La apertura de una planta del Rosell reduce las camas en los pasillos del Santa Lucía

Antonio López
ANTONIO LÓPEZCartagena

La apertura de una planta de ingreso en el Hospital Santa María del Rosell este fin de semana no ha acabado aún con las esperas de pacientes en los pasillos del Santa Lucía, pero sí ha reducido el número de estos, según los datos facilitados ayer por una portavoz de la Gerencia del Área de Salud de Cartagena. Esta medida supone poner a disposición de los usuarios una quincena de habitaciones con dos puestos cada una.

A pesar de ello, ayer por la tarde, las demoras en las Urgencias llegaban a las 24 horas y el número de enfermos que aguardaban en los corredores era de media docena, una cantidad inferior a la que hubo el pasado viernes, que fue cercana a la veintena. En la zona de boxes y en la sala de sillones no quedaba ni un solo hueco disponible, al igual que en la Unidad de Preingreso (UPI), que tiene 30 camas, y la Unidad 25, con 28.

Desde el lunes de la semana pasada, fecha del inicio del registro epidemiológico gripal, en los dos centros hospitalarios se han atendido 1.500 casos, el triple que el pasado año cuando se alcanzó el pico máximo de la epidemia.

La apertura de la planta de hospitalización del Rosell supuso la contratación de hasta una docena de trabajadores. A la vez, sirvió para que los trabajadores de Urgencias de los dos hospitales fueran «más desahogados», según explicó el presidente de la Junta de Personal, Antonio Martínez.

A partir de esta semana se espera que el número de pacientes en los centros hospitalarios aquejados de gripe comiencen a bajar y así las camas en los pasillos.

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