La falta de agua obliga a los agricultores a sembrar solo la mitad que otros años

Una cuadrilla de jornaleros planta lechugas en una finca próxima a Roche, y al fondo campos sin producción. /Antonio Gil / AGM
Una cuadrilla de jornaleros planta lechugas en una finca próxima a Roche, y al fondo campos sin producción. / Antonio Gil / AGM

Alertan de la fuga de empresas productoras a otras provincias y de la pérdida de cientos de puestos de trabajo

Antonio López
ANTONIO LÓPEZCartagena

A estas alturas de la temporada, la mayor parte del Campo de Cartagena debería estar a pleno rendimiento. Pero la falta de lluvias, las restricciones en el uso de pozos para evitar los vertidos de salmuera al Mar Menor y el «disparatado» precio del agua que llega desde las desalinizadoras han dejado los bancales a medio gas. Solo hay que mirar a ambos lados de, por ejemplo, las autovías de Alicante y Murcia, para darse cuenta de la grave crisis por la que pasan los empresarios agrícolas. Tanto es así que, según los datos de la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG), de cara a la recolección de productos de invierno, los agricultores dejarán de sembrar la mitad de la superficie habitual.

Ahora se centran desde hace unos días en la plantación de la lechuga, la coliflor, el brócoli y el apio, entre otros muchos productos, que serán recolectados en diciembre. Pero para esta temporada, los recursos hídricos de los que disponen son escasos. Esto ha obligado a los empresarios a reducir las plantaciones, tal y como les viene pidiendo la Comunidad de Regantes del Campo de Cartagena desde hace un lustro.

«Este año ya no podemos más. Esta situación es insostenible», recriminó el presidente comarcal de COAG, Vicente Carrión. Este empresario del sector achaca, sin tapujos, esta situación a la Confederación Hidrográfica del Segura (CHS), ya que a pesar de estar vigente el decreto de sequía no les ha dado permiso aún para abrir 252 pozos de sequía para sacar 28,6 hectómetros cúbicos necesarios para regar. «Estamos limitados por la administraciones y abocados a la ruina si esto no cambia. No podemos aguantar más», añadió Carrión.

Proponen un sistema diseñado por la UPCT para eliminar casi al cien por cien la salmuera

El problema que tiene el sector si llega a usar el agua de pozo es la salmuera. Los agricultores han propuesto poner en marcha un sistema ideado por la Universidad Politécnica de Cartagena (UPCT) para deshacerse de este sobrante, casi al cien por cien. «Solo nos tienen que dar los permisos pertinentes para poner en marcha lo que ya se hace de manera experimental en la finca Tomás Ferro. Sería una solución a todo este problema, pero no nos dejan», criticó el presidente de COAG.

Desalación

Sin estos recursos y con los escasos que llegan del Trasvase Tajo Segura tan solo les queda echar mano de las desaladoras, pero el precio del metro cúbico les sale a 53 céntimos de euro, un coste demasiado alto de asumir si se tienen en cuenta los bajos precios que consiguen sus productos en los mercados.

El problema al que se enfrentan ahora con este panorama es que no podrán atender bien a todos sus clientes en Europa. «Al final, nuestros compradores buscarán otros mercados. Así nos cargaremos el sector y con él miles de puestos de trabajo», aseguró Carrión. La contribución total al Producto Interior Bruto (PIB) regional de la agricultura y de la industria agroalimentaria del Campo de Cartagena es de 1.015 millones de euros, y genera un empleo directo de 41.500 personas.

Otra de las consecuencias que se derivan de la falta de agua y la reducción de la producción es la pérdida de puestos de trabajo. Aunque aún no se puede determinar la magnitud, los empresarios creen que a finales de año el número de trabajadores se habrá reducido «por cientos».

En su informe de balance del primer semestre publicado en julio, COAG ya advirtió de que dado el problema de la escasez de agua y de falta de perspectivas ciertas de poder disponer de ella, no se estaba en condiciones de «establecer de manera clara la planificación de cultivos», algo que provocaría «la fuga de empresas agrícolas con mayores recursos hacia otras zonas de la geografía española que les ofrezcan más garantías en esta cuestión».

Esto es lo que está ocurriendo ahora, según Carrión. Varias empresas grandes ya han optado por marcharse a otras provincias limítrofes a producir lo que aquí no pueden, por falta de agua, añadió. También lo están haciendo medianos empresarios a otras poblaciones de la Región donde los recursos hídricos son algo más abundantes.

Crean una asociación para exigir la llegada de recursos hídricos

Una treintena de pequeños y medianos empresarios se han unido para crear la Asociación Pro Agua Campo de Cartagena, para luchar por la defensa y protección de las necesidades hídricas de la comarca, según anunció ayer uno de sus integrantes, Santiago Pérez. La presentación pública de este colectivo se hará el próximo lunes en el Centro de Artes Escénicas de Torre Pacheco. «Nuestro único objetivo es hacer frente común con el resto de grupos de presión existentes en al comarca, para conseguir recursos hídricos para nuestros cultivos. Lo que queremos es continuar con nuestros negocios», añadió.

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