La Verdad

Uno de cada tres comercios echó el cierre durante la crisis por la caída de las ventas

  • El alto precio de los alquileres, la elevada presión fiscal y la falta de ayudas y promoción tampoco ayudaron al sector

La caída de las ventas durante la crisis se ha llevado por delante a uno de cada tres pequeños comercios y, de paso, la ilusión de cientos de trabajadores y empresarios que pusieron todas sus expectativas y su patrimonio en un negocio que no pudo sobreponerse a las continuas bajadas del consumo registradas desde principios de 2008. Desde esa fecha y hasta finales del año pasado, el 27,3% de las tiendas minoristas del municipio tuvieron que echar el cierre, el 31% en la comarca, según los datos extraídos del informe elaborado por el Gabinete de Coyuntura Económica COEC-UPCT: Perspectivas Macroeconómicas de la Comarca de Cartagena.

Los altos precios de los alquileres de los locales, la escasez de aparcamiento, sobre todo en la zona peatonal del casco antiguo, la carencia de un buen transporte público, la elevada fiscalidad, la falta de ayudas locales y regionales y la ausencia de promoción del sector son otras de las causas que apunta el estudio. Se trata de debilidades, que a juicio de los expertos que han elaborado el informe a través de encuestas a empresarios, habría que mejorar para que el comercio vuelva a la senda del crecimiento.

Una de las causas que los comerciantes locales han apuntado en los últimos años para explicar el cierre de negocios y la bajada de las ventas es la apertura de centros comerciales, cuya superficie en Cartagena ha crecido en los últimos once años un 394%, la mayor parte por la puesta en marcha del Espacio Mediterráneo y del Mandarache. En cuanto al comercio minorista, la superficie ha bajado un 13%.

El estudio, realizado por los profesores de la Universidad Politécnica de Cartagena (UPCT) Antonio García, David Siles y Antonio David Pedreño, junto al empresario José Ángel Díaz, que participó como coordinador del grupo creado al amparo de la patronal COEC, indica que uno de los principales problemas con los que se encuentra el empresario es el alto precio de los alquileres de los locales, sobre todo en el casco antiguo.

Peatonalización

Mejorar la accesibilidad a las zonas comerciales es otra necesidad que requiere de esfuerzos públicos y privados, según los empresarios consultados. «La peatonalización del casco antiguo sin atender las carencias de aparcamiento y de transporte público, hacen poco atractivo el desplazamiento hasta los locales del centro de la población residente en las periferias urbanas», se destaca en las conclusiones.

En este sentido, los comerciantes encuentran las infraestructuras ligeramente peor que las del resto de municipios de la comarca. Por contra ven en las buenas conexiones portuarias una oportunidad para sus negocios.

Una de las grandes debilidades del sector es la falta de formación en el uso de las nuevas tecnologías, algo que ha ralentizado la puesta en marcha de páginas web con venta 'online'. Los comerciantes también echan en falta trabajadores con idiomas, para atender al cada vez mayor número de clientes extranjeros, la mayoría de ellos llegados en cruceros.

Además, el informe señala que la reciente crisis económica ha provocado que se haya reducido el asociacionismo y el cooperativismo. Por ello, consideran «necesario retomar políticas conjuntas en forma de promociones e imagen de marca, entre otras cuestiones, que les permitan desarrollar economías de escala y una estrategia de desarrollo conjunta».

Ayudas municipales

La falta de ayudas y subvenciones es otra de sus reivindicaciones, sobre todo, debido al aumento de la presión fiscal al crecer los impuestos directos e indirectos. Precisamente el Ayuntamiento anunció ayer que ampliará la zona en la que se puede optar a una subvención de hasta 10.000 euros para la apertura y modernización de los negocios. Hasta ahora, solo podían solicitarla aquellos que se establecían en la Plaza de San Francisco y San Ginés y las calles Honda, San Vicente y Caballero, entre otras. Ahora, el rango de actuación se extiende a todo el casco antiguo, según fuentes municipales.

En cuanto a las franquicias, el estudio destaca las dificultades existentes para hacerse con una de ellas, por los elevados costes que supone, entre ellos, el canon, el alquiler del local comercial y si se está localizado en un centro comercial, la tasa de la galería. Al igual expone la necesidad de facilitar los trámites de apertura de negocios ante el exceso de burocratización, según los expertos consultados.

Coordinación empresarial

Por último, el informe hace hincapié en que no existe una adecuada política promocional del sector, de ahí la importancia de realizar mayores esfuerzos en este sentido por parte de las administraciones local y regional, en coordinación con las asociaciones empresariales. En su opinión hay que poner en marcha programas en diferentes núcleos urbanos, para fidelizar a nueva clientela.

En lo que va de año, la evolución de las ventas ha sido «irregular» en el casco antiguo, según el presidente del Centro Comercial Abierto, Antonio Sánchez Arenas. «El año pasado hubo un crecimiento de entre un 5 y un 6%», algo que a su juicio parecía marcar el final definitivo de la recesión económica. Pero, «ese incremento no ha sido sostenido en los últimos once meses», apuntó, en la presentación de las actividades organizadas por el colectivo para esta Navidad.

Sánchez Arenas comentó que hay una elevada rotación comercial, que implica muchas aperturas y muchos cierres en poco tiempo. «Podemos decir que los establecimientos que abren tienen un primer año de lanzamiento y se la juegan en el segundo. Si les va mal, cierran, si superan esos doce meses, lo más probable es que mantengan la actividad», concluyó.