El aumento de las inspecciones pone coto a la pesca ilegal y el buceo masivo en las reservas

Una inspectora del Servicio de Pesca y Acuicultura de la Comunidad Autónoma, durante un control a una lancha de buceadores./Pablo Sánchez / AGM
Una inspectora del Servicio de Pesca y Acuicultura de la Comunidad Autónoma, durante un control a una lancha de buceadores. / Pablo Sánchez / AGM

El mayor control por parte de la Comunidad y de la Guardia Civil blinda Cabo de Palos y Cabo Tiñoso, y los furtivos se desplazan hacia la zona del Estacio

Antonio López
ANTONIO LÓPEZCartagena

Lanzar las redes y pescar toneladas de pescado sin tener los permisos necesarios se le está haciendo cada vez más complicado a los furtivos, que ven cómo efectivos del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil, inspectores del Servicio de Pesca y Acuicultura y, ahora, hasta los propios pescadores de la Cofradía de Cartagena estrechan el cerco sobre ellos. La reserva marina de Cabo de Palos e Islas Hormigas se habían convertido hace años en su zona de actuación preferida, por su riqueza faunística, pero con la intensificación de la vigilancia todos los días del año, las 24 horas del día, junto a la de Cabo Tiñoso se ha convertido en un área casi libre de esta práctica. Eso sí, ya se han detectado actividades ilícitas en la zona del canal de Estacio.

Los inspectores del Servicio de Pesca y Acuicultura de la Comunidad Autónoma también están poniendo cerco a los clubes de buceo que trabajan en la reserva marina de Cabo de Palos e Islas Hormigas, ante las reiteradas quejas de los pescadores, que denuncian que las empresas superar el número de inmersiones que tienen adjudicadas al año.

356
sanciones impuso la Comunidad Autónoma en 2012 por pesca ilegal, la mayoría en la reserva marina de Cabo de Palos e Islas Hormigas.
254
sanciones hubo el año pasado por pesca ilegal, la mayoría en la zona de El Estacio.

Los furtivos aguardan, sobre todo, la llegada de la noche. Cuando consiguen su botín, lo cargan en coches y furgonetas e intentan venderlo en bares, restaurantes e incluso pescaderías. «El problema es que nosotros hacemos inspecciones continuas a los negocios que se pueden beneficiar de esta práctica. Y si no pueden acreditar la procedencia del pescado, se les sanciona. Aunque intentan hacernos trampa, siempre llegamos hasta el final», explica a 'La Verdad' el jefe del Servicio de Pesca y Acuicultura de la Consejería de Agua, Agricultura, Ganadería y Pesca, Emilio María Dolores.

Bartolomé Navarro: «Los pescadores de la Cofradía cumplimos las normas y queremos que todo el mundo lo haga. Vivimos del mar»

La presencia masiva de estos pescadores ilegales desató las quejas y las denuncias de los profesionales asociados a la Cofradía de Cartagena, que sí tienen permiso para calar sus redes en las reservas marinas. La intensificación de los controles en los últimos años ha hecho que los que incumplen la ley busquen zonas como El Estacio, que acaparó ocho de cada diez sanciones impuestas a lo largo de 2016.

Con un fusil submarino

Precisamente, una de las últimas multas fue en las inmediaciones de ese canal, donde los ilegales han puesto ahora sus miras. A principios de este mes, un hombre fue sorprendido por el Seprona e inspectores del Servicio de Pesca de la Comunidad mientras practicaba pesca submarina ilegal. Con esa actuación, los servicios de vigilancia se incautaron de varias piezas de especies marinas, un fusil submarino y otras artes.

La tripulación de una patrullera observó cómo un individuo con traje de neopreno salía del agua y abandonaba la zona, a la carrera, mientras hacía caso omiso a los requerimientos policiales para entregarse. Finalmente, fue localizado por los agentes debajo de una furgoneta, donde se había ocultado con la intención de esconder sus capturas y las artes de pesca. El buceador fue denunciado por varias infracciones a la Ley de Pesca Marítima y Acuicultura de la Región de Murcia.

Hace dos semanas también fueron avistados tres personas que capturaron un atún rojo gigante en Portmán (La Unión). Aunque los hechos fueron denunciados por vecinos, aún se investiga dónde acabó el ejemplar. Y es que las aguas de esta pedanía unionense son uno de los puntos más calientes de la Región en cuanto a pesca ilegal de atún rojo de grandes dimensiones.

Se sospecha que son capturados para ser introducidos de forma clandestina en el mercado. Los infractores han causado ya importantes daños en las granjas de engorde de la zona. La Cofradía de Pescadores de Cartagena y la empresa Ricardo Fuentes han denunciado esa situación varias veces a las autoridades.

Los expedientes sancionadores se han reducido en los últimos cuatro años casi un 30%, según los datos facilitados por la Dirección General de Agricultura, Ganadería, Pesca y Acuicultura. Si el 2012 acabó con 356 procedimientos tramitados, el pasado año lo hizo con 254. De los abiertos en 2016, la mayoría fueron por carecer de la licencia de actividad; por usar aparejos, útiles, equipos e instrumentos no reglamentarios; y por estar en zonas acotadas y prohibidas. También se multó a restaurantes y a pescaderías.

La mayoría, sanciones graves

Las sanciones van de 60 a 600 euros, si son leves; de 600 a los 60.000, si son graves; y a partir de los 60.000, si son muy graves. La mayoría son del segundo escalafón, según indicó Emilio María Dolores. Para que haya un mayor control, al menos en la reserva marina de Cabo de Palos, los pescadores de Cartagena han destinado una de sus embarcaciones a la zona. Se trata del 'Astrid Segundo', donde desde principios de agosto (la campaña acabará el 15 de septiembre) van dos patrones y un marinero, junto a dos inspectores de la Consejería. La iniciativa pretende, además, sensibilizar a la población sobre la protección ambiental del medio marino y poner en valor el papel de estas zonas protegidas, para la mejora de la biodiversidad marina y el mantenimiento de las pesquerías artesanales.

Esta embarcación sale a vigilar por la mañana y por la tarde, unas veces con los funcionarios autonómicos y otras sin ellos. Cuando los técnicos de la Comunidad no van a bordo, los pescadores deben avisar a la Guardia Civil de Cabo de Palos. «Nosotros somos los primeros que estamos interesados en que se cumpla la ley escrupulosamente», comenta el patrón mayor de la cofradía cartagenera, Bartolomé Navarro. Y concluye: «Los pescadores cumplimos, y queremos que todo el mundo cumpla. Vivimos del mar».

Más

Fotos

Vídeos