Arracan las obras para reconstruir el antiguo Hospital de Caridad

Arracan las obras para reconstruir el antiguo Hospital de Caridad

El derribo del edificio, declarado en ruinas por el Ayuntamiento, y el arreglo de la cúpula de la basílica durarán tres años y costarán 3,6 millones

José Alberto González
JOSÉ ALBERTO GONZÁLEZCartagena

Los camiones con grúa, las vallas y el trasiego de operarios reflejan ya, a pocos metros de la basílica de la Caridad, la iglesia dedicada a la patrona de Cartagena, una de las principales obras previstas para los próximos en la ciudad. Se trata de la demolición del antiguo Hospital de Caridad, de la reconstrucción de este edificio y de la reparación de la cúpula de la basílica de la Caridad, el inmueble anexo. Estos trabajos, forzados por la declaración de ruina de la primera de estas construcciones por el Ayuntamiento de Cartagena, durarán tres años y el presupuesto inicial es de 3,6 millones de euros.

El derribo de distintas estancias, el desmontaje de las instalaciones eléctricas y la preparación del terreno para la nueva cimentación han sido los primeros pasos dados por los operarios de la empresa contratada, previa licitación, por parte de su propietario: el Santo y Real Hospital de Caridad.

Del siglo de la Ilustración

Esta entidad, fundada en 1699 y que gestiona en la barriada de Los Barreros el Hospital de Caridad (construido en 1929), promueve las obras con el objetivo de conservar uno de sus principales símbolos históricos, levantado en 1709 (precisamente Cartagena celebra en este 2017 el Año de la Ilustración). Para dirigir esta tarea se eligió a uno de los hermanos de la Junta de Gobierno del Hospital, el arquitecto Francisco Marín. Este coordina las tareas junto a su compañero de estudio profesional, Juan Gómez Acosta, y con el arquitecto técnico Manuel Moreno García, también hermano de la entidad.

El hermano mayor del Hospital, José Vera, visitó ayer las obras. Y, en declaraciones a ‘La Verdad’, Francisco Marín pidió el máximo «apoyo económico» de los cartageneros,. «Contamos con que el pueblo de Cartagena se dé cuenta de lo que necesita la basílica de su patrona y colabore con una obra de una enorme envergadura técnica y, por ello, de una gran repercusión económica», comentó.

Asimismo, adelantó que la grúa quedará instalada en febrero en el patio del complejo, lo que evitará molestias en la calle; que se hará todo lo posible por interferir lo menos posible en el desarrollo del culto en la iglesia. El antiguo hospital, que tiene fachadas a las calles Caridad y San Vicent, funcionó como tal hasta el inicio de la Guerra Civil, en 1936. Aquel año fue trasladado a su actual emplazamiento, en la barriada Cuatro Santos y a un inmueble que los cartageneros conocen por Los Pinos.

En la primavera de 2016, la Concejalía de Urbanismo decretó la ruina técnica del edificio, por la oxidación de las cubiertas (hechas e forjas metálicas y hormigón). Incluso hubo desplomes internos. La declaración municipal obligó al desalojo del sacristán, de la familia de este y del sacerdote rector. En la planta baja estaban, además, ubicados la sacristía y el despacho rectoral.

La basílica data de 1893, cuando sustituyó a otra situada desde 1744 en el hospital. El nuevo templo fue proyectado en estilo neoclásico por Tomás de Tallarie y, en 2012, recibió del papa Benedicto XVI el título eclesiástico de basílica menor.

Focos de luz

Es en este templo, comparado por especialistas con el Panteón de Agripa, situado en Roma, por su sala redonda y el pórtico rectangular, donde se arreglará la cúpula. El elemento que corona la iglesia está afectado por la oxidación del acero, grietas y desconchones. Será limpiado y realzado, mediante focos de luz.

La cúpula fue arreglada por última vez en la década de los noventa, por la humedad y la contaminación atmosférica que hasta entonces sufría la ciudad. Antes, estuvo recubierta por andamios.

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