El Ayuntamiento acusa a Repsol de «falta de información» tras la fuga de la refinería

Trabajadores del Valle de Escombreras observan la nube de humo procedente de la avería ocurrida este martes. /Pablo Sánchez / AGM
Trabajadores del Valle de Escombreras observan la nube de humo procedente de la avería ocurrida este martes. / Pablo Sánchez / AGM

El jefe de Bomberos denuncia que sus efectivos tuvieron que esperar 30 minutos en la puerta para entrar a investigar lo sucedido

Eduardo Ribelles
EDUARDO RIBELLESCartagena

La fuga de vapor de agua de la refinería, con restos de hidrocarburos y polvo de azufre (cuyo color amarillento hizo saltar las alarmas entre los vecinos de Alumbres), actuó ayer como una carga con espoleta retardada en las relaciones entre Repsol y el Ayuntamiento. Quien la detonó fue el jefe de Bomberos de Cartagena, Francisco Gómez-Ávalos. Respaldado por el concejal de Seguridad, Francisco Aznar, este responsable técnico aseguró, en una comparecencia en el Palacio Consistorial, que el episodio del martes no entrañó riesgos de toxicidad ni de ningún otro tipo, pero evidenció una «falta de información» de la petrolera «a los Bomberos de Cartagena y al 112». Ésta pudo crear «una alarma social» injustificada en la población. Una portavoz de Repsol subrayó que «desde los primeros momentos se mantuvo comunicación telefónica desde la refinería» con el ente al que, por protocolo, está obligada a informar: la Dirección General de Emergencias.

Minutos antes de las once, la rotura en la división de coque provocó una emanación a altas temperaturas, que arrastró polvo de azufre almacenado, junto a la unidad de producción averiada, en el Valle de Escombreras. Repsol aseguró ayer que inmediatamente comunicó a la Comunidad que era poco importante y que podía «controlar la incidencia con los medios propios de la refinería, como ha quedado demostrado».

Medición de residuos

12
partes por millón de dióxido de azufre (el umbral mínimo de riesgo es de 200 partes por millón)
34
partes por millón de azufre en suspensión (el umbral mínimo autorizado es de 180 partes por millón)

El Ayuntamiento recibió las primeras informaciones del 112 minutos después. Aznar las recabó de Gómez-Ávalos y pasó un primer informe a la alcaldesa, Ana Belén Castejón. Ésta llamó al director de la planta, para ampliar datos. Para entonces, Policía Local y Bomberos ya habían sido movilizados, de forma preventiva. Mientras tanto, Repsol actuaba por sí misma y atendía a diez operarios por afectaciones leves.

La petrolera asegura que solucionó el asunto sin ayuda y comunicó las incidencias al 112

Información al ralentí

Pasadas las once y media, los vecinos de Alumbres y los alrededores solo sabían que pasaba algo porque veían la nube amarilla, en directo o a través de los vídeos que comenzaban a inundar las redes sociales. La información directa no fluyó hasta pasada una hora del primer avistamiento de la humareda y les fue transmitida, sobre todo, por responsables municipales in situ. Asimismo, los medios de comunicación recibieron las primeras noticias al mediodía. Entonces, la petrolera admitió públicamente la existencia de una humareda y su composición en una nota en su página web. A los 90 minutos, le siguió otra, en la que la empresa dio por resuelto el episodio.

Sucesión de hechos

Rotura de la tubería
A las once, el vapor de agua rompe una tubería y arrastra hidrocarburos y partículas de azufre a la atmósfera.
Repsol asume el mando
Tras el aviso de un particular, la Comunidad contacta con Repsol, que se hace cargo, por sí sola, del suceso.
Alarma vecinal y municipal
La alcaldesa, informada por el 112, llama a Repsol para saber más. Los vecinos siguen sin datos.
Despliegue de bomberos
Policía Local y bomberos llegan a las puertas de la refinería, donde aguardan media hora para entrar.
Ediles sobre el terreno
Una delegación municipal acude a Alumbres a informar a los vecinos.
La nube se disipa
Dos horas y media después del suceso, la nube de humo se disipa en la atmósfera.
Dirigentes regionales in situ
El consejero de Presidencia, Pedro Ribera, va a Repsol a informarse.

