La Verdad

Los narcos de La Manga querían pasar inadvertidos en la oleada de pateras

Dos narcos, sorprendidos en pleno alijo de la droga en una lancha neumática. :: g. c.
Dos narcos, sorprendidos en pleno alijo de la droga en una lancha neumática. :: g. c.
  • El juez encarcela a los 9 miembros del grupo sorprendido con 1.200 kilos de hachís, traído de Marruecos con destino a Francia y Centroeuropa

No solo las mafias de la inmigración ilegal se valen de las pateras para enriquecerse a costa de quienes se juegan la vida en el Mediterráneo para alcanzar la costa española. También el narcotráfico halla en las oleadas de barcas procedentes de Argelia una oportunidad para lucrarse con un negocio multimillonario que extiende sus redes por el Norte de Árfica y buena parte de Europa. Esto es lo que ha destapado la Guardia Civil en la operación que, el pasado Jueves Santo, le llevó a desmantelar una banda que había establecido una base de operaciones a orillas del Mar Menor, en concreto en la zona del Vivero de La Manga, para traer hachís de Marruecos y distribuirlo por España, Francia y varios países de Centroeuropa.

Según confirmaron ayer fuentes judiciales, el titular del Juzgado de Instrucción 1 de Cartagena ha ordenado el ingreso en prisión preventiva de los nueve detenidos en la citada redada, donde los agentes se incautaron de 1,2 toneladas de hachís. Según informó ayer la Benemérita en un comunicado y adelantó ya 'La Verdad' el pasado día 16, los arrestados son españoles y marroquíes, de entre 21 y 46 años y residentes en Almería, Málaga, Barcelona y Murcia, acusados de tráfico de drogas y pertenencia a organización criminal.

La operación 'Vitreo' culminó cuando dos de los detenidos alijaron la droga desde una lancha neumática hasta una embarcación deportiva en las proximidades de Cabo de Palos, desde la cual transportaron la mercancía a un chalé que habían alquilado un par de semanas antes para los meses de abril y mayo, y que usaban como guarida. Allí fueron apresados dos integrantes más del grupo, mientras que otros cinco 'cayeron' en un coche que circulaba por La Manga, cerca de la casa.

La embarcación de recreo tenía unos sofisticados dobles fondos. Además, los agentes se incautaron de un vehículo todoterreno de alta gama, un turismo, dos embarcaciones de recreo con sus remolques de transporte y una embarcación neumática de alta velocidad.

Las investigación se inició al ser detectada en el puerto deportivo de Mar de Cristal una planeadora como la que usan los narcos en el transporte de hachís desde el norte de África. Los agentes del Equipo de Delincuencia Organizada y Antidrogas (EDOA) de la Región de Murcia descubrieron una estructura piramidal con varias personas y su vínculo con diversos lugares, como Almería. Sus métodos eran propios de una red jerarquizada, gozaban de «un potencial logístico y financiero considerable» y habían fijado su «cuartel general» en un chalé de lujo de La Manga con acceso directo al mar. Esto les permitía el reconocimiento de la costa y de los fondeaderos con discreción.

La organización eligió para el alijo las vacaciones de Semana Santa, pensando que habría menos vigilancia. Y aunque viajaron a Marruecos la tarde del Martes Santo, «esperaron a la madrugada del miércoles para regresar con el cargamento, favorecidos por el buen estado del mar y una avalancha de pateras hacia Murcia y Almería». Esto último, pensaron, «dificultaría aún más su detección». Se equivocaban. La Guardia Civil no les quitaba ojo.