La Verdad

Comienza la rehabilitación de San Ginés de la Jara con el desmontaje del tejado

Dos operarios, uno con una carretilla y otro subido a una grúa de brazo extensible, trabajan en el interior del monasterio medieval.
Dos operarios, uno con una carretilla y otro subido a una grúa de brazo extensible, trabajan en el interior del monasterio medieval. / A. Gil / AGM
  • La restauración integral del monasterio del siglo XVII durará dos años y con ella Hansa Urbana confía en retomar su proyecto urbanístico

La retirada de cientos de tejas de la cubierta de la nave principal ha dado inicio a las obras de restauración del monasterio medieval de San Ginés de la Jara. Los expertos en arqueología contratados por Hansa Urbana, empresa propietaria del inmueble, hicieron anteayer la revisión previa y dieron el visto bueno al comienzo de los trabajos. El objetivo es devolver en dos años el esplendor original al campanario, a la iglesia y al claustro del siglo XVII. El presupuesto es de dos millones de euros.

Las obras corren a cargo de la empresa Azuche 88 SL, que ejecutará el proyecto de Francisco José Sánchez Medrano, con todos los permisos de la Dirección General de Cultura de la Comunidad Autónoma. El Ayuntamiento lleva 18 meses de negociaciones con la promotora para que cumpla los compromisos a los que llegó hace más de una década. En aquel entonces, se vinculó la cesión al Ayuntamiento del inmueble, perfectamente rehabilitado, a la concesión de los permisos para construir 10.000 viviendas en los terrenos anexos, bajo el nombre de Urbanización Novo Carthago. A día de hoy la promoción inmobiliaria, salpicada por una investigación judicial con varios exdirigentes y políticos en activo implicados, no ha salido adelante. Tampoco la obra del monasterio.

La promotora responde

Con el cambio en el gobierno local de hace un año y medio, el alcalde, José López, presionó para sacar la restauración del olvido, con una advertencia: usar el aval millonario que depositó la promotora para retomar el proyecto, si no había obras en un plazo razonable. La empresa entendió el aviso y ahora demuestra la voluntad de cumplir su compromiso.

Hace dos semanas, Hansa Urbana contrató a Azuche 88 SL. Siete días más tarde ya estaban colocadas las dos casetas de obra para acopiar materiales. Pero es ahora cuando se aprecia movimiento en el recinto. Tras descubrir la estructura interior del techo, Hansa Urbana tendrá que conservar las tejas. En la restauración de un BIC, la ley obliga a reponer tantos elementos originales como sea posible. La rehabilitación de las cubiertas es imprescindible para poder trabajar en el interior del monasterio.

Además, otros operarios se ocupan de desescombrar los patios y antiguos jardines de la cantidad de restos de relleno que se han depositado en el último siglo. El objetivo es devolver la parcela al nivel original, más bajo que el actual.

En 2013, Hansa Urbana instaló una cubierta metálica para proteger la zona del claustro. También llevó a cabo obras de saneamiento selectivo junto a la torre de la iglesia. Sin embargo, han pasado dos años en los que no se ha registrado ninguna actividad en el histórico recinto.

Hansa Urbana confía en que el cumplimiento de su parte del pacto le permita retomar el proyecto urbanístico en los alrededores, con 6.000 viviendas en lugar de las 10.000 previstas inicialmente. El Ayuntamiento, por su parte, quiere que la rehabilitación incluya también algunas tareas añadidas, como la creación de huertos, probablemente ligados a la UPCT, para habilitar allí un vivero.