La ermita de los santos médicos

Vecinos de Los Médicos, junto a las imágenes de los santos, en la ermita de esta localidad de la diputación de La Palma./ LV
Vecinos de Los Médicos, junto a las imágenes de los santos, en la ermita de esta localidad de la diputación de La Palma. / LV

TOMÁS MARTÍNEZ PAGÁN

Quiero desde aquí invitarles a que el próximo domingo, día 24 de este mes de septiembre, asistan si les apetece a una romería muy singular, con un encanto muy especial y para nada masificada; y, aprovechando la coyuntura, de paso les cuento cómo surgió esta posibilidad de disfrutar de una mañana de domingo muy especial.

Días atrás, acompañado por dos buenos amigos de fuera de la Trimilenaria, me dirigí a Torreciega, y más concretamente al Zamorano, de mi buen amigo José Pascual, el decano de las enotecas de la Región, para, como no podía ser de otra manera, tomarnos un vino. Abelardo, ingeniero aeronáutico madrileño, tenía capricho de degustarlo en reposo, con tranquilidad y con un acompañamiento sólido, que no quitara personalidad al vino.

Allí, Pascual nos descorchó un Valbuena Quinto Año, comprobando que todo estaba perfectamente, bien de corcho, bien de nariz, antes de darnos luz verde para tomarlo. Aun así, Eugenio se empeñó en que lo probase el ingeniero Abelardo, quien accedió y, tras probarlo, corroboró la opinión del experto con un sonoro «¡soberbio!». Finalizadas las pruebas, Pascual nos sirvió tres copas, llenas hasta la medida justa, y para acompañar, sin quitarle protagonismo a tan gran vino, nos preparó un plato de Sendra a corte de cuchillo y otro de caña de lomo ibérico, tan bien cortada que sus vetas la hacían parecer madera exótica; una hueva de pellizco de Salazones Fuentes; unos mejillones en escabeche de los que llevan 4/6 la caja y que, con pan para mojar, están de lujo; y un queso Boffard que, de la forma en que lo presentó y con sus regañás torcidas y nueces, estaba que decía «¡cómeme!».

Los vecinos mantienen viva la tradición de llevar en romería a San Cosme y San Damián, que data del siglo XVIII

Durante la degustación, Pascual nos entregó el programa de las XXV Fiestas y Romería de La Ermita de los Santos Médicos de La Palma, por si nos apetecía ir. Y en vista del interés que despertó, tuve que pedirle que le contara a mis amigos de qué iba el tema. Pascual les explicó que él tiene su casa de campo en esta diputación desde hace ya muchos años. ¡Y qué preciosidad de casa de campo tiene!, de esas típicas cartageneras. De ahí que tuviese toda la información del evento. Eugenio, cuya señora es médico en la capital del Reino de nuestra España, sentía curiosidad por lo de los médicos, por lo que Pascual se lo aclaró.

Resulta que Los Médicos es una diputación situada al norte de la Trimilenaria, a 9 kilómetros justos de distancia del kilómetro cero de nuestra ciudad, que es la Basílica de nuestra Patrona, la Virgen de la Caridad.

La ermita de Los Santos Médicos se encuentra situada a la altura del paraje conocido como Los Segados, en el triángulo formado por Santa Ana, Pozo Estrecho y La Palma. Data del Siglo XVIII y se encuentra bajo la advocación de los Santos San Cosme y San Damián, patrones de la profesión médica. De ahí su nombre.

En el año 1796, en los Médicos vivían 99 vecinos y en 1930 había ya más de 500 habitantes, aunque desde aquella etapa empezó a ir decayendo por culpa del éxodo rural y los avances en las técnicas agrarias. Hoy en día, la tendencia a la despoblación continúa y el padrón del Ayuntamiento del pasado año era de 127 vecinos, 26 de ellos extranjeros, repartidos entre La Vereda (56), Los Médicos (64) y Los Vidales (7).

