La Verdad

Perico Arango, un futbolista de leyenda

Alineación del Efesé en un partido en el Almarjal. Arango luce el brazalete de capitán.
Alineación del Efesé en un partido en el Almarjal. Arango luce el brazalete de capitán.
  • A pocas horas de otro derbi entre el FC Cartagena y el Real Murcia adquiere protagonismo histórico el jugador del Efesé que más partidos de esta naturaleza ha disputado

La historia del Cartagena está llena de buenos jugadores, pero si tuviéramos que elegir al más popular y querido por la afición sin duda tendríamos que referirnos a Pedro Arango.

Es un jugador para la leyenda, con más de 500 partidos oficiales y más de 600, si se tienen en cuenta los amistosos. Nadie hasta ahora supera este récord. Por su bravura se ganó la estima de los aficionados en la época en la que militaba en el Atlético Cartagena y posteriormente, a su entrega y afán de lucha, unió clase, estilo y saber estar en el terreno de juego. Todo ello le convirtió en un jugador indispensable en las alineaciones, como demuestran sus catorce temporadas en que perteneció al Cartagena, en doce de ellas titular indiscutible, prolongado su carrera hasta los 37 años sin altibajos en su juego, demostrando siempre su profesionalidad y sobre todo su compromiso con el equipo de su ciudad.

Sé de lo que escribo, pues personalmente, como aficionado, tuve la suerte de compartir tardes de gloria con Arango en el viejo estadio del Almarjal.

Arango destacó en el Cartagena y en el fútbol, por tener una personalidad propia dentro del terreno de juego, pero aún algo más importante, por tener un carácter alegre, que transmitía viveza y chispa a su juego, divertía al aficionado con sus relampagueantes internadas por la banda derecha, fintas, túneles y sobre todo sus medidos centros de rosca hacia la cabeza de los rematadores.

Al transmitir todas estas sensaciones en el terreno de juego, no podemos omitir que su personalidad fuera de él fue y sigue siendo la misma, la de un hombre alegre, vivo y responsable. Alguien debería escribir su historia. Aquí no tenemos espacio, pero al menos intentaremos dar algunas pinceladas sobre su larga trayectoria como jugador de fútbol.

Sus inicios fueron titubeantes, al terminar su etapa de juvenil incluso se retiró porque pensó que no tenía condiciones. Era una época difícil en la que todos tenían que aportar a la economía familiar y si el fútbol no daba esta posibilidad su continuidad no era posible.

Pero el destino pondría de nuevo a Pedro Arango en un rectángulo de juego, fue su propio hermano, otro gran jugador cartagenero, el que le abrió las puertas para formar parte del Atlético Cartagena, mientras Perico realizaba su servicio militar en el Arsenal. Su vuelta al fútbol esta vez fue determinante, realizando unas campañas prodigiosas en este equipo que lo catapultó directamente al Cartagena FC en la temporada 1966/1967.

Jugador de Primera

Se inicia una primera etapa en el Efesé en donde muy pronto se hace con la titularidad, como lo definió otro crack, Melenchón: «Era temperamental y puro nervio, era un torito que entraba muy fuerte e iba a por todas». Con estas aptitudes pronto otros equipos de superior categoría se fijaron en él, primero el Málaga, después el Real Madrid (otro día relataremos ese frustrado fichaje) y por fin su gran oportunidad: su incorporación al Valencia CF.

En este equipo, Arango alcanzó su máximo nivel como futbolista, junto a grandes estrellas del panorama nacional como Claramunt, Sol, Lico, Valdez, Antón, etc. y por supuesto su entrenador Alfredo Di Estéfano.

Fueron años de plenitud futbolística en Primera División, en competiciones internacionales, truncados por una enfermedad de pulmón que lo tuvo cuatro meses en reposo absoluto y casi estuvo a punto de retirarlo de los terrenos de juego.

Pero Perico Arango nunca se rindió, se recuperó y todavía jugó nueve temporadas más. Finalizado su contrato con el equipo ché, volvió a su Cartagena a los 28 años, empezando desde cero junto a su equipo en regional, hasta ascenderlo a Segunda División.

Nadie como él simboliza la esencia cartagenerista. Arango fue y será nuestro capitán, que recibió su correspondiente homenaje cuando se retiró del fútbol activo en la temporada 1984/1985, pero al que le debemos algo más. Su nombre debe figurar como parte de la leyenda que representa, sus 565 partidos oficiales y sus 14 temporadas como jugador, sus momentos como entrenador o desempeñando otras funciones en el club más representativo de nuestra ciudad, merecen que su nombre se perpetúe entre los aficionados que no han tenido oportunidad de conocerlo. Estoy seguro de que este domingo algún veterano aficionado del Efesé, en el derbi contra nuestro más encarnizado rival, sentirá la estela del dueño del '2', un extraño ejemplar de futbolista, un hombre, un caso irrepetible en la historia de nuestro balompié, Perico Arango, un futbolista de leyenda.