Una historia resumida en monedas

José María Conesa, en su casa, con sus monedas históricas y su libro./Pablo Sánchez / AGM
José María Conesa, en su casa, con sus monedas históricas y su libro. / Pablo Sánchez / AGM

José María Conesa posee casi 300 piezas, algunas del siglo VI y acuñadas en la ciudad

RUBÉN SERRANOCARTAGENA

Tiene monedas de casi cinco periodos históricos diferentes; una de las últimas reliquias que ha adquirido es un denario de plata romano del emperador Galba y la más antigua de todas, y que conserva en una funda de plástico, es una griega del siglo VI, con el grabado de una tortuga. José María Conesa fue funcionario de Aduanas y ahora, a sus 72 años, se ha convertido en un auténtico numismático. En su casa del Ensanche guarda, en maletines de terciopelo, una muestra de 288 monedas, sobre todo romanas, bizantinas, de la Guerra Civil (papel moneda) y de la Revolución Cantonal, de 1873, algunas de ellas acuñadas en Cartagena. «Estoy suscrito a todas las revistas numismáticas de España, y las he ido consiguiendo a través de subastas. Son interesantísimas y aprendes historia», sostiene con una sonrisa.

La afición de Conesa por las colecciones viene desde hace más de 40 años, cuando empezó a generar un archivo con más de 5.000 postales de la ciudad, acciones de minas, documentos, libros de pergamino, artículos del Cantón y hasta cajas de cerillas con las imágenes de Puskas y Di Stéfano. La afición por las monedas antiguas fue fruto de la «casualidad»: encontró un baúl de su bisabuelo, en la casa de campo en Pozo Estrecho, con un puñado de ejemplares del siglo XIX en su interior. «Estaba enterrado. Mi familia lo guardaba todo y aquello me motivó a engancharme y a tener más. No es una afición barata, pero sirve como inversión. Cada vez están más revalorizadas. Esto es mejor que estar 'atornillado frente al televisor', como dijo una vez Pérez-Reverte», asegura.

Una de las joyas que más aprecia este coleccionista es una moneda Shekel de plata. «Son muy buscadas internacionalmente y tengo alguna. Su cotización es muy alta y son muy difíciles de conseguir. El precio es muy relativo, depende de su estado de conservación y rareza, y si son de oro, plata o bronce, al menos hasta 400 euros». Conesa también conserva una semi, la antigua moneda romana de Carthago Nova con el grabado de un barco de guerra, «similar al del logotipo de la Autoridad Portuaria». «Las más comunes las tengo todas, hasta las últimas que se acuñaron en la ciudad, en la Guerra Civil. Se fabricaron hasta siete millones, así que hay una cantidad más que suficiente para que estén repartidas entre los museos y los aficionados. Lo hago por satisfacción y porque Cartagena fue realmente importante en la historia del acuñamiento», añade.

Más de 20.000 euros

Periódicamente se organizan subastas de monedas antiguas, por las que los coleccionistas están dispuestos a pagar cantidades estratosféricas. Un claro ejemplo es la que se le resistió a Conesa: la tremisis de oro, de origen romano y creada en el año 385, que también fue utilizada por los visigodos y los bizantinos. «No tengo ninguna y sé que la última se adjudicó hace poco, por 15.800 euros. Otras las he visto a más de 20.000, al margen del 20% de comisión».

Presenta hoy su libro con la recopilación del dinero local

El coleccionista José María Conesa presenta esta tarde, a las 20.00 horas en el Teatro Romano, el libro 'Monedas de Cartagena', que recopila un catálogo con 288 monedas acuñadas en la ciudad, durante varios periodos históricos: Qart Hadast, Carthago Nova, Carthago Spartaria, Qart Hadast al Halfa, la Revolución Cantonal y la Guerra Civil, además de 27 medallas catalogadas. «Cartagena, según los estudios que he recopilado, fue la cuarta ciudad donde se fabricaron más monedas de toda Hispania», explicó este coleccionista. La publicación ya está a la venta en las librerías Santos Ochoa, Alcaraz, Dante y Albaladejo; tiene 180 páginas a color y su precio es de 29 euros.

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