La Verdad

Polémica en la Asamblea por la propuesta para que los diputados dejen su acta en caso de inhabilitación y sin esperar a la sentencia firme

  • Rosa Peñalver asegura que hay unanimidad para ese cambio y el PP, que lo niega, ve un intento de acoso al presidente de la Comunidad

Nuevo enganchón entre el PP y los tres partidos de la oposición (PSOE, Podemos y Ciiudadanos) a cuenta de la reforma del Reglamento de la Asamblea Regional. Ambos bloques políticos volvieron a separarse este martes durante una reunión de la ponencia que analiza y trata de actualizar el texto con las reglas por las que se rige el Parlamento, debido a una propuesta para que los diputados renuncien a su acta en caso de ser inhabilitados judicialmente en primera instancia, sin esperar a que haya sentencia firme.

La polémica surgió cuando la presidenta de la Asamblea Regional y responsable de la ponencia, Rosa Peñalver, aseguró que había unanimidad de todos los partidos para aceptar esa iniciativa, enmarcada en el nuevo código étíco que quieren dar al Reglamento. Sin embargo, el PP, por medio de su portavoz, Víctor Manuel Martínez, advirtió de que es contraria a la Constitución y la Ley Orgánica de Régimen Electoral General. Aseguró que así lo expresó la diputada Isabel Soler, única representante de su partido en la ponencia que esboza el nuevo reglamento.

Martínez ve en dicha iniciativa un intento de atacar al PP y al presidente de la Comunidad Autónoma, Pedro Antonio Sánchez, investigado por el Tribunal Superior de Justicia por cuatro presuntos delitos en el llamado 'caso Auditorio'. "Retirar el acta a un diputado sin que haya sentencia firme va contra las leyes y contra las normas del sentido común", aseguró Martínez.

No obstante, el polémico asunto solo fue puesto sobre la mesa de debate y no hubo votación, pues de ello se debe encargar la comisión correspondiente cuando exista un borrador definitivo. Como ocurre con el Estatuto de Autonomía, los diputados ven muy poco probable que el nuevo documento esté finalizado esta legislatura, ya que los trabajos avanzan más despacio de lo previsto hace dos años.