La falta de liquidez y de proyectos retrasa la inversión de dos millones en los barrios

Puerta de madera instalada en la entrada al castillo de la Atalaya y abierta de par en par durante el día de ayer./Pablo Sánchez / AGM
Puerta de madera instalada en la entrada al castillo de la Atalaya y abierta de par en par durante el día de ayer. / Pablo Sánchez / AGM

Solo han acabado dos de las nueve obras pedidas por los vecinos el año pasado y siguen sin redactar ni uno de los planes de 2018

EDUARDO RIBELLESCARTAGENA

Solo dos de las nueve obras de los presupuestos participativos de 2017 están acabadas, ninguno de los 26 proyectos de 2018 está redactado y tampoco hay presupuesto para ejecutarlos. Sin embargo, el concejal de Infraestructuras, Juan Pedro Torralba, intentó convencer ayer a la oposición de que acabará los siete que faltan del año pasado y culminará todos los de este ejercicio antes del 31 de diciembre. Nadie le creyó.

Las infraestructuras previstas en 2017 ya finalizadas son la limpieza y la protección del castillo de la Atalaya y la senda para peatones y bicicletas de Santa Ana, según expuso Torralba durante una comisión. Los resultados fueron criticados por la oposición. En el primer caso, la concejal del PP, María Teodora Guillén, subrayó que «el equipo de gobierno ha sido incapaz de explicar qué actuaciones se han ejecutado» y no ha dado razones de por qué la única mejora visible es la instalación de una puerta de madera. Ayer, esa puerta estaba abierta, con lo que no supone ninguna medida de protección para la fortaleza. Al margen de esa instalación, los 50.000 euros invertidos solo han servido para limpiar el entorno, catalogar los sillares y otras piezas arquitectónicas y asegurar que no se vendrán abajo.

Abril de 2018
Propuesta a los grupos municipales del nuevo plan de presupuestos participativos.
Mayo de 2018
Finalización de los proyectos de todas las obras para autorizar el gasto e iniciar el proceso de contratación.
Octubre de 2018
Inicio de las obras incluidas en los presupuestos participativos. Ese mismo mes, el concejal quiere tener definidos los proyectos que propondrá a los vecinos para 2019.
Diciembre de 2o18
Conclusión y recepción de las obras de los presupuestos participativos de 2018.

El acabado sinuoso de la senda para bicicletas entre el pueblo de Santa Ana y el Polígono Residencial tampoco ha resultado satisfactorio. Entre las obras que hay por terminar están la plaza ajardinada del Monte Sacro, que actualmente es poco más que un terrario junto a la calle Sor Francisca Armendáriz; el alumbrado público en La Palma, y la instalación de césped artificial en los campos de fútbol de El Albujón y La Aljorra. El resto de las infraestructuras previstas está en mantillas, pese a que hace ya cuatro meses que concluyó 2017.

La oposición cuestiona las actuaciones en La Atalaya y en la senda 'ciclable' de Santa Ana El equipo de gobierno confía en ejecutar todas las infraestructuras de este año en otoño

Encarecimiento en La Palma

Torralba trató de justificar ayer los retrasos en las obras de ese ejercicio y responsabilizó en parte a sus exsocios de MC. «La construcción del terreno de juego de La Palma se ha retrasado y se ha encarecido porque el proyecto que se redactó era demasiado ambicioso para lo que se presupuestó. Por eso, el gasto ha pasado de 300.000 a medio millón de euros», explicó. Esa modificación presupuestaria es la que mantiene la obra sin ejecutar. En el caso de la reforma de la travesía de la N-301, en El Albujón, se cometió un error al no incluir el IVA en la adjudicación y ha habido que hacer un cambio que mantiene las obras sin comenzar. La modificación del monte de la Casilla, en El Portús, para evitar desprendimientos de rocas sobre las viviendas que hay a sus pies, todavía está pendiente de contratar.

«El retraso de las obras planteadas en 2016 y presupuestadas en 2017 corre el riesgo de bloquear las de este año, si el PSOE continúa sin sacar adelante las cuentas municipales de 2018», aseveró el portavoz municipal de Ciudadanos, Manuel Padín, tras la comisión.

Ninguno de los 26 proyectos de mejora en barrios y diputaciones votados por los vecinos para que se ejecuten este año está acabado. Torralba informó de que todavía le quedan barrios por visitar «para adecuar los espacios y comprobar la disponibilidad» de terrenos. «Estamos agilizando al máximo los trámites», apuntó. Además, el edil ha adquirido el compromiso de volver a plantear los proyectos en cada barrio, para conseguir el visto bueno de los vecinos, antes de llevarlos a la mesa de contratación. «El objetivo es poder comenzar las obras en octubre. Se trata de obras de un máximo de 75.000 euros, que pueden ser ejecutadas en 45 días», apuntó el edil.

Sin embargo, no solo hay que confirmar el apoyo de los vecinos, redactar los pliegos y sacarlos a contratación. Además, el Ayuntamiento tendrá que negociar convenios, autorizaciones y permisos que condicionan también las obras. En el caso de la restauración de la capilla del Concejo de la Catedral antigua, todavía hay que cerrar un pacto con el Obispado, dado que el templo es propiedad de la Iglesia. «También tenemos muy avanzados los acuerdos con empresas de servicios, como Hidrogea, para no afectar con las obras a servicios esenciales como el de suministro de agua potable y el alcantarillado», explicó el concejal.

Huertos urbanos

Pero también se han detectado algunos defectos que habrá que subsanar. Es el caso de los huertos urbanos proyectados en la barriada de José María Lapuerta, junto al Instituto Los Molinos. La parcela elegida tiene unos desniveles que habrá que remediar, porque dificultan los accesos. Eso supone un incremento de presupuesto que no estaba previsto. Es posible, admitió Torralba, que no haya dinero suficiente para hacer toda la obra este año y haya es esperar al presupuesto de 2019 para culminarla. Pero a los problemas con el calendario para redactar y sacar a contratación los 26 proyectos se suma la falta de liquidez para acometerlos. El Ayuntamiento funciona actualmente con un presupuesto prorrogado que no le permite hacer inversiones en obras nuevas. «Llegado el momento, si no tenemos un presupuesto nuevo, nos tendremos que plantear si hacemos una modificación de la prórroga o buscamos otra fórmula», explicó.

Entre las obras de los presupuestos participativos de 2018 están la construcción de una pista polideportiva, en Pozo Estrecho, y la remodelación de la otra, en El Albujón. Asimismo, se incluye arreglar las plazas de la iglesia de Los Mateos (Pablo VI), Mediterráneo (San Antón), Manuel de Falla (San Cristóbal), Juventud (El Albujón), Estrella y Constitución (Santa Lucía) y Las Peñas (La Palma). También está previsto dotar de una fuente al caserío de El Palmero, retirar las placas de uralita del centro social de San José Obrero y acondicionar un parque en Perín.

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