Arrancan los proyectos 'participativos'

Un grupo de obreros trabaja a cubierto en la plaza proyectada en el Monte Sacro, junto a la calle Sor Francisca Armendáriz. / J. M. Rodríguez / AGM
Un grupo de obreros trabaja a cubierto en la plaza proyectada en el Monte Sacro, junto a la calle Sor Francisca Armendáriz. / J. M. Rodríguez / AGM

La construcción de una plaza en el Monte Sacro da inicio al plan de 1,53 millones que votaron los vecinos. De las nueve obras programadas solo una ha comenzado, otra está licitada y el resto están en contratación, según el Ayuntamiento

Eduardo Ribelles
EDUARDO RIBELLESCartagena

El arranque de la maquinaria para que los obreros excaven las primeras zanjas ha dado inicio esta semana a la ejecución de los presupuestos participativos. Ha sido en el Monte Sacro, junto a la calle Sor Francisca Armendáriz, para hacer la plaza que proyectó la Sociedad Municipal Casco Antiguo y se pagará, como otras ocho intervenciones, con fondos del superávit presupuestario de 2016.

La actuación cuesta 250.000 euros, la sexta parte de los 1,53 millones del presupuesto participativo. Solo hay otra obra en licitación: la instalación de alumbrado nuevo en ocho calles de La Palma, por 140.000 euros. Los otros siete proyectos están «en contratación», según explicó ayer el coordinador de Desarrollo Sostenible, Jesús Giménez. Pueden pasar muchas semanas hasta que las obras empiecen. Se trata de tres campos de fútbol (La Aljorra, El Albujón y La Palma) a razón de unos 250.000 euros cada uno; del tendido de dos aceras con carriles bici (Los Dolores y Santa Ana) por 30.000 y 105.000 euros, respectivamente; de la consolidación de la antigua fortaleza militar del Castillo de la Atalaya, por 85.000, y de las obras de seguridad en el monte La Casilla, en El Portús, por 150.000.

1,53
millones de euros tiene el Ayuntamiento metidos en el plan de los presupuestos participativos
390. 000 euros es el montante de las obras que ya han sido licitadas
La del Monte Sacro, valorada en 250.000 euros, comenzó en los últimos días.

Tanto Giménez como el concejal de Descentralización, Juan Pedro Torralba, dieron ayer variados argumentos para justificar que en los primeros seis meses del año ninguna estuviera en marcha. Para empezar, el proceso de elección de los proyectos no fue todo lo ágil que se previó, admitió el edil. En octubre de 2016 se pidió a los vecinos que enviaran propuestas. Se advirtió públicamente que solo eran aceptables los que fueran viables económica y técnicamente y que no excedieran las competencias municipales, pero no se estableció ningún filtro en la recogida y validación de los votos en las Omitas y a través de internet. A mediados de noviembre, el Gobierno acumulaba más de 2.500 propuestas, muchas de ellas sin sentido. El proceso de criba de los técnicos municipales duró hasta final de año y obligó a hacer el presupuesto de 2016 sin saber qué obras se incluirían ni su importe. En el listado que se sometió a votación, en marzo, entraron 92. Entre ellas había interpretaciones libres de algunas propuestas y varios 'corta y pega' que los técnicos lograron hilar. Del recuento de las votaciones, el 9 de marzo, salieron siete obras, que se transformaron en nueve con la rebaja de costes al redactar los proyectos básicos. Hubo que esperar al pasado mes de junio para disponer de los 1,53 millones del superávit de 2016.

Todas las obras tienen plazos de ejecución de pocos meses. Por eso, en el Ayuntamiento dan por seguro que se ejecutarán este año y, si es necesario, se podrá prorrogar el pago de las últimas certificaciones en 2018, con permiso de la Intervención Municipal. Los fondos para ejecutar el plan de asfalto en medio centenar de calles del término municipal quedaron disponibles en diciembre de 2016 para acabar las obras a principios de este año.

Resulta curioso que la primera en empezar, la del Monte Sacro, sea la única que está en el casco urbano, dentro de un plan concebido para extender las mejoras en los servicios a todo el término municipal. También, que se trata de una actuación que fue planificada por la Sociedad Municipal Casco Antiguo antes de que se recibieran las peticiones vecinales en el mes de octubre.

La planificación de algunas de las actuaciones previstas extraña en los barrios y diputaciones. En El Albujón, por ejemplo, el presidente de la junta vecinal, Ángel Nieto, cuestionó que la primera fase de remodelación de la avenida de la Constitución Española (antes General Moscardó) empiece por el extremo en el que está el Bar Pedrín, «cuando es el que menos lo necesita». «El principal problema de esta travesía es que cuando llueve el agua tira hacia las calles perpendiculares, a la entrada del pueblo desde Miranda». Son las calles San Isidoro, Sierra Iguana, San Juan y Telefónica. Nieto, que es del PP, no entiende de colores políticos al hablar de esta cuestión. Reconoce que el problema lo generan las aceras con los aliviaderos que hizo un Gobierno municipal de su partido, hace diez o quince años y que no contribuyen a solucionar el problema.

Los problemas de puesta en marcha que arrastra el plan han revelado también algunas tensiones en la coalición entre el PSOE, que controla la Concejalía de Participación Ciudadana por medio de Torralba, y Desarrollo Sostenible y Hacienda, en manos de los concejales de Movimiento Ciudadano José López e Isabel García, respectivamente.

Un síntoma del malestar reinante está en la respuesta que Torralba dio a 'La Verdad' al hacerle ver que en medio año no se había iniciado ni una sola obra: «¿No lo han llamado 'Plan Isa', pues entonces será Isabel García, la responsable de que las obras salgan a contratación a tiempo. Yo presido la comisión de presupuestos participativos desde hace un mes y me ocuparé de que salga bien el plan de 2018». En los próximos meses, dijo, se notará que las cosas se hacen de manera distinta.

Una plaza pública con fuente en cascada y dos ambientes

La zona del Monte Sacro junto a la calle Sor Francisca Armendáriz se convertirá en una plaza de 614 metros cuadrados, con 84 metros de caminos. Tendrá 21 bancos. El arbolado será autóctono y caduco, para proporcionar zonas de sombra en verano y favorecer el ambiente soleado en invierno. Cistus, jara, romero, laurel, retama y lavanda poblarán los setos. También se utilizará madreselva y jazmín para engalanar los muros de hormigón coloreado y pierda natural. Una fuente en cascada salvará el desnivel entre las dos zonas aterrazadas de la plaza.

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