El Gorguel se atasca en el medio ambiente

Panorámica de la bahía de El Gorguel, donde la Autoridad Portuaria prevé construir el macropuerto para contenedores de mercancías./Pablo Sánchez / AGM
Panorámica de la bahía de El Gorguel, donde la Autoridad Portuaria prevé construir el macropuerto para contenedores de mercancías. / Pablo Sánchez / AGM

El proyecto del macropuerto apenas ha avanzado en cinco años de complejos estudios técnicos. La Autoridad Portuaria insiste en que recibirá el visto bueno a medidas correctoras del impacto en el mar y en la tierra, pero no da fechas para iniciar las obras de la dársena

Antonio López
ANTONIO LÓPEZCartagena

El proyecto de futuro más ambicioso de la Autoridad Portuaria de Cartagena, disponer una terminal para contenedores de mercancías en la cala de El Gorguel, no solo no avanza como estaba previsto, sino que continúa estancado en el Ministerio de Medio Ambiente casi década y media después de los primeros pasos para construir la infraestructura. Hasta ese departamento estatal aún tiene que llegar, para su estudio y aprobación o rechazo, una extensa y compleja documentación todavía por acabar. Y el Puerto sigue sin dar fechas sobre la construcción de esta infraestructura, que a su juicio daría todo un impulso a la economía de la Región.

Los complejos y costosos informes sobre el puerto, que según sus promotores dispararía el tráfico de contenedores, deben recoger las medidas compensatorias terrestres definitivas, es decir de la solución técnica propuesta para contrarrestar los daños que las obras causarían en la Sierra de la Fausilla. También deben plantear las actuaciones para mitigar la afección en el Mar Mediterráneo y su costa.

3.000
puestos de trabajo se crearían con la construcción del macropuerto de El Gorguel.
1.310
millones de euros tendría que invertir la Autoridad Portuaria para llevar a cabo el proyecto.
525
millones de euros los aportaría el Puerto, y el resto saldría de empresas privadas.
4
millones de contenedores sería la capacidad que podría llegar a moverse en esta infraestructura, según los estudios realizados.

En los últimos cinco años, el único movimiento en firme a favor del plan se dio en 2013, cuando el Consejo de Gobierno de la Comunidad Autónoma lo declaró Proyecto de Interés Regional. Se trata de un trámite necesario para que, una vez solventados todos los trámites medioambientales, el Gobierno de España declare las obras de interés nacional y envíe la documentación a la Comisión Europea. La última palabra sobre si la dársena sale adelante o no la tiene, pues, Bruselas.

Fuentes de la Autoridad Portuaria de Cartagena, que preside Antonio Sevilla, aseguran a 'La Verdad' que no se ha dejado de trabajar en ningún momento durante este lustro. Pero lo cierto es que durante este tiempo el proyecto estuvo 'congelado', al menos, tres ejercicios consecutivos en el Ministerio de Medio Ambiente. Así lo reconoció el exdirector del Puerto, Pedro Vindel, en una entrevista concedida a este diario a finales de 2016. El retraso estuvo motivado, según Vindel, por el estudio de la documentación que debía aportar el Puerto. La zona elegida para construirlo, a los pies de la sierra de la Fausilla, es un espacio perteneciente a la Red Natura 2000, y además protegido por las figuras LIC (Lugar de Importancia Comunitaria) y ZEPA (Zona de Especial Protección para las Aves).

Para compensar el daño de los nuevos muelles se ha propuesto crear una nueva ZEPA en el paraje de Caprés, en el municipio de Fortuna, a setenta kilómetros de distancia. La ley permite proteger enclaves alejados de los que pueden verse perjudicados por obras públicas, señalaron en el Puerto.

El proyecto de El Gorguel ocasionaría daños en hábitats terrestres y flora de interés, como acantilados con vegetación, dunas móviles, estepas salinas y matorrales termomediterráneos, entre otros. La solución propuesta hasta ahora es la ampliación de la superficie amparada por la Red Natura 2000 en más de 95 hectáreas: 93,5 en dos zonas del propio LIC de la Sierra de la Fausilla -Barranco del Avenque y Cabezo Galera- y casi dos en el cercano Parque Regional de Calblanque, Monte de las Cenizas y Peña del Águila. En esta última demarcación se protegería un área de Cala Reona con hábitats dunares.

En cuanto al impacto al medio marino, las acciones para aliviar la ocupación de un tramo de costa aún no se ha detallado. La Autoridad Portuaria está dando los primeros pasos, para tratar de recabar informes de entidades de prestigio.

Un solo sitio en la Región

De todo el litoral regional, es decir desde San Pedro hasta Águilas, la cala cartagenera de El Gorguel fue elegida por su calado, por su ausencia de corrientes con transporte de sólidos y por su facilidad para dotarla de comunicaciones por carretera y ferrocarril, según los estudios realizados por la Autoridad Portuaria. La situación geoestratégica de Cartagena, en la ruta marítima entre el Canal de Suez y el Estrecho de Gibraltar, aconsejaba estudiar a fondo la posibilidad de convertir el puerto de Escombreras en uno de los mayores operadores de contenedores del Mediterráneo. Desechada la ampliación allí, al no darse las condiciones idónea, se buscó un alternativa.

Todos los marcadores indicaron que solo había uno, la bahía de El Gorguel, pero esta zona coincide con dos lugares declarados de interés comunitario.

La Autoridad Portuaria de Cartaegna (que depende del Ministerio de Fomento a través de Puertos del Estado) elaboró un Informe de Sostenibilidad Ambiental (ISA), En él, intenta acreditar, entre otras cosas, que el camachuelo trompetero, un pequeño gorrión africano, no vivía en la Fausilla. Se trabajó para minimizar las posibles afecciones y se planificó la financiación, se hizo caja y se calculó el impacto económico de la nueva infraestructura.

La «alternativa cero»

Muchas han sido las fechas que se han barajado desde que se inició el proyecto. La última la dio Antonio Sevilla, quien en 2015 marcó ese año como el del inicio de las obras. Sus previsiones eran que en 2021 comenzaran a llegar los primeros buques cargueros. Ahora, Sevilla ya no se moja con el calendario.

En todo caso, varios informes ambientales cuestionan el proyecto en todo o en parte. En 2016, el Instituto Español de Oceanografía (IEO) advirtió en su «Atlas de las praderas marinas» del impacto negativo sobre el litoral de la Región que tendría el macropuerto. Y en 2013 y 2014, la Comunidad Autónoma y el Ministerio de Medio Ambiente advirtieron de carencias a la hora de minimizar los efectos sobre especies y hábitats.

Además, el Ministerio recordó la necesidad de evaluar la «alternativa cero»: no hacer nada por razones ambientales, técnicas, económicas o de otra índole, como prevé la Ley del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad, del año 2007.

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