La Verdad

El Ejército gana en cercanía

  • Más de 600 personas acuden a mostrar su simpatía por lo castrense durante los actos celebrados en la Puerta de Murcia. Tras la parada, el almirante de Acción Marítima departió con algunos asistentes al evento y les felicitó por la festividad de los Reyes Magos

Miguel García Amador, de cinco años, demostró ayer con su saludo, mano en la sien, el respeto que el Ejército se ha ganado incluso entre los niños habitantes de Cartagena, en los últimos años. Alrededor de 600 personas acompañaron al pequeño y a su abuelo Enrique Amador, que como militar le ha inspirado ese cariño por lo castrense, para ver la parada que conmemoró la Pascua Militar en la Plaza de San Sebastián, a las puertas de la Capitanía de la Armada.

Al acto acudieron autoridades militares como el almirante del Arsenal, el vicealmirante Marcial Gamboa Pérez-Pardo, y también civiles, como el delegado del Gobierno, Antonio Sánchez-Solis; el presidente del Tribunal Superior de Justicia de Murcia, Miguel Pasqual de Riquelme, y el alcalde de Cartagena, José López. Todos fueron recibidos por el jefe de Estado Mayor de la Fuerza de Acción Marítima, Miguel Ángel Izquierdo, en la Puerta de Murcia, antes de la llegada de su superior, el almirante Manuel de la Puente. Éste pasó revista a las tropas, firmes frente a las autoridades. La fuerza destacada allí para la ocasión estuvo formada por soldados de la base del Ejército del Aire en Alcantarilla, por un brigada del Regimiento de Artillería Antiaérea número 73, por unidades de marinería de la Fuerza de Acción Marítima y por un destacamento de gastadores de Infantería de Marina. Todos marcharon al son de la música de la Banda del Tercio de Levante.

De la Puente recordó los orígenes de la Pascua Militar, instaurada por el rey Carlos III en 1792 para honrar al Ejército tras la recuperación de Menorca, que estaba en poder de los ingleses. En los instantes posteriores a desfile, se acercó a departir con algunos de los asistentes. «¡Feliz día de Reyes! ¿Qué regalos les han traído? Gracias por venir a ver el desfile», les dijo a los de las primeras filas, justo enfrente de la puerta de Capitanía. Una mujer, emocionada, le dijo que tenía muchos familiares en la Armada y le expresó su admiración por el Ejército. «¡Qué majo ha sido al interesarse por nosotros!», comentaba otra cuando el público ya se retiraba.

El sentimiento de respeto y devoción fue compartido durante toda la ceremonia. Algunos, como el pequeño Miguel, se salieron también del guión para acercarse a los soldados cuando desfilaban. «Se sabe todos los uniformes y los nombres de las distintas brigadas», aseguró su abuelo, con ilusión, justo antes de iniciar el camino a casa.

De la Puente expresó, ya en el acto interno con las autoridades en el Salón del Trono de Capitanía, su alegría por el acercamiento que las unidades militares en Cartagena y por extensión, en toda la Región, han conseguido hacia la ciudadanía. A ello han contribuido, dijo, la popularización de las ceremonias públicas de arriado de bandera en diversas localidades. También el crecimiento de pruebas deportivas abiertas a la participación general, como la Ruta de las Fortalezas y el Cross de la Artillería, entre otras. A su juicio, también es notable el número de civiles que se apuntan para jurar bandera en los actos militares.

Todo ello es una muestra de respeto y reconocimiento que premia la discreta labor operativa y de mantenimiento de la seguridad que desarrollan las Fuerzas Armadas y que «muchas veces pasa desapercibida para la mayor parte de los ciudadano», añadió el alto mando.