«Estamos cansados de cambios»

Dos mujeres se aproximan, ayer, a una terraza de la calle Príncipe de Asturias, junto a varias plazas de aparcamiento. /José María Rodríguez / AGM
Dos mujeres se aproximan, ayer, a una terraza de la calle Príncipe de Asturias, junto a varias plazas de aparcamiento. / José María Rodríguez / AGM

Hosteleros del Ensanche rechazan la propuesta de Hostecar de mover las terrazas a los parkings para despejar las aceras

RUBÉN SERRANOCartagena

Un proyecto «inviable, nada factible y perjudicial» para las ventas es lo que piensan los hosteleros del Ensanche de la propuesta del presidente de Hostecar, Juan José López: mover las terrazas de los bares a las zonas de aparcamiento, liberar las aceras y acabar con las quejas de los peatones. La negativa es amplia entre los empresarios consultados ayer por 'La Verdad', pese a que esta solución ya se usa en municipios como Los Alcázares, San Javier y San Pedro del Pinatar.

Para que la propuesta salga adelante, primero habría que eliminar al menos un centenar de zonas de estacionamiento en el Ensanche, compensar a la empresa que gestiona la ORA y alcanzar acuerdos con los parkings subterráneos, para que pongan tarifas especiales a los residentes que ocupan las plazas de color naranja. «No dejan de cambiar las normas cada dos por tres, y siempre salimos perjudicados los mismos. No queremos más. Encima, me costaría el dinero. No lo veo nada factible», criticó Rosa Barceló, hostelera de la tapería La Teja, en la Alameda de San Antón, donde se concentra la mayoría de los veladores.

En el caso de eliminar las plazas de aparcamiento, los pequeños empresarios tendrían que costear la adecuación de ese nuevo espacio, con la colocación de una tarima al nivel de la acera. «Es una ventaja para los viandantes, sin duda, pero también nos perjudicaría a nosotros. La ventaja que tenemos con respecto a los bares del casco antiguo es el parking. Aquí pueden aparcar en la misma puerta del local y no me gustaría que nos lo quitaran», explicó José Antonio Arenas, dueño de Alameda Tapas.

Unos metros más adelante, en La Mar Salá, Miguel Marín cree que más acera para los viandantes sería «positivo», aunque no le «convence» del todo y «no es fácil llevar a cabo el proyecto».

En Carrots Café, también en la Alameda, la supresión de plazas de la ORA es el principal inconveniente. «Me parece muy mal. Si nos quitan esta primera línea de aparcamiento, los coches no paran y los clientes no van a entrar a los bares».

Las calles Jiménez de la Espada y Príncipe de Asturias son otras dos zonas del Ensanche con muchos veladores. En la segunda de esas vías, haciendo esquina con Pintor Balaca, Cintia Fernández aseguró detrás de la barra de su local, Rock&Sport, que «hay espacio suficiente para peatones, carricoches y minusválidos», y que eliminar plazas de la ORA «alejaría» a los clientes del lugar. Ana Isabel Rubio, del bar Vaivén, considera que la propuesta de Hostecar «es una locura», y que, llegado ese momento, se negaría «rotundamente».

Alberto William, del bar Príncipe, apela a revisar más a menudo «la delimitación» de cada terraza. La ordenanza que establece los metros cuadrados de espacio público que se conceden fue aprobada antes del verano.

Solicitan marcas en el suelo para que se cumpla la normativa

Aunque los hosteleros del Ensanche no ven con buenos ojos la propuesta de mover las terrazas de las aceras a las zonas de aparcamiento, lo que sí piden es que el Ayuntamiento comience a delimitar los veladores con marcas en el suelo, sobre todo en las calles Príncipe de Asturias, Jiménez de la Espada y Alameda de San Antón, donde hay locales que se salen de los metros cuadrados establecidos en la normativa. Así lo creen los dueños de los establecimientos y sus clientes, que lo achacan a una «falta de civismo» y lo critican: «Hay clientes que mueven las mesas a su gusto, o se levantan y dejan las sillas en medio de la calle. Los vecinos se quejan y a lo mejor en ese momento nos pilla en la cocina y no nos damos cuenta».

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