Como se comunicó entonces, el temor inicial a que el vapor de agua con hidrocarburos y azufre en suspensión se desplazara hacia Alumbres se despejó pronto. La humareda fue arrastrada por la brisa en dirección contraria y se disipó, a la una de la tarde. Hasta ese momento, lo único que sabían los vecinos es que debían encerrarse en casa, para cuidarse de inhalar gases y del picor de ojos, según el 112.

El edil de Seguridad dice que la Dirección General de Emergencias apenas añadió información útil

Tanto Gómez-Ávalos como Francisco Aznar confirmaron que la afección contaminante al medio ambiente y el riesgo para las personas fueron nulos, según las mediciones de la estación de Alumbres. Sus dispositivos detectaron niveles muy inferiores a los considerados peligrosos. Hubo un índice máximo de 12 partes por millón de dióxido de azufre, cuando el umbral de cantidades no permitidas está en las 200. También se detectó 34 partes por millón de azufre en suspensión, cuando el nivel más bajo considerado peligroso es de 180. Y no hubo benceno ni tolueno, según explicaron Aznar y Gómez-Ávalos.

Conversación con un abogado

Nada más conocer, a través del 112, los primeros datos sobre la humareda, el Ayuntamiento desplazó unidades de la Policía Local, del cuerpo de Bomberos y del departamento de Medio Ambiente, a las puertas de la factoría. También acudieron efectivos de la Guardia Civil. La portavoz de la petrolera admitió que «los bomberos se presentaron en la refinería, aunque no fueron requeridos, por las características del incidente». Añadió que «se les facilitó el acceso para que pudieran comprobar de primera mano el estado de la situación, sobre la que ya se les había informado previamente». Sin embargo, el jefe de Bomberos subrayó que fue necesario esperar más de media hora, «en la que incluso hubo que hablar con un abogado de la empresa». Después de parlamentar, «un cabo fue acompañado por los operarios de la refinería al lugar de los hechos, a comprobar lo que había pasado», señaló el alto funcionario.

Según Repsol, la intervención de los cuerpos municipales de seguridad y emergencias no fue necesaria ni estuvo justificada. «Los medios humanos y técnicos de la refinería que intervinieron en la resolución de este incidente funcionaron y cumplieron con todos los estándares de seguridad», apuntó la portavoz.

La multinacional insistió en que el nivel de prealerta que se declaró les permitía solucionar el incidente como lo hicieron, con sus propios medios. Y apuntó que dejar entrar a los bomberos antes de tiempo podría haber complicado las cosas. «Lo de que no nos dejen entrar ya nos ha pasado antes», explicó Gómez-Ávalos.

Respecto a la indignación de los vecinos de Alumbres, por la falta de información de la empresa, Aznar admitió que tienen «razón» al quejarse y que Emergencias de la Comunidad dio pocos datos adicionales. La Administración regional subrayó que el expediente de investigación abierto sigue su curso.

Posteriormente, un asesor de la alcaldesa, Ana Belén Castejón, informó de que ella ha pedido al presidente de la Mesa de la Calidad del Aire, Francisco Calderón, de MC, que convoque una reunión urgente de este organismo, para evaluar lo ocurrido y decidir las medidas a tomar.

Izquierda Unida-Verdes denunció ayer la «complicidad» entre Repsol y la Administración y exigió un Plan de Protección Medioambiental del Valle de Escombreras.

El aviso al 112 llegó de un particular y no de la factoría

«La primera llamada se recibe a las 10.45 horas y comunica que hay un posible incendio forestal en el municipio de Cartagena. A las 10.51 se confirma que se sitúa dentro del complejo industrial de Repsol en el Valle de Escombreras», indicó ayer un portavoz de la Consejería de Presidencia. Éste admitió, de esta forma, que la primera noticia sobre el escape en la refinería llegó de un particular y no de la empresa. «A las 11.02, el director general de Seguridad Ciudadana (José Ramón Carrasco) contactó con el responsable de seguridad de la planta, que informó de que era un accidente industrial», explicó el mismo portavoz. El citado departamento de la Comunidad Autónoma «puso a disposición de Repsol la movilización y coordinación de medios externos, sin que por parte de la empresa se considerara necesario». Si no se fue más allá de ese ofrecimiento, es porque la normativa «establece de manera clara las responsabilidades de la empresa». Por último, Presidencia aseguró que «en todo momento se facilitó a la población información veraz y contrastada, para no genera alarma». Los vecinos de Alumbres consideran que la comunicación fue escasa y tardía.

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