La Verdad

Los agricultores alertan de la pérdida del 15% del empleo por la falta de agua

Un grupo de jornaleros prepara la tierra de un campo situado en la diputación de La Aparecida.
Un grupo de jornaleros prepara la tierra de un campo situado en la diputación de La Aparecida. / Antonio Gil / AGM
  • La imposibilidad de usar pozos, el precio de las desaladoras y la escasez de recursos del trasvase obligan a reducir los cultivos y los jornaleros

Las restricciones en el uso de pozos para evitar que se siga echando salmuera al Mar Menor, el precio del agua que llega de las desalinizadoras y la falta de recursos hídricos del trasvase Tajo-Segura han provocado que los agricultores del Campo de Cartagena no tengan más remedio que reducir, drásticamente, las hectáreas cultivadas. Esta situación ha provocado ya un efecto social que se deja notar en las familias que dependen de este sector, aunque lo peor está aún por llegar, ya que este año se podrían perder, por la escasez de agua, entre el 15% y el 20% de los puestos de trabajo, según los datos aportados ayer por la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG).

A finales del año pasado ya comenzó a notarse la pérdida de empleo, precisamente, durante la temporada de la hortalizas de invierno que ahora ha concluido. Fue como consecuencia de la imposibilidad de que los agricultores usaran agua de pozo, al cortarles los salmueroductos que vertían al Mar Menor.

La situación podría empeorar, según explicó a este diario el presidente de COAG en el Campo de Cartagena, Vicente Carrión, porque está previsto reducir aún más la producción de cara al verano y al invierno, por la falta de recursos hídricos. Eso provocará, en su opinión, que más trabajadores vayan al paro.

«Esto es consecuencia de todas las restricciones a las que nos están sometiendo, sin darnos ni una solución a un problema que se está cargando el sector. Es más, de todas las medidas que se dijo que se iban a poner en marcha para recuperar el Mar Menor, de momento, no se ha llevado a cabo ni una», criticó Carrión.

Temporada de verano

Ahora, los agricultores se centran desde hace unos días en la siembra del melón y en pocas semanas comenzarán con las hortalizas de verano, que serán recolectadas entre junio y julio. Para esta temporada, los recursos hídricos de los que disponen son escasos. Esto ha obligado a los empresarios agrícolas a reducir las plantaciones, tal y como se le viene pidiendo desde la Comunidad de Ragantes del Campo de Cartagena desde hace años.

El problema al que se enfrentan ahora es que no podrán atender bien a todos sus clientes en Europa. «Al final, nuestros compradores buscarán otros mercados. Así nos cargaremos el sector y con él miles de puestos de trabajo», añadió Carrión. La contribución total al Producto Interior Bruto (PIB) regional de la agricultura y de la industria agroalimentaria del Campo de Cartagena es de 1.015 millones de euros, y genera un empleo directo de 41.500 personas.

«La parálisis en la producción agrícola, derivada de la desaparición de recursos subterráneos de calidad con los que poder atender las necesidades hídricas de los cultivos, está provocando, como consecuencias directas e inmediatas, una reducción importante de la labor hortícola que, a su vez, redunda en una disminución de empleo que generará considerables desequilibrios sociales». Esta fue una de las conclusiones que se extrajeron en una de las últimas reuniones celebradas entre la Comunidad de Regantes y los representantes de las organizaciones agrarias de la misma, celebrada hace tres semanas.