La Verdad

Cruces a ciegas para conductores y peatones

Hilera de contenedores de ropa usada, vidrio y basura, en el cruce de las calles Carmen Conde y Alfonso X El Sabio de Cartagena.
Hilera de contenedores de ropa usada, vidrio y basura, en el cruce de las calles Carmen Conde y Alfonso X El Sabio de Cartagena. / ANTONIO GIL / AGM
  • Contenedores de basura y de ropa, entre otros objetos, dificultan la visibilidad en las calles del Ensanche. El Ayuntamiento estudia la reubicación de cubos y mejoras en la señalización de los pasos de cebra para evitar accidentes y que haya daños personales

Un contenedor de ropa y calzado usados, un iglú para arrojar el vidrio, tres cubos de basura orgánica... y un cruce al que los conductores y los peatones llegan 'a ciegas', por la falta de visibilidad. Así está la confluencia de las calles Carmen Conde y Alfonso X El Sabio, una de las zonas del Ensanche de Cartagena donde la acumulación de mobiliario urbano reduce el campo de visión hasta límites peligrosos para la seguridad vial.

Este problema, que en algunas calles y avenidas viene desde años atrás debido a la pasividad municipal para adoptar medidas estructurales en la ciudad (así como en barrios y diputaciones), ha influido en atropellos y otros accidentes.

En el paso de cebra ubicado en Juan Fernández con Jorge Juan, frente al restaurante El Galgo, quienes van a pie tienen que jugarse el pellejo a la hora de ir de una acera a otra y asomarse para ver si se acercan coches, furgonetas, camiones y motos. En el caso de los conductores, en ocasiones se ven sorprendidos por peatones que irrumpen de manera inesperada en la calzada.

Aunque los vehículos no superen la velocidad máxima permitida para el distrito del Ensanche, 50 kilómetros por hora, hay veces en las que las personas que van al volante no pueden frenar a tiempo. Y entonces o hay un susto o algún viandante resulta arrollado.

Lo mismo sucede en Wssel de Guimbarda y en otras calles, donde los pasos de peatones no solo están pintados cerca de los chaflanes, sino que además los contenedores de recogida de residuos sólidos domésticos (materia orgánica, plásticos, cartones y vidrio) hacen de pantalla.

Entre las situaciones preocupantes está la colocación de esta suerte de 'muros' en el entorno de colegios, como Maristas y otros de la zona más poblada de la ciudad.

Dos factores de riesgo añadidos son el estacionamiento en doble fila, que el Consistorio trata de atajar con multas basadas en las fotos que toma desde un coche-patrulla con cámara fija; y la existencia de plazas de aparcamiento pegadas a los pasos de cebra. Así ocurre también en el casco histórico, por ejemplo en Carlos III con Tierno Galván.

Por si fuera poco, tampoco ha funcionado la colocación de resaltos de hormigón y pivotes de plástico para acotar zonas de estacionamiento prohibido junto a los pasos. Según indicó un portavoz del Ayuntamiento, los técnicos de Tráfico consideran que son elementos que causan accidentes y no serán repuestos. Se optará por pintar de nuevo marcas amarillas en el suelo y por sancionar... a quien sea sorprendido 'in fraganti'.

Un portavoz de la Corporación indicó que los especialistas del área de Seguridad Ciudadana estudian la adopción de distintas medidas para mejorar la seguridad de la circulación, en especial para proteger a niños, mayores y personas con problemas de movilidad reducida.

Entre las cuestiones que, según esa fuente, se plantean los técnicos está el refuerzo de la señalización general mediante la instalación de nuevas luces de bajo consumo (led) con encendido intermitente y de señales verticales luminosas en cruces muy utilizados.

El Gobierno municipal pretende también sumarse este año a la iniciativa 'Caminos escolares seguros', que ya siguen otros municipios para garantizar la máxima protección de los menores, y potenciar que estos hagan a pie y en bici el camino de ida y vuelta a colegios e institutos.

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