El exnovio de la joven asesinada en Canteras confiesa la autoría del crimen

Adrián S. C., tapándose el rostro, entra a pie al garaje del Palacio de Justicia. / Pablo Sánchez / AGM

El malagueño Adrián S. C. admite que acuchilló a la cartagenera Rosa María, y su abogado defensor alega ante el juez que sufre un trastorno mental

José Alberto González
JOSÉ ALBERTO GONZÁLEZCartagena

Ha confesado que planeó el crimen y que lo perpetró, no muestra signos de arrepentimiento, su abogado alega que sufre un trastorno mental y continuará en prisión, hasta ser puesto ante un jurado acusado por la Fiscalía y la acusación particular de los delitos de amenazas, allanamiento de morada y asesinato. Así puede resumirse la situación en que quedó ayer Adrián S. C. , el joven malagueño de 22 años acusado de matar a cuchilladas a su novia, la joven cartagenera Rosa María S. P., de 20 años, el 25 de septiembre en la casa de esta última en Canteras.

El presunto criminal, que fue encarcelado cuatro días después, tras prestar declaración ante el titular del Juzgado de Violencia contra la Mujer de Cartagena, Alberto Blanco, volvió a sentarse ayer ante él y todas las partes presentes en el proceso. El interrogatorio de esa primera jornada tuvo lugar en el Hospital Santa Lucía, donde Adrián estaba ingresado por las lesiones que sufrió al tirarse desde un tejado, tratando de huir de la Policía Local; y en esta segunda ocasión, el acto tuvo lugar en el Palacio de Justicia.

Allí, el fiscal del caso, Orencio Cerezuela, mantuvo la petición de que el reo tenga la condición de investigado (antes imputado) por los delitos de amenazas, allanamiento de morada y asesinato. Lo hizo, entre otros motivos, tras escuchar al detenido. Según fuentes judiciales, a diferencia de lo ocurrido durante el interrogatorio en el cuartel de la Guardia Civil y en el centro sanitario, donde confesó haber planificado el crimen y haber acabado a cuchilladas con la vida de quien fue su pareja, Adrián se mostró ayer «muy callado y como en estado de 'shock'». Las fuentes consultadas indicaron que ni hace dos semanas ni ayer ha mostrado arrepentimiento alguno.

La familia pide imponer el máximo castigo, al considerar que el joven actuó con alevosía

Según fuentes de la investigación, el día del asesinato Rosa María, tras denunciar ante la Benemérita a su expareja, se marchó acompañada por sus abuelos a su domicilio, en el número 1 de la calle Lucena. Allí subió al primer piso de la casa tipo dúplex, donde vivía con su madre y su hermana menor, y dentro se encontró a Adrián, quien entró por un balcón trasero. Para ello, se ayudó de una escalera telescópica de cuatro metros de altura que compró, previo encargo días atrás, en una ferretería de Canteras.

Amenazas y allanamiento

Tras una fuerte discusión, Adrián le asestó supuestamente una cuchillada en el pecho, muy cerca del corazón, y otra en el cuello. La autopsia confirmó que la víctima recibió más cuchilladas. En la vista convocada para hacer cumplir el artículo 25 de la Ley del Jurado, que establece la comparecencia del investigado para que se le concreten los hechos imputados en el procedimiento, la acusación particular solicitó ayer al juez que incluya la alevosía como circunstancia agravante del asesinato. En concreto, el abogado de la familia de la víctima, Emilio Cerezuela, indicó que Rosa María sufrió un «ataque súbito e inesperado».

En el caso de la defensa del joven, ejercida por un letrado de Málaga, instó, al igual que la Fiscalía, a que se realice un completo y detallado estudio psiquiátrico de Adrián. De manera provisional, esa parte ha aportado documentación para acreditar que el detenido padece problemas de conducta, como resultado de un trastorno de la personalidad.

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