Aquella feria del vino

Un par de días después, coincidencias de la vida, me encuentro en La Palma con mi amigo Martos, el número uno en el mundo de la bicicleta en el corazón de nuestro campo, mientras estaba de tertulia en la plaza de Manuel Zamora, frente al emblemático restaurante Casa Felipe, palacio del buen comer de mi buen amigo Paco. Y mientras estábamos hablando, llegaron unos amigos que me presentó y que venían a ver a don Antonio, párroco de la iglesia de Santa Florentina, patrona de tan querido pueblo. Se trataba de Patricio, Antonia, Paco, Puri, Pepe y Carmen, quienes forman la comisión que, con gran esfuerzo y dedicación, cada año hace posible la celebración de las fiestas y la romería de la que venimos hablando, gracias a la colaboración del Ayuntamiento y de algunos vecinos.

Durante nuestro encuentro, tuvimos ocasión de rememorar aquellos años de gloria de las fiestas populares, que cada año van a menos. Salió a colación el tema de las fiestas de exaltación del vino del Campo de Cartagena, que se celebraban en esa misma plaza y que ponían a La Palma a rebosar de gentes de todos los lugares, que venían a probar nuestro caldos y nuestras tapas pero, sobre todo, los vinos dorados de nuestro campo. A ellas acudían todos los bodegueros y cosecheros de nuestra Comarca. Recordé con nostalgia uno de los últimos años de aquella fiesta, en el que participó el Centro de Iniciativas y Turismo. Estaba en la caseta de las Bodegas Fulgencio Bernal, con su vino Ara Pacis, que bautizó ese gran médico y defensor de las tradiciones de nuestro campo, sus vinos y sus molinos, don Carlos Romero Galiana, ¡gran político cantonal! Era una caseta decorada por Pepe Ramos, de La Cigüeña.

Paco, nuestro contertulio, que tenía bodega en Los Médicos, también se acordaba perfectamente de aquello; de hecho, todavía conserva la colección de vinos que se realizó como recuerdo de aquellos eventos, historia viva de nuestra Trimilenaria.

Y como bien decía nuestro ilustre académico, don José María Jover Zamora: «La ciudad que olvida su pasado irremisiblemente pierde su identidad».

Por ello, no deberíamos dejar que se perdiesen tradiciones como esta de Los Médicos, diputación que estará en fiestas desde el viernes 22 hasta el domingo 24, con verbena por las noches y tasca típica para tapear.

Los fondos que se recauden se utilizarán para la restauración de la ermita, que ya se encuentra en la segunda fase. Y por si alguno está interesado, les diré que el día grande será el domingo. Se iniciará la jornada con la bendición de los romeros, a las 10 de la mañana, en la iglesia de La Palma, tras lo cual se saldrá en romería hacia el Monasterio Cisterciense, teniendo prevista la llegada a la Capilla del Monasterio sobre las 11:30. Allí se hará una parada, para cantar a los santos y entregar un donativo a las monjitas.

La próxima semana, fiestas

Continuaremos después la romería hasta Los Médicos, en cuya ermita se celebrará una misa a las 13:00 horas, con la participación del coro de La Palma. Después de esta, se celebrará la comida de confraternidad en las tascas habilitadas, y el tapeo típico de la zona.

Por si alguien no pudiese asistir, siempre le queda la oportunidad de participar en la misa que se celebra cada último domingo de mes en la ermita, al finalizar la cual se ha convertido en tradición compartir un aperitivo entre los vecinos y los fieles.

Se trata de tradiciones que no se deben perder y que les recomiendo disfrutar el próximo fin de semana, por tratarse de algo muy singular en nuestra Trimilenaria. Y termino hoy con una máxima hebrea, que a muchos nos hará pensar: «El que da, no debe volver a acordarse; pero el que recibe nunca debe olvidar».

Fotos

Vídeos