Un laboratorio de 12 metros que surca el mar

Murillo, en el puerto de Cartagena, con un robot submarino. / José María Rodríguez / AGM

Un ingeniero industrial cede su velero para que la UMU, la UPCT y empresas prueben sus prototipos de tecnología marítima

RUBÉN SERRANOCartagena

Mide doce metros, está hecho de fibra de vidrio y es un modelo de barco deportivo Sigma 38, fabricado en Inglaterra y de los que solo existen 125 unidades en todo el mundo. El velero 'Acrobat' es el hogar y la oficina de Diego de Miguel Murillo, que ha emprendido el proyecto 'Sailing Living Lab'. Básicamente, este ingeniero industrial ha convertido su embarcación en un laboratorio: recorre el mundo en el 'Acrobat' y, durante la travesía, las empresas pueden poner a prueba sus prototipos, ya sean motores eléctricos, placas solares o un robot submarino, para su posterior comercialización. Este bilbaíno criado en Zaragoza lleva un mes atracado en el Real Club de Regatas de Cartagena, donde ha impartido unas conferencias y ha invitado a los asistentes a probar los instrumentos.

«No tengo ni mujer ni hijos ni hipoteca. Tenía una empresa con varios compañeros y nos la compró una multinacional. Mi sueño era conocer el mundo y seguir vinculado a la innovación tecnológica. He juntado mis dos pasiones y, aunque de momento estoy tirando de ahorros, tengo que volver a trabajar. Gracias a este proyecto puedo hacerlo, ayudando a las empresas a llegar al mercado. Ayudarles a promocionar los instrumentos es la base de todo», explica Murillo.

En la cubierta del barco hay placas solares, diseñadas por el centro de investigación vasco Tecnalia. Además, entre sus colaboradores está la Universidad Politécnica de Cartagena, con la que ha iniciado las conversaciones para desarrollar un motor eléctrico y una pintura de grafeno, exclusiva para barcos, «más ecológica y que impide que los bichos se queden pegados en el casco». Pero, sin duda, la joya de la corona es el robot submarino construido por Nido Robotics, formada por antiguos alumnos de la UPCT. «Es sumergible 150 metros, el control remoto es un mando de una videoconsola y va conectado a un cable para transmitir los datos e imágenes que capta desde el fondo del mar. La semana que viene lo probará el Grupo Especial de Actividades Subacuáticas (GEAS) de la Guardia Civil. Les gustó mucho el proyecto, es producto español y, además, su coste ronda los dos mil euros, muy inferior al de cualquier otro robot del mercado».

La navegación de la Armada

El velero 'Acrobat' partirá hoy hacia la costa gaditana, tan pronto como el ingeniero informático de la Universidad de Murcia Humberto Martínez Barberá termine de instalar el Race Mate, un sistema de navegación similar al que utilizan los submarinos S-70 de la Armada. Tanto la UMU como la pyme valenciana VMG Electronical trabajan conjuntamente en transferir este aparato, de modo que en los próximos meses, si todo va bien, pueda empezar a comercializarse.

El Race Mate supone integrar todos los aparatos eléctricos del barco (como el GPS, el medidor de la velocidad y la dirección del viento) en un único sistema, conectado a través de una red wifi que permita consultar toda la información a la misma vez. «Lo tenemos muy rodado y podría comercializarse ya, por un precio que rondaría los dos mil euros», sostiene Murillo, quien también lleva a bordo un sistema que protege al barco contra la corrosión de los metales en el agua, midiendo en tiempo real las corrientes eléctricas que hay debajo de la embarcación.

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