La Verdad

Tesoros rurales al alcance de todos

Concha, Eulalia y María, con varias piezas expuestas en el Museo Etnográfico de Los Puertos de Santa Bárbara.
Concha, Eulalia y María, con varias piezas expuestas en el Museo Etnográfico de Los Puertos de Santa Bárbara. / Pablo Sánchez / AGM
  • Turismo hará en 2017 el proyecto de ampliación del Museo Etnográfico de Los Puertos

Un traje de novia de raso negro «que era el color con el que se casaban en los pueblos hace un siglo», recuerda Concha Vera Nieto, es una de las piezas más preciadas de la colección de objetos expuestos en el Museo Etnográfico de Los Puertos de Santa Bárbara. Una vasija de hace 200 años, una cuna infantil 'de barco', una bicicleta de antes de la Guerra Civil, los aperos de labranza y los útiles de trabajo de lecheros, quincalleros y carteros dan muestra de la historia y las tradiciones cuyos secretos encierra este local, de solo doscientos metros cuadrados.

El Ayuntamiento de Cartagena ha catalogado la colección, elaborará en 2017 un proyecto museográfico y pretende sentar las bases para hacer de este lugar un pequeño templo de las tradiciones rurales de Cartagena, a medio plazo. «Ahora mismo, esto es poco más que un almacén, muy por debajo de cualquier sala de exposiciones», comenta el presidente de la Asociación de Vecinos de Los Puertos, Claudio Cañavate. Fueron sus socios, un centenar de vecinos de la zona oeste, los que respondieron, en 2003, a la llamada que dio inicio a todo.

Cuando se corrió la voz de que Enrique Pérez Abellán, entonces concejal de Descentralización, quería montar una exposición sobre la tradición rural de la zona oeste, fue cuestión de días reunir 1.600 enseres. «En una semana teníamos todos las que cabían en este pabellón y pedimos que dejaran de enviarnos, porque no cabían», rememora.

La profusión de objetos ha supuesto que la mayor parte de ellos estén apelotonados, «sin nombres ni descripciones. Nosotras hacemos lo que podemos para explicarle a los visitantes lo que hay, pero es cierto que en algunos casos tener tantas cosas nos supera y no sabemos ni cómo se llaman», explica Concha, la vecina que se ocupa de atender a las visitas junto a María Lorente y Eulalia Aznar.

Documentan cada objeto

El historiador y arqueólogo Diego Ortiz, contratado por la empresa Eventi Tutti, ha empleado dos meses en deshacer muchos equívocos, con la catalogación de todas las piezas. «Ahora tenemos un listado de fichas en las que consta el tipo de objeto, sus medidas, una foto que lo identifica, el estado de conservación, cómo está decorado, el uso que tenía y otros aspectos» de interés, señala este especialista.

Entre las joyas que ha encontrado, Ortiz destaca la existencia de mobiliario de finales del siglo XIX, de labores de bolillo muy trabajadas y de cerámica de loza artesana de Sevilla de hace más de cincuenta años. «Ahora nos tocará hacer una valoración de cada objeto, según su antigüedad y su buena factura, y luego organizarlos por temas», adelanta a 'La Verdad' la coordinadora municipal de Arqueología, María del Carmen Berrocal.

Su intención es realizar una nueva campaña de recogida de piezas entre los vecinos para enriquecer los fondos del museo. «Hay que reunir más objetos. La gente no es consciente de lo importante que es conservar la memoria rural, Esta zona ha conservado modos de vida de hace mucho tiempo y tenemos que preservar lo que queda sí»,argumenta Berrocal.

«Es fascinante. Todo lo que hay aquí nos da una idea de cómo vivían, cómo dormían y cómo se divertían nuestros antepasados de hace uno y dos siglos. Con eso haremos este año, una memoria y un proyecto de nuevo museo», destaca la concejal de Turismo, Obdulia Gómez.

Duplicar el espacio

La escasez de inversiones prevista para este ejercicio convierte en muy difícil afrontar la ampliación de las instalaciones a corto plazo. «Tenemos que esperar a ver si se incluye algo a través de los presupuestos participativos y apelar luego a los fondos del programa europeo Campoder», apunta la edil.

Ortiz y Berrocal analizan ya el almacenamiento de los elementos que se consideran menor relevantes. «Hay sitio en unas dependencias del escenario que está en la misma parcela», comenta el arqueólogo.

Lo ideal, indica en todo caso la concejal, sería duplicar el espacio, para hacer una verdadera exposición histórica y por temas. Eso es lo que diseñará ahora su departamento, para tenerlo disponible cuando llegue el dinero.