La Verdad

Fiesta navideña nocturna en la calle del Aire, en 2014.
Fiesta navideña nocturna en la calle del Aire, en 2014. / J. M. R. / AGM

La revisión del mapa de los ruidos en el casco histórico incluye un plan para limitarlos

  • El estudio que piden los vecinos por el aumento de bares y eventos en el centro determinará si es declarado «zona de protección acústica»

El Gobierno local responderá el año que viene a las demandas vecinales de un mayor control de los ruidos que se generan en toda la ciudad, con especial hincapié en el casco antiguo por la creciente actividad los negocios de hostelería y de ocio nocturno. La Plaza de San Francisco y las calles Honda, Jara, Aire, Cañón y Sagasta dan ejemplo, cada fin de semana, de la proliferación de bares y restaurantes con terraza, cuya actividad no pudo ser incluida en el primer estudio realizado en 2012 porque no existían. «La normativa estatal exige que el mapa se modifique cada cinco años. En nuestro caso, se acompañará la revisión con un plan especial para el casco antiguo. De los resultados se derivará su calificación como zona acústicamente saturada, si se superan determinados umbrales», apuntó un portavoz del alcalde, José López.

La petición de mano dura para quienes hacen ruido en el entorno urbano parte de la Federación vecinal. También de la Plataforma Sin Ruido, que lideran media docena de personas, pero que mantiene contacto con un centenar de vecinos del centro que comunican las molestias que sufren, de día y de noche. Ayer, ese colectivo presentó los papeles para inscribirse como agrupación legal y poder actuar en nombre de sus asociados.

El anterior equipo de gobierno, del PP, hizo un primer mapa de ruidos, hace cuatro años, que solo consideró como zona en riesgo de saturación de ruidos la que tiene como ejes las calles Príncipe de Asturias y Jiménez de la Espada. El informe lo realizó la empresa LVM Cavendish y tenía tres fases previstas. Los resultados que tiene en su poder el nuevo Ejecutivo de MC y PSOE abarcan «desde el casco antiguo hasta Santa Ana», indicó el portavoz de López. «En ellos se recogen todos los parámetros exigidos», desde el alcance del ruido en la vía pública (acústica en horizontal) hasta su propagación vertical (hacia arriba, por los edificios de viviendas).

El problema es que no se utilizaron las conclusiones para tomar medidas y ahora los datos son obsoletos. Uno de los ejemplos más notorios es la Plaza de San Francisco, que ha sido peatonalizada, tiene cinco bares nuevos y acoge conciertos musicales periódicamente.

En el Ayuntamiento esperan a ver el resultado de los estudios. Pero el concejal de Interior, Francisco Aznar, ya anticipo anteayer que prepara cambios en las ordenanzas . Su objetivo es aplacar las quejas de los vecinos respecto a la concentración de personas que sacan sus copas de los bares para beber en la calle y les molestan. Además, habrá que tener en cuenta la ampliación del horario de las terrazas. Ahora están activas hasta la una entre semana y hasta la una y media los viernes, los sábados y los domingos. En verano, la actividad llega hasta la 1.30 horas, de lunes a jueves, y hasta las dos, el resto de la semana.

Ordenanza de veladores

Otra normativa modificada y ya en vigor es la que regula la colocación de las mesas y las sillas en la vía pública. Hay ya 20 delimitadas con pintura, para evitar que superen el espacio por el que pagan. Cuatro tienen un expediente sancionador y una fue parcialmente eliminada ayer por los técnicos municipales con asistencia de la Policía Local.