Castejón recrimina a Sánchez-Solís el «abandono» de magrebíes en la calle

Varios argelinos, de noche, cerca de la Plaza de España./P. S. / AGM
Varios argelinos, de noche, cerca de la Plaza de España. / P. S. / AGM

La alcaldesa reprocha al delegado del Gobierno en la Región su decisión, que es «intolerable», por razones humanitarias, sanitarias y de seguridad

G. MÁRMOLCARTAGENA

La alcaldesa, Ana Belén Castejón, pidió ayer explicaciones al delegado del Gobierno, Antonio Sánchez-Solís, por el «abandono a su suerte» por las calles de la ciudad de al menos sesenta inmigrantes argelinos, el viernes por la noche, horas después de ser rescatados en la mayor oleada de pateras recibida en el litoral regional. Un portavoz de la alcaldía aseguró que Castejón mantuvo una conversación telefónica con Sánchez-Solis en la que, además de trasladarle sus quejas, le recriminó que no pidiera ayuda al Ayuntamiento para atender a los magrebíes que llegaron masivamente a las costas de Cartagena. En total fueron 296, en 27 botes rescatados por Salvamento Marítimo, Guardia Civil y la Armada.

El delegado del Gobierno no concretó a la alcaldesa el número de inmigrantes que la Policía Nacional dejó en libertad, después de dar sus datos y de pasar un reconocimiento médico elemental en un puesto de socorro instalado por la Cruz Roja en los muelles de Santa Lucía. No obstante, las averiguaciones realizadas por técnicos municipales de Inmigración y Servicios Sociales sitúan en unos sesenta inmigrantes, todos varones y jóvenes, los que fueron puestos en libertad ante la imposibilidad de recluirlos en los calabozos, que es la medida previa a su puesta a disposición judicial por entrada ilegal en territorio español. Ni la Policía Nacional ni la Delegación del Gobierno en Murcia ofrecieron información al respecto.

Muchos de los 'sin papeles' vagaron de madrugada por las calles del centro de la ciudad y durmieron en bancos de la Plaza de España y la Alameda de San Antón. Sus exiguas pertenencias las llevaban en bolsas de plástico con el logotipo de la Cruz Roja, que les facilitó ropa y calzado secos, productos de aseo, así como algunos alimentos. No obstante, otros fueron recogidos por compatriotas cuyos contactos les facilitaron las mafias encargadas de organizar los viajes en patera. Ayer a mediodía habían desaparecido casi todos del entorno de la comisaría.

Técnicos municipales calculan que la Policía dejó en libertad a unos sesenta argelinos El Ayuntamiento ofrece al Estado sus recursos para evitar situaciones similares en el futuro

«Esta situación es intolerable por humanidad, por seguridad sanitaria y por seguridad ciudadana. Me parece intolerable que la Delegación del Gobierno no nos informara ni nos pidiera ayuda», dijo ayer la alcaldesa, en declaraciones difundidas por su gabinete. La primera edil recordó que aunque las competencias en atención a los inmigrantes que entran irregularmente en España corresponden al Estado, en esta ocasión excepcional se habría prestado ayuda municipal para atenderlos con recursos de la Concejalía de Servicios Sociales.

Castejón insistió en que «es inhumano abandonar a un grupo de personas que acaba de llegar a nuestras costas a bordo de una patera». La alcaldesa reiteró que la colaboración mínima que habría adoptado el Ayuntamiento sería alojamiento, comida y vestuario.

Ana Belén Castejón pidió a Sánchez-Solís que, a partir de ahora, cuando se repitan situaciones similares, avise de forma inmediata a la Concejalía de Servicios Sociales para que pueda prestar colaboración con los cuerpos de seguridad del Estado.

Asimismo, la primera edil convocará el lunes de forma urgente a los colectivos que trabajan con inmigrantes para analizar qué medidas hay que adoptar para evitar que esta situación se repita.

Fuentes policiales consultadas por 'La Verdad' explicaron que la decisión de dejar en libertad a un importante número de argelinos que entraron de manera irregular en España se adoptó en Madrid. Previamente, se valoró la situación de colapso en los calabozos de las comisarías de la Región, así como en el centro de internamiento de extranjeros de Sangonera, donde, además, esa misma noche hubo un motín. La situación es similar en los centros colaboradores que ONG como Cepaim tienen en Torre Pacheco, y que en diferentes oleadas de pateras han ofrecido cobijo y alimento a los inmigrantes.

La Coordinadora de ONGD para el Desarrollo y Convivir sin Racismo señalaron ayer que «el sistema de acogida está saturado y sin capacidad de respuesta», y denunciaron «la inacción del Gobierno de España y autonómico, que no han activado ningún instrumento de coordinación institucional ni entre administraciones».

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