Cáritas abrirá en Juan Fernández una residencia para gente con adicciones

Montesinos, Lorca, Castejón y Martín, a las puertas de Cáritas. / A G. / AGM

El centro acogerá a partir de otoño a trece personas a las que también dará asesoramiento para que puedan reintegrarse en la sociedad

Eduardo Ribelles
EDUARDO RIBELLESCartagena

Un centro residencial de Cáritas Diocesana asistirá, a partir de septiembre, a transeúntes que por sus problemas de adicción al alcohol y a las drogas no reciben atención en otras instituciones benéficas de la ciudad. El obispo, José Manuel Lorca Planes, presidió la rueda de prensa en la que se anunció la apertura de estas instalaciones que ya están en obras en un local de la calle Juan Fernández, contiguo al comedor benéfico Jesús Maestro y Pastor, perteneciente a la misma institución.

El horario de estancia será desde ocho o las nueve de la noche hasta la mañana siguiente, para diez personas con adicciones y tres que necesiten una asistencia personalizada. «No solo les proporcionaremos un techo, también el acompañamiento y la asistencia para ayudarles a integrarse en la sociedad», explicó el secretario general de Cáritas en la Diócesis de Cartagena, Juan Antonio Illán. Los residentes recibirán asesoramiento para resolver sus problemas de salud, legales y administrativos. Tres meses es el plazo en el que se pretende llevar a buen puerto estas acciones y que cada persona pueda llevar una vida normal fuera del centro.

13
personas tendrán cabida en la residencia, 3 de ellas en segado de máxima urgencia.
trabajadores tendrá el centro
La inversión es de 216.000 euros iniciales y 143.000 por año.

El obispo dejó muy claro que el centro no abre con intención de ser ni una clínica de desintoxicación ni un lugar de internamiento. «No podemos obligar a nadie a hacer lo que no quiere, solo orientarle e intentar que acepte nuestra ayuda», indicó. Por eso se ha catalogado el centro como de 'baja exigencia'. Se acogerá a cualquier persona que carezca de un techo para guarecerse, «sean cuales sean las condiciones en las que llegue», indicó el coordinador de Cáritas Cartagena, Juan Vicente Ros. Las reglas para admitirle en este refugio temporal son que no cree tensión, se comporte con corrección y no dañe la convivencia.

Ningún centro en Cartagena presta esta asistencia. Otras residencias como la de la Hospitalidad de Santa Teresa tiene entre sus reglas no aceptar a personas con adicciones. Caritas tampoco tiene nada parecido en toda la Diócesis. «Cartagena vuelve a ser pionera y a buen seguro que esto propiciará la apertura de centros similares en el resto de la Región», aseveró Lorca Planes.

En las instalaciones, que tienen 400 metros cuadrados de superficie, trabajarán ocho personas. Habrá un educador social y dos vigilantes de noche. El gasto de hacerse con el local y remodelarlo para su nuevo uso es de 216.000 euros. El de mantenimiento del servicio ascenderá cada año a 143.000. Tanto la alcaldesa, Ana Belén Castejón, como la directora general de Familia de la Comunidad, Miriam Pérez Albaladejo, aseguraron que colaborarán en lo que sea necesario. Pero además, el presidente de Cáritas en la Diócesis, Juan Saura, pidió la colaboración de los particulares en el sostenimiento de este servicio.

En la actualidad, Cáritas tiene el economato Los Panes y los Peces y el comedor social Jesús Maestro y Pastor. También una tienda a la que llega ropa aportada por personas que no las usan y que es reciclada y vendida por módico precio a personas que no pueden pagar lo que valen prendas nuevas. Lorca Planes destacó el impulso que la agrupación local supone para toda la Diócesis en lo que se refiere a atención a los más necesitados.

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