El Club Murcia Gourmet prestigia la cocina

Miembros del Club Gourmet, durante la cena en el restaurante La Terraza de San Francisco./La Verdad
Miembros del Club Gourmet, durante la cena en el restaurante La Terraza de San Francisco. / La Verdad

TOMÁS MARTÍNEZ PAGÁN

L a semana pasada tuve la suerte de disfrutar de una cena muy especial en la Trimilenaria por dos motivos. Primero, porque tuvo lugar en un nuevo restaurante de nuestra ciudad, en la Plaza de San Francisco (La Terraza de San Francisco) en el local que han montado dos empresarios cartageneros, Ramón Hernández y Joaquín Pérez, con una moderna decoración a base de madera fresca y un alegre alumbrado que lo diferencia del resto de locales de su entorno. Además, en sus filas está un magnífico chef, Francisco López, que ya lleva muchos años tras los fogones y que nos sorprendió con un menú en siete actos, con prólogo y epílogo, de los que ya les contaré más adelante.

Y el segundo motivo y principal, los comensales con los que pude compartir ese exquisito menú. Y es que, el pasado 21 de noviembre, me llamó Juan Pablo Bastida, tesorero del exclusivo Club Murcia Gourmet, para informarme en nombre del presidente del Club, mi buen amigo Juan Ramón Carrasco de la Sierra, que tenían previsto asistir a una velada gastronómica en la Trimilenaria, en el restaurante del que antes les he hablado y que les gustaría contar con mi presencia. Como bien habrán supuesto, acepté inmediatamente, más aún siendo conocedor de que disfrutaría de una extraordinaria compañía, una amena tertulia y de lagunas de las mejores viandas de la ciudad.

La idea de constituir un club Gastronómico murciano surgió por primera vez en el año 2003 y, poco a poco, fue tomando forma a lo largo de las diversas reuniones y encuentros que se fueron manteniendo entre un grupo de jóvenes directivos, empresarios y profesionales, que tenían en común la pasión por el arte de la buena mesa. Con su creación, asumieron el insigne compromiso de dar a conocer, promocionar y desarrollar la gastronomía de nuestra Región y sus profesionales.

Los miembros visitan doce restaurantes de la Región al año y premian al mejor

En la actualidad, esta Sociedad Gastronómica tiene más de 40 socios procedentes de todos los rincones de la Región de Murcia. Son, por encima de todo, un grupo de amigos que disfrutan de sus reuniones. A lo largo de las distintas etapas que ha vivido desde el momento de su fundación han sido 78 las persona que han formado parte de este colectivo.

Su principal actividad es visitar los distintos restaurantes de la Región probando en cada uno de ellos un menú degustación diseñado especialmente para la ocasión por el jefe de cocina. Con ello se aseguran probar siempre lo más granado y característico del local que visitan. En la mayoría de estas ocasiones, suelen invitar a un reputado experto del mundo de la gastronomía, del vino, de la restauración o del turismo y en esta ocasión, fui el afortunado elegido para compartir con ellos tan grato momento.

Durante la cena, el jefe de cocina explicó cada plato y su maridaje con el vino seleccionado y al finalizar la cena, ya en un ambiente totalmente distendido, empezó a contarle a los comensales secretos sobre sus líneas maestras, o sobre cómo realiza los platos. Incluso les sorprendió desvelándoles algunos 'truquillos' de cocina que muchos desconocían, atendiendo siempre a las preguntas y comentarios de todos los miembros.

La finalidad de esta asociación cultural con personalidad jurídica plena y cuyo ámbito de actuación es la Región de Murcia no es otra que difundir la gastronomía y los vinos murcianos, constituir un foro que favorezca las relaciones sociales y profesionales entre los miembros y apoyar la carrera profesional de los jóvenes valores de la cocina murciana y de todas aquellas iniciativas empresariales que desarrollen la cultura gastronómica y vinícola.

