al Ayuntamiento en el seno de Limpieza e Higiene de Cartagena Sociedad Anónima (Lhicarsa), que funciona como una sociedad mixta. La empresa privada gestiona la limpieza, la recogida, el tratamiento y almacenamiento de los residuos; el Ayuntamiento supervisa el cobro a los ciudadanos y compensa los márgenes que restan hasta cubrir el coste real. La Administración local tiene un 10% de la sociedad y la empresa de servicios, el 90% restante.

Personal
Una docena de operarios más para el mantenimiento y la limpieza de las instalaciones. Ayudarían en la separación inicial de residuos y en la revisión final del proceso.
Reciclado de envases
Instalaciones de tratamiento de envases ligeros que actualmente se envían en camiones a Ulea. La venta a Ecoembes generaría unos 700.000 euros al año.
Afinado de vidrio
Tratamiento de vidrio presente entre los residuos sólidos urbanos. De las botellas que se recogen en las 'campanas' verdes ya se ocupa directamente Ecovidrio.
Bolsas de plástico
Tratamiento específico de las bolsas de plástico que actualmente no se realiza en las instalaciones.

Lhicarsa ha multiplicado las cifras de su contrato desde 1994, al pasar de 10 a 35 millones. Sucesivas mejoras y ampliaciones lo encarecieron con unos márgenes considerados «leoninos» por la concejal de Hacienda del último gobierno local del PP, Fátima Suanzes, en 2015. Además, esa evolución ha generado una deuda que el Ayuntamiento ha refinanciado, pero tiene que pagar a plazos cada año.

La prioridad del equipo de gobierno es asegurarse de que el contrato está ajustado a su coste actual

La separación de envases se ha multiplicado este año por cuatro y se ha empezado con el vidrio

La entrada del Ayuntamiento en un plan de ajuste, en 2011, con el PP en el Gobierno, llevó a incrementar la tasa de basuras un 5,2% anual entre 2013 y 2015. La sucesora de Suanzes, Isabel García (MC) la ha congelado desde entonces, al mejorar la situación económica municipal. Sin embargo, Lhicarsa ha advertido, en los dos últimos años, de la necesidad de mejoras cuya aplicación supondría nuevos encarecimientos.

«Hace falta media docena de personas en cada uno de los dos turnos para el mantenimiento y la limpieza. Eso son doce operarios más que se sumarían a los 50 que tenemos ahora», indicó un portavoz de la mercantil, durante la visita de ayer. Además, estos empleados son aún más necesarios, según FCC, si se pretende mejorar la separación de residuos y llegar a los estándares que exige la Comunidad Autónoma. Los refuerzos son para dos momentos clave del proceso de tratamiento: el de recepción de los residuos sólidos urbanos y el de revisión final, en la nueva instalación incorporada hace un año.

Separación de residuos

A finales de 2016, el vertedero incorporó una línea de tratamiento, que ha mejorado el índice de recuperación. Desde que entró en servicio a pleno rendimiento, una línea de separación 'balística' distingue entre restos rodantes, planos y ligeros, en su mayoría orgánicos. Otra de naturaleza magnética separa los metálicos de los que no lo son y la tercera, óptica, consigue discriminar los plásticos de alta densidad y los polietilenos. «Antes teníamos unas instalaciones claramente obsoletas. Ahora hemos mejorado considerablemente», indicó el portavoz de la empresa. En el caso de los envases, se ha pasado del 1% al 4% de elementos separados para el reciclaje y en el de los residuos orgánicos se ha aumentado del 9% al 15%. Sin embargo, la media global no llega al 10% y debería aumentar en cinco puntos para cumplir lo que pide la Comunidad.

Por eso, desde hace dos años FCC acude a cada reunión con el Ayuntamiento con una batería de propuestas de mejora. Entre ella está crear una línea específica de tratamiento de envases ligeros (depositados en los contenedores amarillos). «Ahora los enviamos en camiones a un depósito de la zona de Murcia», indicó el portavoz. «La mejora de las instalaciones supondría una inversión considerable, pero se amortizaría en pocos años, porque luego podríamos vender nosotros directamente el plástico a Ecoembes y generar un ingreso de unos 700.000 euros al año», añadió. También se podría mejorar la separación de vidrio y de bolsas de plástico. Así se ganaría en agilidad y se reduciría la cantidad de basura que va a parar al vertedero, añadió.

«Ajustar el servicio al coste»

Un portavoz del Área municipal de Desarrollo Sostenible aseguró ayer que los técnicos del Ayuntamiento «tienen en estudio todas las propuestas de Lhicarsa y también su coste», pero están especialmente empeñados en «ajustar primero el servicio actual al dinero que cuesta ahora». Dicho de otra manera, este departamento pretende aclarar si los márgenes derivados de las «cláusulas leoninas» que denunció en su día Fátima Suanzes se pueden estrechar y, sobre todo, si las mejoras del servicio que llevaron a esos encarecimientos están realmente en vigor. «Después se verá si hay que ampliar el servicio o no», añadió. El portavoz comunicó, no obstante su «satisfacción por haber conseguido reducir la cantidad de residuos que entra en el vertedero cada año, lo cual es incluso mejor que el aumento que se pueda lograr en el reciclaje».

El concejal de Medio Ambiente, Francisco Calderón, admitió, durante la visita al vertedero, que «las explicaciones de los técnicos demuestran que todavía se puede conseguir un nivel mejor de separación de residuos recuperables», aunque ya se ha hecho un esfuerzo considerable.

La portavoz de Cartagena Sí Se Puede, Pilar Marcos, subrayó que pedirá explicaciones al Ayuntamiento sobre la necesidad de aumentar la plantilla del vertedero. También se interesó por la sostenibilidad medioambiental de las instalaciones y pidió información adicional sobre algunos de los procedimientos de reciclaje.

Hay un depósito vacío listo y otro en trámite para relevarlo en 2022

El depósito al que Lhicarsa vierte la basura de todos los hogares tiene capacidad para durar 18 meses. Hay otro listo para cinco o seis años más, tiempo suficiente para tener listo el que la empresa ha solicitado que la Comunidad le deje construir al lado y que ha pasado ya el trámite de estudio de impacto ambiental, según explicó ayer un portavoz de Lhicarsa. «Eso nos permitirá llegar a tiempo, sin ningún tipo de duda», aseguró. De esta forma, hay un margen de más de una década para preparar nuevas líneas de reciclado, si el Ayuntamiento está de acuerdo en incluirlas en el contrato.

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