Familia ayuda al Buen Samaritano a dar comida a cientos de necesitados

El equipo de trabajadores del centro, con Violante Tomas y el concejal Francisco Calderón.
El equipo de trabajadores del centro, con Violante Tomas y el concejal Francisco Calderón. / LV

La Consejería contribuye con 25.000 euros anuales a la apertura del almacén todos los jueves para dar alimento y ropa a personas sin recursos

EPCARTAGENA

El Buen Samaritano se ha asegurado, gracias a los 25.000 euros anuales que recibe de la Administración regional, poder mantener el suministro de alimentos a cientos de personas sin recursos de Cartagena hasta final de año, sin las restricciones que ponían a la organización benéfica al borde del colapso conforme se acercaba el final de cada ejercicio.

La consejera de Familia e Igualdad de Oportunidades, Violante Tomás, visitó ayer las dependencias en las que El Buen Samaritano tiene sus almacenes de comida para informar de que la ayuda tendrá continuidad en el futuro. La asignación está incluida en el decreto para la concesión de subvenciones a instituciones sin ánimo de lucro que e dedican lucha contra la pobreza en la Región de Murcia.

«Esta financiación se destina a la atención de colectivos marginales, personas con problemas de adicción o sin techo, familias en riesgo de pobreza e inmigrantes sin trabajo, entre otros», aseveró la responsable del Gobierno regional.

El Hogar del Buen Samaritano funcionaba como un comedor social y gestionaba también tres viviendas de acogida para hombres, ancianos y familias. A comienzos de 2015 los problemas económicos aconsejaron su reconversión en un hogar de provisión de alimentos donde se reparten alimentos básicos, como carne, huevos, pan, aceite, frutas y verduras, legumbres y pasta, entre personas desfavorecidas.

Sus dependencias están abiertas todos los jueves de 10.30 a 13.30 horas, para el reparto de alimentos. Además, en el centro también se ofrece un servicio de aseo personal y de ropa.

«La atención del Buen Samaritano es integral, ya que también cuentan con un equipo de personas cualificadas para aconsejar e integrar laboralmente y reinsertar a las personas en la sociedad. Al mismo tiempo, tienen hogares de acogida para personas que no tienen un lugar donde dormir, ni una familia que los acoja», añadió Tomás.

Con las ayudas de la Consejería de Familia e Igualdad de Oportunidades mantienen sus centros, realizan charlas educativas, la reinserción personas con problemas de adicción, y llevan a cabo talleres de habilidades ocupacionales, ayuda a la búsqueda empleo y servicio de información para extranjeros, con ayuda en trámites o cursos de español.

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