La Verdad

Los vecinos del casco histórico se hartan del ruido y piden límites en las Cruces de Mayo

Una mujer firma la petición vecinal contra el ruido, instantes antes de que fuera registrada en el edificio San Miguel. :: antonio gil / agm
Una mujer firma la petición vecinal contra el ruido, instantes antes de que fuera registrada en el edificio San Miguel. :: antonio gil / agm
  • El Ayuntamiento suspende un concierto, el sábado próximo, pero los residentes exigen que la música en la calle deje de sonar a las 0.30 horas

Los vecinos de la Plaza San Francisco soportaron, el pasado sábado, entre 75 y 85 decibelios de sonido hasta pasada la medianoche, en la celebración del medio año de Carthagineses y Romanos. Medio centenar de propietarios de viviendas en el casco histórico demostraron ayer que se niegan a aguantar ruidos similares hasta las dos de la madrugada, los días 6 y 7 del mes que viene, con motivo de las Cruces de Mayo. Por eso, apoyaron con su firma la petición de que se anule la programación de esa fiesta popular y se haga una nueva que prohiba la música en la vía pública de tres a seis de la tarde y obligue a que los conciertos y las actividades al aire libre acaben antes de las 0.30 horas, es decir 90 minutos antes de lo previsto.

La primera muestra de indignación vecinal llegó a oídos del concejal de Festejos, Juan Pedro Torralba, el pasado sábado. Éste recortó la jornada de Carthagineses y Romanos para que acabara a las doce y media. Sin embargo, no pudo hacer nada para rebajar el ruido que causaron los actos organizados por la Federación de Tropas y Legiones, hasta ese momento.

Estos hechos tuvieron consecuencias en la mañana de ayer. Torralba asistió a una reunión urgente, en las dependencias municipales, para abordar cambios en los eventos programados para los dos próximos fines de semana. Ambos plantean problemas de ruido similares a los del pasado sábado. La principal medida cautelar fue la suspensión, dentro de cuatro días, del primero de ellos, el Primavera Pop, que estaba incluido en las actividades del programa municipal de Tiempo Libre Alternativo (T-La). El acuerdo fue apoyado por el concejal de Juventud, Ricardo Segado, y por los responsables de los principales locales de hostelería de la zona, que figuran como colaboradores. El certamen, que cumple su tercera edición, incluía actuaciones musicales a lo largo de la tarde y hasta altas horas de la noche. Segado, de común acuerdo con los hosteleros, decidió aplazar este ciclo de conciertos y celebrarlo más adelante.

«Agradecemos esta muestra de buena voluntad, pero queremos que se actúe con la misma contundencia en todos los casos, fijando unos límites que se cumplan y empezando por las Cruces de Mayo, el fin de semana siguiente», explicó el presidente de la Plataforma Sin ruidos, José Galindo, que ayer entregó el documento vecinal con las cincuenta firmas. Contó con el apoyo de su homóloga de la Federación vecinal, Cristina Roca. «No se puede hacer una programación de festejos y eventos que lo concentre todo, fin de semana sí y fin de semana también, solo en una o dos plazas y en tres o cuatro calles, sin tener en cuenta el derecho a descansar de los que viven aquí», advirtió Roca, después de estampar su propia firma en la petición registrada en el Ayuntamiento.

Treintayuna horas de música, animación y gente reunida de fiesta bajo sus balcones y ventanas aguardan a los vecinos de la glorieta y de buena parte del resto del casco histórico entre el 5 y el 7 de mayo, según el programa hecho público el pasado viernes por la Concejalía de Festejos. Este departamento abrió ese día el plazo para que se apunten los establecimientos con terraza, interesados en organizar actividades y poner música en la calle. El viernes y el sábado se autoriza la actividad hasta las dos de la madrugada. Durante el horario de mediodía (13 a 18 horas), se permite llegar a los 70 decibelios y no se fija ninguna limitación después.

Beneficio para unos pocos

«Nos llama la atención esta convocatoria, después de tener, dos días antes, una reunión con el concejal de Festejos, Juan Pedro Torralba, para que se tenga en cuenta el descanso de los vecinos», explicó Galindo. «El Ayuntamiento debe tener en cuenta el bienestar de los vecinos, porque sin ellos desaparecen los barrios y los pueblos. Es algo que ya está pasando en el casco histórico, que se está quedando vacío y que no se recuperará a base de hacer ruido como si fuera una discoteca o un parque temático», añadió.

«Tanto ruido en la calle alimenta solo a cuatro negocios y mata al resto de ciudadanos que viven aquí», apuntó este representante vecinal.

La plataforma hizo ayer varias peticiones que considera ineludibles para la celebración de las Cruces de Mayo. En primer lugar, argumenta que se trata de una festividad religiosa, parecida al Corpus Cristi, por lo que «debe quedar claro que cada bar del casco histórico no puede ampararse en esta celebración para sacar mesas y barras a la calle como si esto fueran las Bodas de Camacho». En una fiesta pía siempre debe prevalecer el respeto a los demás», añadió este colectivo.

Prostitución y marginación

«No vamos a provocar una guerra. Estamos dispuestos a ceder y a llevarnos bien con los vecinos. Por eso se ha aplazado el Primavera Pop. Pero no se puede vivir en el centro y querer también la tranquilidad absoluta de quien reside en el campo». Agustín Martínez, del quiosco Glorieta 470, que funciona en el centro de la Plaza de San Francisco, lo dejó claro tras participar en la reunión con Torralba y Segado. Explicó que la actividad de ocio en esta renovada 'plaza mayor', es uno de los motivos de que «haya dejado de ser el foco de marginación, con prostitutas y sin iluminación, que generaba quejas igual de sonoras que las actuales, hace solo tres o cuatro años».