La Verdad

La Hospitalidad en la historia de la ciudad

Vicente Villar enseña una de las habitaciones destinadas a los transeúntes.
Vicente Villar enseña una de las habitaciones destinadas a los transeúntes. / PABLO SÁNCHEZ / AGM
  • el tío del saco

  • 'La Hospitalidad Santa Teresa en la Historia de Cartagena 1916- 2016' es un libro que repasa la historia de esta institución

En su última obra, 'La Hospitalidad Santa Teresa en la Historia de Cartagena 1916- 2016', mi compañero cronista Francisco José Franco Fernández repasa la historia de la institución, que dialoga con la propia historia de Cartagena. La portada es obra de Antonio Vidal y el prólogo de Rafael Ruiz Manteca.

La presentación del libro contó con la presencia y las palabras de la vicealcaldesa, Ana Belén Castejón; María Luisa Martínez, directora de la UNED, entidad que nos acogió; Vicente Villar, presidente de la Hospitalidad; el autor, Francisco José Franco, y los cronistas oficiales de Cartagena.

El objetivo era abordar la historia de Cartagena desde finales del siglo XIX, teniendo como referencia la Hospitalidad. Los cronistas nos sucedimos en el uso de la palabra para abordar las diversas etapas históricas pero el resultado fue muy distinto. Creo que por ello, inolvidable para el numeroso público que llenaba el salón. Bromas, reproches, salidas de guión y sobre todo mucha complicidad compartida con el auditorio desde el humor. La coral Magister intercaló un repertorio de piezas que ilustraban esa suerte de «peleas en broma» de los cronistas.

La iniciativa de creación partió de José Jiménez Blechmit y de los sacerdotes de la parroquia de San Antón Juan Gallego Alcaraz y José Algaba Navarro. Pero todo hubiese sido huero sin el apoyo inestimable de un grupo de vecinos que asistieron a la asamblea constituyente en el Casino del barrio, el domingo 26 de marzo de 1916. Fue puesta la institución bajo la protección de Santa Teresa, en recuerdo onomástico de la madre del fundador y primer presidente, el citado Jiménez Blechmit.

Todos aquellos pioneros perseguían el objetivo de crear un albergue nocturno para personas sin hogar, que en nuestro entorno eran numerosas debido al desplome de la minería. Una parte de la sociedad civil vertebró respuestas ante esa dolorosa situación cuando los gobiernos aún no habían desarrollado los sistemas de protección social característicos del llamado Estado de Bienestar. Aunque, como indica el autor del libro, fue la Revolución Francesa, inspiradora de las democracias actuales, la que consideró al marginado como un ciudadano con derechos y deberes. En un proceso, no exento de conflictividad, el Estado tomará la iniciativa de la acción social en favor de los empobrecidos, que antes correspondía casi en exclusiva a la Iglesia.

En el propio barrio de San Antón irrumpe en 1907 la sociedad benéfica La Igualdad, con unas actuaciones similares a la Seguridad Social actual: asistencia médica, ayuda económica a los enfermos, viudas y huérfanos. Para Franco Fernández esta entidad pudo ser la semilla de la posterior Institución Benéfica Hospitalidad de Santa Teresa. Eran años de luchas obreras y de puesta en marcha de sociedades de socorros mutuos ante las injusticias que imponía el sistema económico.

El 25 de junio de 1925 se celebra en el cine del barrio un concurso de flamenco a beneficio de la institución, contando con la participación de los grandes cantaores cartageneros del momento: 'Guerrita', 'El Cano', 'El Rampa' y el sanantonero 'El Gurri'. Una secuela del mítico Concurso de Cante que en 1922 organizaron en Granada Manuel de Falla y Federico García Lorca, entre otros. Los intelectuales salían públicamente en defensa de este arte tan denostado, provocando en toda España una réplica de dicho evento. Hemos de advertir que en las Puertas de Murcia -en realidad deberíamos decir la Puerta de Murcia-, tuvo lugar un certamen que se adelantó al granadino en un año. Lo convocó el Café del Tranvía, contando con posteriores citas anuales.

Orientación social

Han pasado los años y la Hospitalidad ha evolucionado con los tiempos, estableciendo estrategias de colaboración con instituciones y fundaciones que son solidarias con las personas drogodependientes, inmigrantes o mujeres afectadas por la violencia de género. Esta labor ha obtenido numerosos reconocimientos como la Medalla de Oro de la Región de Murcia y la Medalla de Oro de Cartagena, por acuerdo de todos los grupos políticos municipales en 1996. La recogió merecidamente su presidente, Vicente Villar Conesa.

Otros hitos en su trayectoria reciente han sido la inauguración del centro de formación, comedor social y la de alcanzar en 2014 las 14.437 estancias y más de 50.000 comidas que se ofertan al año. Pero con ser importante esta labor, proporcionan orientación laboral, sanitaria y jurídica a quienes lo necesitan.

Muy bien escrito e ilustrado con unas imágenes interesantísimas, todos podemos contribuir a ensanchar la obra con la lectura de este texto.

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