«¡Al clan de 'Los Gasolina' me los comía a 'bocaos'!»

Amigos y familiares de 'Los Salgueros', ayer, acampados en el aparcamiento del Hospital Santa Lucía de Cartagena./Pablo Sánchez / AGM
Amigos y familiares de 'Los Salgueros', ayer, acampados en el aparcamiento del Hospital Santa Lucía de Cartagena. / Pablo Sánchez / AGM

Familiares y amigos de los dos miembros de 'Los Salgueros' muertos a tiros en Las Seiscientas claman venganza, y las autoridades piden confiar en la Justicia

JORGE GARCÍA BADÍAMurciaJOSÉ ALBERTO GONZÁLEZCartagena

Traga saliva y aprieta los puños, pero al final no puede seguir reprimiendo su ira y acaba explotando: «¡Al clan de 'Los Gasolina' me los comía a 'bocaos'!». Todas las palabras sonaban ayer a rabia entre los familiares de 'Los Salgueros', tal y como le ocurría a esta joven que se había desplazado desde Bilbao al Hospital Santa Lucía para acompañar, en tan duros momentos, a los miembros del clan alicantino. El aparcamiento del centro sanitario cartagenero estaba literalmente tomado por un centenar de amigos y familiares de los dos heridos, Joaquina y Fermín, y de los fallecidos en el tiroteo de Las Seiscientas, A.S.D. y E.A.S. Habían llegado de Alicante, Bilbao, Eibar...

«'Los Gasolina' se han comportado como unos terroristas porque no han tenido huevos a dispararles a la cara; lo han hecho desde una ventana», criticaba la mujer la forma en que abrieron fuego sobre 'Los Salgueros'. Dice que el primero de los disparos fue directo a 'El Morenito'. «¡Lo dejó sin cara!».

Ni esta joven, ni su madre, ni su abuela daban sus nombres a 'La Verdad' porque en la truculenta tarde del miércoles entró en vigor la ley del talión entre ambos clanes. Ojo por ojo, diente por diente. «Habría que prenderlos con fuego», reclamaba la madre de esta joven, a las puertas de la cafetería del hospital. «¡Qué manera de disparar!», añadía la anciana.

Llevan tres días acampados en el hospital Santa Lucía aguardando el alta de uno de los dos heridos

Tanto 'El Morenito', de solo 18 años, como la otra víctima, de 26 años, acompañaron a Cartagena a un familiar suyo, de 20 años, para tratar de recuperar a su hijo y a su mujer: una joven de 16 años, hija del clan de 'Los Gasolina'. Entre la expedición de 'Los Salgueros', que se adentró en Las Seiscientas y que también recibió disparos, estaban Joaquina, la abuela del bebé, de 54 años, y otro pariente, Fermín, de 38 años. «Lo mejor que pueden hacer 'Los Gasolina' es entregarse y que se pudran en la cárcel antes de que los pillemos», advertían las tres mujeres. «Se ensañaron con ellos».

Todos los familiares de las víctimas y heridos tenían grabados a fuego los nombres de los fugados: J.M.F, de 54 años, su hijo J.M.R., de 26 años, así como I.M.F, de 37 años, hermano del primero y tío del segundo. En el aparcamiento nadie vestía ropa de luto como forma de respeto a los padres de las víctimas, que no habían podido ver los cuerpos de A.S.D. y E.A.S. La autopsia fue terminada ayer y anoche tuvo se realizó el traslado de los cadáveres de los fallecidos a Alicante, para el entierro, que tendrá lugar en las próximas horas. Mientras, la Policía sigue esperando que se templen los ánimos y confía en localizar en breve a los sospechosos.

El cansancio de tres días durmiendo en sus coches se mezclaba ayer así con el intenso dolor, lo que derivó ayer en momentos de tensión con los miembros de las fuerzas de seguridad. «Esta mañana han venido agentes a pedirles que sacaran las furgonetas, porque obstaculizaban el paso de las ambulancias y han empezado a gritarles '¡hijos de puta!'», relataba una empleada del Santa Lucía. «Los trabajadores estamos asustados y preocupados de que puedan aparecer en el hospital los miembros del otro clan y haya una venganza». Esta empleada detallaba que hay agentes hasta en los pasillos.

Lo único que templaba los ánimos eran las noticias de los heridos, uno de los cuales permanece este sábado ingresado. «Joaquina ha recibido el alta y Fermín está bien; nos dicen que pronto lo dejarán salir», comentaba un hombre sobre el último parte que les habían dado en la UCI.

A otros, sin embargo, les podía la espera, como una mujer sentada sobre el asfalto: «Mira cómo nos tratan; no nos sacan ni una botella de agua». Las autoridades municipales hicieron ayer un llamamiento a la calma y a confiar en la labor «eficaz e implacable» de la Policía Nacional, que junto a la Local protegió desde el primer momento a los alicantinos que salvaron la vida e inició la búsqueda de los sospechosos, y de la Justicia.

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En una de las medianas que separa las plazas de aparcamiento del hospital, yacían tumbados otros tantos familiares de 'Los Salgueros', muy conocidos en la Iglesia Evangélica de Filadelfia de Alicante, porque seis de los miembros del clan ejercen de pastores. De hecho, era habitual ver por el culto a 'El Morenito', una de las víctimas mortales, quien solía dedicarse a vender refrescos por la playa de San Juan. Su condición de hombre justo también era recordada ayer.

«Se acababa de sacar el carné de conducir», recordaba afligida una joven. «He venido de Bilbao solo para acompañar a la familia; los padres no pueden ni respirar, porque 'El Morenito' solo era un crío, que tenía su novia y sus planes y se lo han llevado. Solo espero que se haga justicia con 'Los Gasolina'». Justicia.

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