El Ayuntamiento limitará la duración de sus plenos para ser «productivo»

Inicio del Pleno en el Ayuntamiento de Cartagena, anteayer. La sesión empezó hacia las diez y media y duró 9 horas y veinte minutos, con un receso de dos horas y diez minutos para comer./Pedro Martínez / AGM
Inicio del Pleno en el Ayuntamiento de Cartagena, anteayer. La sesión empezó hacia las diez y media y duró 9 horas y veinte minutos, con un receso de dos horas y diez minutos para comer. / Pedro Martínez / AGM

Gobierno y oposición coinciden en que urge acotar el número de iniciativas y el tiempo de las intervenciones de los ediles, tras dos sesiones maratonianas

José Alberto González
JOSÉ ALBERTO GONZÁLEZCartagena

«Muchísimas gracias, señor Torralba. Pasados ya unos minutos de las diez de la noche, y agradeciendo a los concejales y concejalas que ayudéis a esta presidencia a que, poco a poco, vaya reinando el buen clima en este Ayuntamiento... ahora sí, agotado el orden del día, se levanta la sesión». Aunque no fue precisamente un ambiente sereno el que destacó en el Palacio Consistorial, en particular por el duro cruce de reproches y descalificaciones entre los portavoces del PP y de MC, Francisco Espejo y José López, respectivamente, las palabras elegidas anteayer por la alcaldesa para dar por concluido el Pleno sí reflejaron, sin margen para ser interpretadas, lo maratoniano de la sesión.

Casi doce horas después del inicio de la reunión, con un receso para comer, los concejales cerraron sus carpetas y se marcharon a casa. Y lo hicieron conscientes de lo poco «productivo» de una jornada que, más allá del necesario control al gobierno, se prolongó en exceso, difuminó las prioridades de cada grupo y facilitó que el terreno de juego dialéctico se embarrara, con el consiguiente deterioro de la imagen de la institución ante los ciudadanos.

9
horas y veinte minutos abarcó el Pleno. 3 horas y 55 minutos por la mañana y 5 horas y 25 minutos por la tarde, con un receso de dos horas y diez minutos para comer.
80
iniciativas presentaron los grupos, entre mociones, preguntas, ruegos y declaraciones institucionales. A ello, hay que añadir los dictámenes de las comisiones informativas.
7
minutos de media empleó la corporación en abordar cada asunto.
27
concejales tiene la corporación, repartidos así. PSOE seis; PP, diez; MC, cinco; Cs, tres; y Cartagena Sí Se Puede-Podemos, tres.
15
trabajadores cobraron horas extra por asistir al Pleno, entre electricistas, ordenanzas, policías locales y personal del área audiovisual. Otros funcionarios y asesores también auxiliaron a los políticos.

Además de exigir a Castejón que sea contundente como presidenta y aplique el reglamento para impedir excesos verbales -algo que Castejón aseguró ayer que hará-, los cinco grupos admitieron ayer la necesidad de introducir con urgencia cambios en la regulación de las sesiones municipales.

PSOE, PP, MC, Cs y Podemos buscarán un acuerdo en la Junta de Portavoces para agilizar la próxima reunión

Dos propuestas son dotar de más contenido a las comisiones informativas y retransmitirlas en la web

A preguntas de 'La Verdad', tanto el PSOE, que sostiene en solitario al Ejecutivo, como la oposición -PP, MC, Ciudadanos y Podemos-, coincidieron en señalar la limitación del número de iniciativas por partido, y de la duración de los discursos, como principales medidas para corregir la deriva actual.

Asimismo, los grupos reconocen que la defensa de mociones de tipo declarativo, en las que por indicación de las cúpulas de los partidos se insta a que instituciones autonómicas o estatales adopten medidas que superan las competencias locales, no debe ocupar grandes intervalos.

