La bailarina de Berlín

Retrato de la artista y espía alemana./
Retrato de la artista y espía alemana.

Cartagena no deja de sorprenderme. Si les llamo la atención sobre el nombre de Lea Niako quizás no les diga gran cosa, pero esta bailarina y espía, discípula de Mata-Hari y amante de futuros jerarcas nazis, desde Himmler y Goebbels a Speer y Hitler, conocida como 'La Bailarina de Berlín', actuó en nuestra ciudad el 20 de mayo de 1929.

Así lo anunciaba el diario 'La Tierra' como un gran suceso: «Cartagena puede sentirse orgullosa de la labor artística que, en su provecho, viene realizando Ginés de Arles y Antonio Ros. El Teatro Principal, cedido para estos altos fines por su empresario, señor Carreño, ha honrado su escenario con el desfile de figuras tan destacadas en el mundo literario y científico como Berta Singerman y Federico García Sanchiz. En el mes que transcurre ha tocado el turno al número más fino que se ha presentado en España en la actual temporada: Lea Niako, la bellísima bailarina persa, ha hecho vilesar de emoción a todos los públicos de la culta Europa en estos dos últimos años. En el corriente, aprovechando su breve actuación en Madrid, Lea Niako va a presentarse en Cartagena, haciendo una señalada excepción con esta ciudad provinciana. Seguidamente regresará a París, donde sus admiradores se multiplican con entusiasmo. En Cartagena -la noche del lunes próximo nos ofrecerá una actuación única- pondrá de relieve su genio artístico con las maravillosas danzas 'históricas y representativas' y las deliciosas otras, 'orientales', perfumadas por la brujería de su flexible cuerpo juvenil y el delicado lirismo de su estilo depurado».

En realidad, tras el nombre artístico de Lea Niako se encontraba la súbdita alemana María Kruse, nacida en Hamburgo en 1908, de padre alemán y madre persa. Esta delgada mujer se convertiría en una famosa actriz y danzarina.

Fue descubierta como bailarina en París, cuando asistía a una compañía de arte en Montparnasse. Sus bailes en ese momento parecían sorprendentemente modernos, inusuales, exóticos, y ciertamente eróticos. Por lo general, actuaba casi sin ropa y su cuerpo se comparaba con las esculturas clásicas.

Participó en cuatro películas para el cine: 'La Carta' (1931), 'La Legión Cóndor' (1939) rodada en España, basada en la participación nazi en la Guerra Civil Española, 'Zwischen Hamburgo und Haití' (1940) y 'Carl Peters', por Herbert Selpin (1941).

Pero quizás lo más llamativo de su vida fue su etapa como espía, primero en compañía de un agente polaco con quien vive una aventura, Jerzy Sosnowski, uno de los espías más brillantes del periodo de entreguerras.

Tras una fulgurante carrera militar como oficial de caballería, Sosnowski se convirtió en agente de la inteligencia militar polaca, siendo destinado a Berlín en los últimos años veinte del pasado siglo. Hábil en el arte de la fascinación con las mujeres, pudo establecer una red de espionaje basada en la seducción y el chantaje. Logró encandilar a Frau Von Natzmer, una secretaria de la sección de proyectos del general Guderian y así obtener toda la información de los planes de invasión de los alemanes sobre Polonia, aunque esto no sirvió de nada, ya que las autoridades polacas no le creyeron.

En esta actividad le ayudaba intensamente Lea que, a su vez mantenía relaciones íntimas con jerarcas nazis. En febrero de 1934, la Gestapo irrumpía en la vivienda de Sosnowski cuando éste celebraba una fiesta. Al igual que él, fueron detenidas tres de sus amantes: la baronesa Von Falkenhayn, la secretaria Von Natzmer y la bailarina Lea Niako. Las dos primeras fueron condenadas a muerte y decapitadas en 1935. Sosnowski, condenado a cadena perpetua, permaneció confinado hasta que en abril de 1936 se le intercambió por tres agentes alemanes en manos de los polacos.

Mientras, nuestra protagonista fue recuperada para el servicio secreto alemán. El propio Heydrich se encargó de rehabilitarla, perdiéndose su pista al finalizar la Segunda Guerra Mundial. Su misteriosa desaparición no es más que un escalafón más de su exótica vida, incluso en algunos círculos del nazismo se llegó a afirmar que Lea Niako fue la mujer espía que Hitler amó.

Pero volvamos a 1929. La actuación de Lea fue apoteósica, lleno absoluto en el local de la calle Comedias, los tranvías tuvieron un servicio extraordinario para extramuros, no en vano Cartagena fue la única ciudad junto a Madrid donde intervino con el siguiente programa: en la primera parte. 1° 'Danza China', Von Siede. 2.° 'Liebesleid' (danza), Fritz Kreisler 3. ° 'Danza de las espadas', Franz von Blom. 4.° 'La demoiselle Elue' (danza), Claude Debussy. 5.º 'Danza griega', Jules Massenet. (Reproducción de un motivo de la Ascensión por R, Laimweber, de la Pinacoteca, de Munich). En la segunda, 6. ° 'Arabesque' (danza), 'Claude Debussy'. 7.º 'Flor exótica' (danza), P. Tschaikowsky.

Todo un lujo para una ciudad que se podía permitir este tipo de actuaciones, en donde Lea Niako representaba la más elevada concepción de la belleza y el sentimiento del ritmo y al final, los aplausos de los cartageneros premiaron la actuación de este increíble personaje que, como tantos otros pasaron por aquí.

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