La investigación municipal sobre El Batel culpa del sobrecoste al arquitecto y a los gobiernos del PP

José Selgas. / Pablo Sánchez / AGM

Los populares rechazan ser responsables y la comisión presidida por MC no ve pruebas para presentar una denuncia contra los políticos

Eduardo Ribelles
EDUARDO RIBELLESCartagena

El encarecimiento de 20 a 65 millones en las obras del Auditorio El Batel solo tiene una persona responsable a la que pedir cuentas en los juzgados: el arquitecto, José Selgas, según las conclusiones de la investigación municipal. Tras 18 meses de trabajo, la presidenta de la comisión, Isabel García, de MC, presentó ayer un documento, en el Palacio Consistorial, que aprecia «responsabilidades políticas» en los gobiernos del PP entre 2003 y 2011, cuando la alcaldesa era Pilar Barreiro. Les achaca haber dado todo el poder sobre la obra a Selgas sin controlar los sobrecostes que autorizó, pero excluye llevarles a los tribunales. También defiende a los técnicos municipales, pese a que algunos admitieron cambios millonarios en el proyecto y permitieron que el arquitecto ingresara comisiones del 6% sobre esos modificados.

La «negligencia» que MC, partido de García, le imputa a los gobernantes del PP no tendrá consecuencias porque Barreiro; el concejal de Urbanismo Agustín Guillén; la de Hacienda María Ángeles Palacios, y los máximos responsables técnicos del procedimiento ya no están en el Ayuntamiento. En cuanto a Selgas, «encargaremos un informe a los servicios jurídicos municipales para ver si se le puede llevar a los tribunales», advirtió García. La constructora, Dragados, también es señalada por los «incumplimientos de contrato», pero sin ninguna responsabilidad penal. García confesó que «no hay pruebas» para llegar más lejos. Otros ediles de la comisión subrayaron que, incluso en el caso de Selgas, será muy difícil iniciar un proceso penal.

Las obras del Auditorio duraron casi siete años (de 2004 a 2010). En 2002, Barreiro convocó un concurso de ideas para construirlo, sin tener clara su ubicación. Las conclusiones de la investigación cuestionan que Selgas, ganador de ese concurso poco después de hacerse con el Premio Nacional de Arquitectura, ejerció a la vez como arquitecto y como director de obras. También hace hincapié en que el Ayuntamiento contrató «un estudio geotécnico incompleto, que es la piedra angular del sobrecoste», según explicó García. Desde Podemos indicaron que la empresa que lo hizo fue sugerida por Selgas.

Apuntan a José Selgas y aseguran que el edificio es «defectuoso» y «arrastra varias deficiencias»

Según las conclusiones, el arquitecto y director técnico controló los trabajos, cuyo inicio fue autorizado en julio de 2004. Solo el jefe de Urbanismo, Jesús López, estuvo por encima de él unos meses pero, según declaró en la comisión de investigación, no ejerció un verdadero control. Tanto es así que nadie cuestionó la presentación, en ese verano, de un modificado por cuatro millones de euros (casi el tope de lo autorizado en la Ley de Contratos del Estado), pese a que las obras no habían comenzado realmente. Selgas argumentó entonces que habían surgido «novedades» en las condiciones del terreno del muelle y que había que separar el Auditorio del Museo Nacional de Arqueología Subacuática (Arqua).

La Junta de Gobierno local, bajo la presidencia de Barreiro, autorizó el modificado, el 23 de mayo de 2005. Fue el primero de cuatro. En junio de 2006, tras casi un año con las obras paradas, el arquitecto pidió otro de diez millones de euros que nadie fiscalizó, según las conclusiones de la investigación. En la documentación analizada, la comisión halló un escrito en el que Selgas reconoce que fue para solucionar definitivamente los problemas detectados en 2004. De nuevo, nadie cuestionó ese cambio.

A partir de 2007, una comisión técnica municipal supervisó a Selgas. Para entonces, El Batel había pasado de 20 a 34 millones de euros, a los que se sumaron 4 del entorno, con pago aparte. Hubo dos modificados más, en 2008 y 2009, con los que se unieron los 8 millones de la caja escénica, un millón de adecuación acústica y otro de mobiliario. Selgas lo diseñó todo y solo en el último caso tuvo que recortar un 50% el gasto, según las conclusiones. Por último, están los retrasos de la constructora, que entregó la obra a finales de 2011. La inauguración oficial fue en 2012.

Selgas y las constructoras son señalados como los culpables del sobrecoste por todos los partidos. El arquitecto no respondió ayer al correo y las llamadas de 'La Verdad' para recabar su opinión. La búsqueda de más responsables crea división. MC y Podemos creen que los gobiernos del PP fueron negligentes y Ciudadanos concluye que, en 18 meses, no se ha llegado a probar ninguna responsabilidad real. El PP dice que los gobiernos de su partido no hicieron nada punible y que «todo el dinero presupuestado está en la obra».

El resultado de los 65 millones gastados fue «un auditorio defectuoso que arrastra deficiencias en el suelo y en la climatización», según García.

El Ayuntamiento tiene en marcha media docena de comisiones de investigación más por resolver.

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