Las diferencias en Cruz Roja dejan la dirección local en el aire hasta 2018

Faustino Herrero y Gabriel ruiz./Guillermo Carrión / Pablo Sánchez / AGM
Faustino Herrero y Gabriel ruiz. / Guillermo Carrión / Pablo Sánchez / AGM

Una jefa sectorial preside la Asamblea Comarcal desde que la junta anterior renunció a continuar su mandato por la «presión» regional

RUBÉN SERRANOCartagena

Cruz Roja de Cartagena no tendrá una nueva junta directiva que coordine el día a día de la organización al menos hasta principios de 2018, cuando el presidente autonómico de la ONG, Faustino Herrero, prevé que finalice el proceso de regeneración de la Asamblea Comarcal. El motivo son las diferencias existentes entre la dirección regional y la anterior cúpula local, encabezada por Gabriel Ruiz, que presentó su dimisión hace más de dos meses por las presuntas «presiones y falta de respeto a la democracia interna» por parte de Herrero.

La situación ha provocado que, desde el mes de septiembre, la Asamblea Comarcal de Cruz Roja de Cartagena esté liderada de manera provisional por la jefa de un departamento autonómico de la ONG, elegida para que «la situación vuelva a ser pacífica», según explicó Herrero a 'La Verdad'. Rosa Navarro, responsable del área de Desarrollo Local y Voluntariado, goza de la confianza de la dirección regional, pues «ha hecho de pacificadora en hasta tres ocasiones, incluso en etapas anteriores a la de Ruiz», recordó Herrero.

Sin candidatos

Navarro llevará las riendas y desempeñará las competencias de presidenta en funciones hasta la convocatoria de nuevas elecciones. Un comité de Cruz Roja tiene que valorar las candidaturas (hasta la fecha no hay ninguna en firme) y tomar una decisión al respecto. Las previsiones en Murcia es que el nuevo equipo de trabajo esté formado en enero de 2018.

La elección de un nuevo presidente comarcal viene propiciada por la decisión del grupo de Ruiz. En un comunicado, el exdirigente y su equipo pusieron fin a 7 años al frente de la Asamblea Comarcal. «Estimado Faustino Herrero, así no se puede trabajar. Dada la situación y la aplicación que hace de su poder ejecutivo, no me deja otra opción que sentirme obligado a dimitir», dijo Ruiz en su carta de despedida. En ella, subrayó el «estrangulamiento» y la «aplicación de poderes dictatoriales, que recuerda a épocas pasadas», por parte del director regional.

«No se sabía los nombres»

Según la versión de Herrera, la anterior junta directiva «no dimitió, sino que fue cesada» por «desastrosa y victimista», por las «quejas diarias» de los trabajadores y la «inexistencia» de relaciones de Cruz Roja con el Ayuntamiento y otras instituciones, entre otras causas. El director regional de la ONG aseguró que la situación «ya era insostenible», y acusó a Ruiz de «no conocer los nombres de su equipo directivo» y de dar «todo el peso de las decisiones a una persona de su confianza». «La decisión de cesarlos», añadió Herrero, «se tomó tarde, pero ni mucho menos siento inquina personal contra él».

Este diario contactó con Gabriel Ruiz para conocer su versión, pero prefirió «no entrar en polémicas». También reiteró que ya no pertenece a Cruz Roja y que, por lo tanto, no tiene «nada que decir».

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