Comienza la obra que permitirá restaurar el Anfiteatro Romano

Dos trabajadores cargan con un fragmento del andamio fuera del coso taurino./Antonio Gil / AGM
Dos trabajadores cargan con un fragmento del andamio fuera del coso taurino. / Antonio Gil / AGM

Tras desmantelar el viejo andamio, se colocará una estructura de hormigón para excavar debajo una sección del monumento y convertirlo en visitable

Eduardo Ribelles
EDUARDO RIBELLESCartagena

La restauración del Anfiteatro Romano, construido hace veinte siglos y enterrado por el paso del tiempo, echó a andar ayer, transcurridos dos años y medio desde que se anunció la reactivación del proyecto. Diez días después de obtener al acta de inicio de las obras, media docena de operarios comenzó a desmontar una parte de los andamios que han sostenido en precario equilibro las paredes de la Plaza de Toros desde 2010. Serán sustituidos por un sistema que consolidará esa estructura de forma mucho más fiable y permitirá excavar, al mismo tiempo, una parte del monumento que se integrará en el primer recorrido que se pretende abrir a los turistas.

Las obras de colocación del armazón de sujeción de las paredes de la plaza de toros tienen un presupuesto de 165.000 euros y un periodo de ejecución de cuatro meses y medio. La empresa encargada de esta tarea es Construcciones María García Martínez. El proyecto es de los arquitectos Atxu Amann, Nicolás Maruri y Andrés Cánovas, artífices por ejemplo de la cubierta que resguarda una parte del Barrio del Foro Romano.

MC, grupo que estaba en el Gobierno hasta que salió de él hace un mes, informó ayer del inicio de los trabajos, mientras el Ejecutivo local, que ahora gestiona el PSOE en solitario, guardaba silencio. El portavoz municipal de la formación cartagenerista, José López, visitó el emplazamiento para «supervisar» el inicio de un proyecto que «comienza a ser una realidad gracias a las gestiones que realizamos para disponer de fondos con cargo a los años 2017 y 2018». El edil también se atribuyó la presión que, según MC, forzó a la Comunidad Autónoma a contribuir económicamente. Las obras que ahora comienzan suponen poco más de la mitad de los 300.000 euros disponibles, de los que 100.000 proceden de fondos regionales.

Excavar un monumento de 11 metros de alto y 104 de largo será una labor a largo plazo

Compatible con el coso

La primera fase, recién iniciada, consiste en la consolidación del doble anillo exterior de la plaza de toros, en el cuadrante situado entre el Pabellón de Autopsias y el Hospital de Marina. El armazón de hormigón sujetará las fachadas del coso y permitirá trabajar por debajo de las paredes del coso, sin dañar la fachada del recinto taurino, que tiene grado 3 de protección.

Con la estructura de la plaza bien sustentada, los arqueólogos municipales iniciarán la excavación del primer recorrido visitable. El objetivo es que los turistas puedan entrar por la zona del pórtico, que ya está al aire libre. Llegarán en linea recta hasta la antigua escena del recinto, que coincide con el centro del coso, cruzando el antiguo podio o muro de cerramiento del graderío que ahora está bajo tierra.

El itinerario se completará con un trayecto de vuelta hacia una zona de estancias abovedadas justo debajo de los muros del coso que se van a asegurar ahora. La salida por debajo de la calle Doctor Fleming, comunicará con los restos que ya están al aire libre y que se encuentran junto a los muros del antiguo Hospital de Marina, actual sede de la Universidad Politécnica de Cartagena (UPCT).

Existe un plan para hacer compatible la excavación con la habilitación de miradores por los que los turistas se asomen y puedan ver los avances en el yacimiento.

Un gran edificio monumental

Para sacar a la luz y acondicionar el Anfiteatro hace falta un proyecto plurianual que precisa de un plan director que todavía está por hacer. Las excavaciones que comenzarán después de la consolidación de los muros del coso taurino proporcionarán datos que permitirán elaborar ese proyecto. Unas catas y una proyección por ordenador han permitido confirmar sus dimensiones. Tiene 11 metros de altura y un semicírculo exterior de 104 de longitud de punta a punta. Pese a encontrarse debajo de las paredes de la plaza de toros, su estructura no está amenazada por ellas y se considera compatible la conservación de ambas construcciones.

A largo plazo, la coordinadora municipal de Patrimonio y Arqueología, María del Carmen Berrocal, apuesta por conseguir que el Anfiteatro no quede limitado como un monumento que la gente puede admirar pero que no tiene ningún uso práctico, como el Teatro Romano. En este caso, se pretende que acoja eventos.

Más

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos