La Verdad

Operarios municipales, desmontando la obra frente al Arsenal.
Operarios municipales, desmontando la obra frente al Arsenal. / U. B.

El concejal de Cultura atribuye al alcalde la retirada de obras en Mucho Más Mayo

  • David Martínez, del PSOE, evita «opinar» sobre las decisiones de López y admite «problemas de coordinación entre las concejalías» en el festival

El concejal delegado de Cultura, David Martínez, del PSOE, atribuyó ayer toda la responsabilidad sobre la retirada de obras del Festival Mucho Más Mayo al alcalde y concejal de Desarrollo Sostenible, José López, de MC. Aunque evitó «opinar» sobre si el regidor pudo aplicar la censura por motivos ideológicos o de otro tipo, sí indicó que Cultura aprobó el contenido y la ubicación de las actividades afectadas y afirmó que ha habido «problemas de coordinación entre las concejalías».

En plena polémica por la orden de López de desmontar unas barricadas con la palabra «Paz» frente al Arsenal Militar, tras las quejas de la Armada por la supuesta ofensa al Ejército y el riesgo para la seguridad en una zona especialmente afectada por la alerta ante posible atentados islamistas, Martínez defendió que su departamento actuó bajo el criterio de los técnicos.

A preguntas de los periodistas, el edil afirmó que, «por problemas varios, desde alcaldía se decidió, junto a otras concejalías que él [José López] dirige, como Infraestructuras, que había que cambiar obras de sitio. Lo que pudo se cambió, lo que pasa es que algunos artistas, como la de la Plaza del Rey, no quiso acceder. Y el alcalde dio la orden para que se quitara. Yo ahí no quiero opinar más», señaló Martínez. El concejal socialista, que está bajo la supervisión del jefe del área Ricardo Segado, de MC, sí que quiso «decir que desde Cultura se propuso hacer unos proyectos que evalúa un jurado de expertos y que en la ubicación de algunos ha habido este año problemas».

La retirada de varias actividades del festival de arte emergente Mucho Más Mayo por motivos técnicos, de amenaza para el orden público, de seguridad y de supuesta falta de respeto a las Fuerzas Armadas desató ayer una oleada de críticas al equipo de gobierno, y en especial al alcalde.

La polémica por la orden para que una brigada de operarios de Infraestructuras quitara la instalación 'El nacimiento de una nación', una barricada frente al Arsenal Militar que desató las protestas de la Armada por generar inseguridad y por ofender al estamento militar, fue a más.

«Los enfrentamientos entre los partidos que forman el Gobierno local, MC y el PSOE, no cesan. La polémica sobre el festival ha sido aprovechada por López para volver a poner en evidencia a los concejales socialistas y es un paso más en su intento para romper con el PSOE», dijo el portavoz municipal del PP, Francisco Espejo. No obstante, recordó al primer edil que «el máximo responsable de Cultura es su concejal de MC Ricardo Segado, quien ha sido incapaz de coordinar el trabajo de su concejalía». Como, además, «si se montaron las obras sin estudiar la seguridad de las mismas, se puso en peligro a las personas», a juicio del PP hay que «depurar responsabilidades» y destituir a Segado.

Las barricadas y el Cantón

El concejal socialista David Martínez halló un aliado en Podemos. La portavoz de Cartagena Sí Se Puede, Pilar Marcos, le felicitó a él, al equipo del certamen, a los empleados municipales y a los artistas «por la brillante recuperación en estos dos años de Mucho Más Mayo, que suprimió el PP, y por devolverle a la cuidad un festival vivo, fresco, participativo y de gran nivel».

Para la formación morada, el problema es el alcalde, que «cada día se supera a sí mismo y que ahora es capaz» de aplicar «una censura previa a las propuestas de un festival de referencia nacional». Su objetivo, dijo, es «convertir sus particulares gustos y puntos de vista en criterio obligatorio de la política cultural».

Sobre la trinchera, Marcos recordó al alcalde que «él que añora tanto la época del Cantón, que se hizo y se peleó llenando las calles de la ciudad de barricadas», no debería haberla censurado. A su juicio, «no suponía ninguna ofensa ni ningún insulto a nadie, si no todo lo contrario, por lo que no se entiende esta actuación propia de otros tiempos».