Su logo tiene una iconografía con rasgos modernos, a la par que mantiene un vínculo con la representación clásica de la restauración y la gastronomía. Representa una G de Gourmet, de Gastronomía, con una terminación en M de Murcia que es, a su vez, un tenedor, todo ello recogido en un círculo a modo de referencia hacia uno de los elementos más importantes de la buena mesa: el plato.

A la hora de elegir los restaurantes que visitan tiene en consideración una serie de criterios, entre ellos la valoración del restaurante, que sirve posteriormente para designar al que por derecho es el depositario del premio que cada año entrega el Club de entre los doce restaurantes que cada año visitan. Los criterios son: la presentación de la mesa, el ambiente y decoración, el servicio, la materia prima empleada, el maridaje, la elaboración y la complejidad del menú, los vinos, la explicación del chef y los postres.

Otra de las singularidades de este gran Club es que cada socio cuenta con un caballete con su nombre de batalla, que siempre se coloca en mesa para marcar su lugar. Son nombres como Hierbaluisa, Moscatel, Maldon, Zarangollo, Pieldesapo, Paparajote, Tomillo, Meseguera, Aladroque, Marinero, Moscatel, Arrope, Michirón... Tienen también entre sus socios de honor a Ismael Galiana, Pachi Larrosa, Raimundo González o el club Gourmets de Tarragona. A lo largo de sus visitas por nuestra geografía regional, dentro de nuestra zona de influencia ya han visitado locales como El Barrio de San Roque, Collado's Beach, Eszencia, Casa Beltrí, El Pincho de Castilla, Magoga, El Vinagrero, Amapola, Malvasia, La Marquesita, A la Brasa...

Y después de presentarles este Club, y tal y cómo al principio les anunciaba, procedo ahora a contarles la cena que celebramos con los cerca de 35 socios que se dieron cita para la ocasión. La Terraza le puso por nombre 'Menú La Conquista de Roma'. Como prólogo, unos 'dips' de verduritas crujientes de la huerta de Murcia; de primer acto, 'La Fundación de Qart Hadast': Trío de delicias de chipirón, cecina y langostino. En el segundo acto, 'La destrucción de Sagunto': alcachofa del campo de Cartagena en tres texturas. El tercero, titulado 'Sesión del Senado de Roma' estuvo compuesto por falso maki de merluza de burela, espuma de mar con sal y hebras de azafrán. El cuarto, 'Las Bodas de Aníbal e Himilce', llevaba, carrillos de cebón con crema de calabaza totanera a la canela y crujiente de arroz; el quinto 'Oráculo de Tanit': Sorbete de mojito con menta y chocolate; el sexto, 'La marcha de Aníbal a Roma': mini surtido de quesos servidos con frutos secos caramelizados; y el séptimo, 'El Desembarco de la armada romana': Torrija templada de naranja Nougatine y helado de turrón. Como epílogo, rocas de chocolate negro y blanco y mini mantecados.

Todo ello estuvo marinado con un Cava Premiun Oliveda Brut Rosado, fresco, vivo, elegante y con personalidad, seguido de un blanco Enate Chardonay de Somontano, intenso en nariz con aromas de manzana, melocotón e hinojo con un paladar limpio y fresco. Para terminar, un tinto de Ribera del Duero, Pruno elaborado con Tempranillo, con potencia y complejidad y en el que predominaban los aromas Varietalis, que lo convierten en un caldo agradable y fácil de beber.

Destacar el detalle que tuvieron al dedicar la cena por actos a los momentos más significativos de nuestras fiestas de Carthagineses y Romanos, señalando que esta, además, satisfizo a los exquisitos paladares de todos los miembros del Club Gastronómico más prestigioso de nuestra Región. A él quiero agradecer desde aquí que me brindara la oportunidad de compartir mesa con ellos para hablar y vender las bondades de nuestra singular Trimilenaria y termino hoy con las palabras que al final de la velada nos dirigió el Presidente del Club: «La comida es una celebración de la vida. Ese es nuestro lema. Eso es lo que hemos hecho. Y eso es lo que vamos a seguir haciendo: celebrar la vida. Larga vida al Club Murcia Gourmet».

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