Astus ayudará a acabar con la lista de espera en discapacidad intelectual

Fachada principal del centro de Astus en la Vaguada, cuya obra ya ha concluido. / Pedro Martínez / AGM

La asociación finaliza dos de las tres fases de su residencia en La Vaguada y tramita el concierto de diez de las 25 plazas que tiene

Eduardo Ribelles
EDUARDO RIBELLESCartagena

Las veinticinco personas con discapacidad intelectual que lo necesiten, tendrán un sitio en el que vivir y recibir cuidados durante 24 horas, y otros 72 dispondrán de un espacio de aprendizaje, acompañamiento y asistencia diurna, cuando abra el complejo que la Asociación Tutelar del Discapacitado (Astus) en La Vaguada. «Las obras han acabado. Ahora estamos equipando las instalaciones y en pocas semanas esperamos inaugurarlas con las primeras diez plazas de residencia cubiertas. Si el año que viene llenamos otras tantas, contribuiremos a reducir la lista de espera que hay en toda la comarca», que el presidente de esta organización, Joaquín Barberá.

La asociación culminará, a finales de año, un proyecto cuya primera piedra fue colocada hace poco más de 15 meses, con el apoyo del Ayuntamiento que cedió el solar de 6.000 metros cuadrados, y de la Comunidad, con la que gestiona el concierto de las primeras diez plazas. Transcurrido ese tiempo, Barberá visitó recientemente el centro para ver cómo va el equipamiento, en compañía de la gerente de Astus, Raquel Ródenas, y de la directora de módulos residenciales, Ángela Ros.

de residencia en 23 habitaciones de las que todas menos una son individuales
Doce tienen sistema de vídeo y audiovigilancia para casos de parálisis cerebral. El proyecto incluye 25 más en un modulo que está en proyecto.
75
de centro de día, con salas de esparcimiento y acompañamiento y de talleres, y gabinetes de seguimiento médico y enfermería.

«Estas instalaciones no solo van a permitir enjugar la lista de espera residencial en Cartagena, a corto plazo. Tenemos una tercera fase con 25 plazas más que acabaría con ella del todo, ya que hay una estimación de entre 50 y 60 personas en esa situación. Además, lo haremos con una atención muy moderna y avanzada», explicó Barberá. Motivos tiene este colectivo para estar orgulloso, ya que el edificio de dos pisos y 3.500 metros cuadrados construidos está equipado con los principales adelantos en este tipo de centros. De las 24 habitaciones de la residencia, 23 son individuales y solo una es doble. Además, doce de ellas está preparadas para atender, minuto a minuto, a personas inmovilizadas por la parálisis cerebral. Cada una dispone de una cámara y de un micrófono que transmiten todo lo que pasa a un centro de control informatizado en el que habrá vigilancia durante las 24 horas del día.

Además, las estancias están equipadas con una luz de emergencia, tenue pero continua, para poder ver lo que sucede en cuanto se entra en ellas, sin necesidad de accionar a ningún interruptor. Hay un baño con sanitarios y duchas adaptados por cada dos habitaciones. Cada uno de ellos dispone también de luces de emergencia y detectores de sonido. Asimismo, la residencia cuenta con un salón muy amplio para usos comunes, que se puede usar como comedor, espacio para televisión y proyecciones y para juegos y aula de talleres, o ser dividido mediante paneles modulares en otras salas más pequeñas. Toda el ala residencial tiene tres salidas de emergencia claramente señalizadas.

El modulo residencial ocupa el ala izquierda del edificio, entrando por la sala principal, el resto está habilitado como centro de día y para las salas de servicios.

Edificio accesible

La entrada principal está en la calle Andrés Urbaneta de La Vaguada, pero la de vehículos se encuentra en la Avenida del Descubrimiento de América, donde se encuentra también el consultorio medico local. «Dispondremos de un facultativo propio que vendrá varios días a la semana, pero no está mal tener este centro al lado», indicó Barberá. Ambos accesos tienen la entrada adaptada para camillas y sillas de ruedas. Hay dos elevadores para unir los dos niveles del edificio. En el superior están las salas de estimulación cognitiva, desarrollo personal y adecuación al medio, en la que se desarrollarán talleres para entre 12 y 15 personas. En la planta baja se encuentra la lavandería, en la que ya hay tres grandes lavadoras y una gran máquina planchadora de sábanas. También la estancia más grande, con una cocina totalmente equipada y un gran comedor que tendrá todas las comodidades. El edificio cuenta con placas solares para completar el suministro eléctrico.

Asimismo hay despachos de atención específica y salas para el personal. En principio se ha pensado en contar con un equipo que incluirá a psicólogos, trabajadores sociales, terapeutas, logopedas y fisioterapeutas, que se irán incorporando en los próximos meses.

Más

Fotos

Vídeos