La Verdad

La propuesta de crear dos juntas vecinales afectará a diez mil vecinos del Mar Menor

Dos operarios trabajan en la limpieza de una calle de Mar de Cristal, después de una inundación, en una imagen de archivo.
Dos operarios trabajan en la limpieza de una calle de Mar de Cristal, después de una inundación, en una imagen de archivo. / A. GIL / AGM
  • Descentralización estudia constituir las demarcaciones de La Manga y Los Belones para mejorar la atención al ciudadano

Crear dentro de un año dos juntas vecinales para administrar los primeros fondos destinados al mantenimiento y las inversiones en Los Belones y su entorno, así como en Cabo de Palos y La Manga. Esa es la iniciativa que el concejal de Descentralización, Juan Pedro Torralba, promocionará para su estudio en la próxima reunión de la Mesa de Participación Ciudadana, prevista para el martes día 9 de noviembre. Ciudadanos subrayó, en el Pleno municipal del pasado jueves, que está pendiente la creación de una demarcación, la decimotercera, para todo el área litoral de Rincón de San Ginés. Torralba quiere hablar de ello dentro de dos semanas, pero para dividir ese territorio en dos y que La Manga entre en uno de ellos.

«Ambas son zonas litorales, pero tienen características y problemas muy diferentes», distinguió el concejal. A su juicio, lo razonable es diseñar un ente territorial con cabecera en Los Belones, que gobierne las localidades de la ribera sur del Mar Menor desde Los Nietos hasta Playa Honda. Así habría un cauce de participación y de respuesta a los vecinos en el mantenimiento de calles, las plazas y los paseos marítimos; en la prevención de los efectos de las lluvias y en la convivencia entre explotaciones agrícolas, núcleos turísticos y núcleos urbanos. La otra demarcación que se crearía abarca Cabo de Palos, incluida Cala Reona, y La Manga. «En este caso es necesario abordar una simplificación para aclarar qué será competencia de la junta y de qué se ocupará el Consorcio de La Manga», explicó Torralba.

El gasto inicial de creación de la junta «se reduce en realidad a la asignación de un pago de 500 euros al mes a quien resulte elegido presidente», aseguró. En ambos casos hay Oficinas Municipales de Información de Tramitación Administrativa (Omitas) para ejercer como ventanillas únicas y locales para celebrar las reuniones. Luego llegaría el momento de dotar de presupuesto las actuaciones de cada organismo.

Si la propuesta recibe los apoyos suficientes de los grupos de la oposición y no genera rechazo en las entidades y en las asociaciones vecinales de cada zona, ambas demarcaciones se incorporarán en 2017 al listado de las doce juntas existentes. Torralba tenía ayer en la pizarra de su despacho los nombres de todas: Alumbres, El Llano, El Algar, La Puebla, La Palma, Pozo Estrecho, El Albujón, La Aljorra, Molinos Marfagones, Perín, e Isla Plana y La Azohía. En ese pizarrín analiza el concejal el cierre presupuestario de este año. Pronto plasmará en él sus planes para el que viene.

El concejal reunió anteayer a los presidentes de estos doce organismos para tratar estos temas. Les pidió datos sobre las cuentas actuales, que en algunos casos van muy retrasadas, tal y como ha criticado el PP. «Queremos que se dé vía libre a los capítulos de gasto corriente, de inversiones y, en especial, a las transferencias y subvenciones», recalcó Torralba, ante el listado, en el que quiere consignar los gastos pendientes en cada una de esas áreas.

Es posible doblar la inversión

El encuentro sirvió también para transmitir los planes presupuestarios para 2017 a once de los doce presidentes (Miguel Garrido, de Alumbres, no participó porque estaba reunido con miembros de su junta). Torralba les dio un mes para hacer una propuesta de gasto a la concejal de Hacienda, Isabel García. Gozarán de total libertad para proponer aumentos de sus inversiones hasta el doble de los 18.000 euros que se les asignaron este año, siempre y cuando recorten en gasto corriente o moderen las transferencias y ayudas a agrupaciones y colectivos.

«Si queremos presupuestos participativos en los que decidamos todos, también las juntas vecinales tienen que tener ese poder», explicó. Someterlo a la supervisión de Hacienda solamente servirá para que nadie se gaste en cosas prescindibles lo que es evidente que hace falta para obras necesarias. «Además, esto mejorará la capacidad para ejecutar antes los gastos y las inversiones, porque hasta ahora los presupuestos les llegaban hechos a las juntas, que tenían que modificarlos sobre la marcha con el consiguiente retraso», añadió Torralba. Esta mayor libertad irá acompañada de más responsabilidad, ante los vecinos, en la gestión de los presupuestos que las juntas contribuirán a diseñar desde el principio.

Los presidentes fueron informados también del proceso de elaboración de los presupuestos municipales participativos, para que transmitan a los ciudadanos y a las asociaciones de su zona que hay dos millones de euros en inversiones en juego. Ciudadanos y asociaciones podrán hacer propuestas de gasto por esa cantidad hasta el 15 de noviembre, a través de un documento que puede descargarse en la web municipal. En diciembre se abrirá un plazo de votación popular para elegir las mejores iniciativas. Se podrá participar por internet y, probablemente, también en las Omitas.