Potenciar las comisiones

Para mantener el equilibrio entre el ejercicio de la oposición y el uso de los limitados recursos municipales -el lunes hubo que pagar horas extra a quince trabajadores de distintos departamentos y servicios-, los concejales apuestan por potenciar las comisiones. Mientras que el Pleno quedaría para los asuntos más relevantes, las comisiones informativas servirían de foro para plantear el resto de preguntas, propuestas y ruegos, en ámbitos como urbanismo, medio ambiente y cultura.

La retransmisión de estos encuentros, para el acceso de todos los ciudadanos a través de la página web www.cartagena.es, garantizaría según todos los grupos que su trabajo tuviera visibilidad, frente a la pérdida de interés que generan los plenos interminables. Además, evitar que los plenos se eternicen, y fijar comisiones más ricas en contenido -aunque los dictámenes siguieran pasando por el Pleno como máximo órgano decisorio y los grupos pudieran explicar cambios en el sentido de su voto-, aumentaría la transparencia del Consistorio. También se estudiará que haya una periodicidad fija para la comisión que controla la ejecución los acuerdos.

Con la vista puesta en la siguiente reunión ordinaria de los veintisiete representantes municipales, que tendrá lugar dentro el mes que viene, la alcaldesa convocará en los próximos días una Junta de Portavoces extraordinaria. En ella, planteará «que se racionalicen los plenos en cuanto al tiempo de intervención y al número de iniciativas».

La regidora recordó que el Reglamento Orgánico del Pleno «solo se puede modificar si se aprueba por mayoría», si bien los cuatro grupo de la oposición mostraron su voluntad de acordar modificaciones inminentes, mientras se inician los trabajos de revisión de una normativa que se ha quedado «obsoleta». Esta implica, además, el riesgo de quedar desactivado por un efecto bumerán, cuando se busca demasiado protagonismo inundando la Secretaría de iniciativas y explayándose en interminables peroratas.

Como punto de partida para cambiar la dinámica, los jefes de filas de los distintos grupos se remiten al espíritu de consenso que prevaleció en otoño para implantar la regla sobre el plazo para registrar las iniciativas. La norma aprobada por los portavoces exige presentarlas con una antelación mínima de siete días respecto a la fecha de la sesión.

En Murcia usan un reloj

En el caso del tiempo máximo que debería durar cada alocución, los partidos se muestran cautos hasta estudiarlo y debatirlo. En el Ayuntamiento de Murcia, por ejemplo, se usa un reloj para que las intervenciones no superen los cinco minutos y las réplicas, de uno (aunque el alcalde-presidente es flexible y permite llegar hasta los tres).

En el caso del Pleno del pasado lunes en Cartagena, cada tema llevó a los ediles una media de siete minutos. El problema es que hubo ochenta asuntos que tratar, lo que disparó el lapso de la reunión matinal hasta 560 minutos; o lo que es lo mismo, 3 horas y 55 minutos por la mañana y 5 horas y 25 minutos por la tarde y la noche. Entre medias, desde las dos y media a las cinco menos veinte de la tarde, los concejales se tomaron un respiro para comer y tomar un café. Pasadas las diez de la noche, como el resto de la corporación, la portavoz de Cartagena Sí Se Puede, Pilar Marcos, abandonó el Palacio con una sensación «muy mala» de haber empleado mal buena parte del día y con una pregunta retórica, sobre la urgencia de un viraje: «¿Pero qué estamos haciendo aquí?».

La alcaldesa avisa de que no tolerará más «descalificaciones»

Hasta tal punto llegó el lunes la tensión en el Pleno por las alusiones personales que, tras críticas como la del líder de Ciudadanos (Cs), Manuel Padín, la alcaldesa y presidenta del Pleno anunció ayer que convocará, «en breve, una junta de portavoces extraordinaria. Su objetivo es dejar claro a los concejales que no volverá a «permitir ni descalificaciones entre grupos políticos, ni hacia los funcionarios municipales o los medios de comunicación». Precisamente, a instancias del portavoz de Ciudadanos, Manuel Padín, el Pleno aprobó una declaración institucional de respeto al trabajo de los periodistas. MC anunció ayer que, en la Junta, planteará convocatorias automáticas de los plenos mensuales y de un debate anual sobre el estado el municipio.

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