Cierran más calles del centro al tráfico para prevenir atentados

Control de la Policía Nacional, en la calle Real, este jueves.
Control de la Policía Nacional, en la calle Real, este jueves. / Pablo Sánchez / AGM

El Ayuntamiento pone nuevos maceteros en el casco histórico y limita el horario de carga y descarga comercial en los días con cruceros

LA VERDADCartagena

La instalación de más maceteros en las calles más concurridas del casco antiguo es una de las medidas que empezó a adoptar ayer el Ayuntamiento para blindarse ante un posible ataque terrorista, tras los atentados islamistas de hace una semana en Barcelona y Cambrils. A la colocación de estas barreras para impedir el paso de los vehículos, se sumará una mayor vigilancia de los agentes de la Policía Local y la limitación de los horarios de carga y descarga comercial, sobre todo en los días que llegan cruceros.

Las jardineras se han empezado a colocar en las vías de acceso al centro, como el Paseo de Alfonso XII. También se instalarán en las calles Cañón, Honda, Santa Florentina y Jabonerías con del Horno, además de en la plaza San Sebastían. Policía Local y Policía Nacional intensificarán los controles en las carreteras, como ya hicieron la semana pasada. Los agentes vigilarán los espacios públicos donde se prevé afluencia de personas, y cerrarán al tráfico las zonas más turísticas.

Asimismo, en la Junta Local de Seguridad, que será previsiblemente el martes, se abordará la posibilidad de reactivar los bolardos en la vía pública, que regulan el acceso por parte de residentes y taxistas. También se tratará el dispositivo de seguridad de las fiestas de Carthagineses y Romanos, que se celebrarán del 15 al 24 de septiembre.

Los agentes paran al conductor de un camión, esta mañana. / Pablo Sánchez / AGM

Controles de alcoholemia

Además, la campaña de vigilancia y control de alcoholemia que realizaron recientemente la Policía Local y la Dirección General de Tráfico, durante tres días, se saldó con 325 pruebas a los conductores. Los puntos se dispusieron por todo el término municipal, principalmente en las zonas de playa, no hubo ningún positivo y solo se registró una denuncia.

La sanción correspondió a un conductor que se negó a someterse a la prueba. El Ayuntamiento recordó ayer que el Código Penal castiga este tipo de conductas con penas de prisión de seis meses a un año, así como con la privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores por un tiempo superior a uno y hasta cuatro años.

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