La Verdad

Grandes anfitriones

Antonio Fariña, Paco Bernabé, Blanca del Rey, Carlos Herrrera, Noelia Arroyo y Armando del Rey, ante al mercado público de La Unión.
Antonio Fariña, Paco Bernabé, Blanca del Rey, Carlos Herrrera, Noelia Arroyo y Armando del Rey, ante al mercado público de La Unión. / LV

Recuerdo que, hace ya muchos años, en la carretera de La Unión a Cartagena, la misma que nos llevaba hasta Alicante por la costa, cuando todavía no existían las autovías, en la zona de la entrada a la Trimilenaria, una vez pasada la Media Legua, donde está el Tiro Olímpico y el actual Parque de Policía y Bomberos, en la esquina de la antigua factoría de Explosivos Río Tinto, existía un cartel municipal que decía: «Bienvenido a Cartagena, Ciudad Acogedora», junto con el escudo de nuestra ciudad. Pero esto ya es historia. Me estoy remontando nada menos que al año 1965, y aunque el cartel ya no exista, la vocación de nuestra Trimilenaria sigue siendo la misma.

Y cuando les hablo de lo acogedora que es nuestra ciudad, tengo que meter también en el saco a nuestra ciudad hermana Minera, me refiero a La Unión. Y es que siempre lo han sido y lo siguen siendo las dos, con sus gobernantes al frente y sus acogedores ciudadanos, y enseguida entenderán por qué cuando les cuente uno de mis últimos recorridos, el de un caluroso día de Agosto, ya vencido el ecuador del verano, cuando acudí a la llamada de unos buenos amigos de Cartagena, La Unión y Cabo Palos que me invitaron a compartir jornada completa por mar, tierra adentro y bajo tierra con unos invitados muy especiales.

Bajo la perfecta organización de Marcelino Solana, Alfonso Torres, José María Uñaz, el Diputado Nacional Paco Bernabé, nos reunimos unos cuantos amigos, con el fin de ofrecer a nuestros invitados una visión especial de nuestras dos ciudades hermanas y sus excelencias turísticas. A toque de pito, en la radiante mañana en Cabo Palos, comenzamos dando un paseo por la pescadería para observar el espectacular género que exhibía vivo en sus mostradores. Después, saludo a Dionisio de La Tana y un desayuno con el correspondiente asiático en el Miramar, de mi buen amigo Domingo.

Se incorporan entonces Pedro Antonio Sánchez, nuestro Presidente Regional, acompañado por Noelia Arroyo, la Consejera de Cultura, que estaban de visita oficial a las empresas de buceo y con la inquietud de la situación de nuestro Mar Menor. Y junto a ellos, el invitado estrella del día, Carlos Herrera, el mejor comunicador a día de hoy en ésta nuestra España, todavía unida, que disfrutó del recorrido improvisado por Cabo Palos y de la tertulia distendida.

Seguidamente, recorrimos toda la Gran Vía de La Manga hasta llegar al Puerto de Tomás Maestre, donde embarcamos en el 'OUMMOUCOLZOM', familiarmente conocido como OZ por su armador, el empresario Alfonso Torres, propietario también de la Discoteca TRIPS, la mejor sala del Mediterráneo español, que está sonando a nivel nacional como una de las mejores del circuito de verano, y que si estuviese en otra zona, rompería de éxito. Pero aquí, en nuestra Trimilenaria, las cosas se valoran como se valoran, por lo que es de justicia reconocer el mérito de este empresario, que también cuenta con el restaurante Urdensun en La Manga Club, diseñado con un estilo tan vanguardista que nos traslada rápidamente a La City o Nueva York, al igual que su grupo hostelero Montemares Luxury. Y pronto nos sorprenderá en Cartagena con su promotora, que pondrá a la venta un edificio singular en el Paseo que, seguro, hará historia.

Con Carlos Herrera

Es todo un lujo poder hablar de empresarios cartageneros de este nivel, por eso me ilusiono y me salgo del tema pero, volviendo al asunto que nos ocupa, Alfonso, durante la navegación por el Mar Menor y posterior salida a un Mediterráneo tranquilo y azul, preparó un aperitivo al más puro estilo marinero que a Carlos le encantó. Hueva de mújol 'de pellizco', mojama al corte con el grosor perfecto, almendras marconas recién fritas, cervezas en su punto de frío y tomadas a morro, unas latas de berberechos, navajas y mejillones, de esos que entran 4/6 unidades por lata y pan caliente para no dejar en plato el caldo del mejillón, vamos, todo un señor aperitivo que degustamos mientras observábamos las siluetas de los edificios de La Manga desde el mar.

Y así, en entretenida tertulia, llegamos a Cabo Palos, donde nos dimos un baño estupendo en la playa de las Escalerillas, donde fondeamos y Pepe el sueco, uno de los mejores especialistas en calderos, nos preparó uno a bordo que estaba imponente, con unas entradas de quisquilla fresca y una ensalada de tomate, aceite, aceitunas y golpe de sal, sin lujos pero que estaba de 'chapó', y como sorpresa final, el postre a base de producto de la Región: melocotones de Cieza; y toda la comida regada también con productos de la Región, en esta ocasión de Jumilla, un 'Bruto' de las Bodegas Juan Gil, un gran vino según todos los entendidos que le encantó al invitado estrella, Carlos Herrera.

Durante la larga sobremesa, una vez entrados en el mundo del hielo, el tema central giró en torno al festival de La Unión, desde su origen en el año 1961 gracias a ese gran Alcalde que fue Esteban Bernal, que lo puso en marcha por amor a su tierra y a los cantes mineros y cuyo testigo fue recogido por todos los alcaldes que le han sucedido y que lo han ido modificando y haciendo cada año más grande. Y es que el flamenco proviene de la fusión de las diferentes culturas que se ha ido encontrando por los puertos y ciudades por las que va pasando y de las que se nutre.

De Cabo de Palos a La Unión

Y a esta fusión de cantes, toques y bailes se han encargado de ponerle ritmo quince ganadores de este festival, que han realizado una gira por todos los puertos de España, terminando en el Teatro Real de Madrid, con la presencia de la Reina y de algún que otro Ministro del Gobierno y los más granado del mundo empresarial. Se trata de 'Las Minas Flamenco Tour', un espectáculo que también ha recorrido Bruselas, Bombay, Tokio... y tal y cómo nos lo estaba contando su director, Aurelio Ayala, parecía que los estuviésemos viendo en directo en el OZ. A Herrera le entusiasmó el proyecto y prometió apoyarlo desde su cadena, iniciativa que contó con el beneplácito de todos los presentes, que alabaron unánimemente esta apuesta de los Solana por exportar La Unión y estos cantes por todo el mundo desde esta plataforma tan bien estructurada y promocionada por grandes compañías.

Y tras una pausa para el descanso, terminamos la jornada nocturna con un reencuentro en la Bodega de la Cabaña de Saura, santuario del buen vino y de las delicatessen con las que Pepe nos sorprendió: unos quesos de su selección, caña de lomo de Huelva, michirones 'San Federico' y unos calamares de potera a la andaluza, todo ello acompañado de los mejores caldos de la Región. Se incorporó a la reunión Gaby Guzmán, gran empresario del Mar Menor y que resultó ser tío segundo de Herrera... ¡Lo que es la vida!

La siguiente parada antes de llegar al Mercado Público de La Unión fue en El Vinagrero, gran amigo de Carlos que le preparó lo que a él le gusta: buen bonito con tomate, boquerón frito seco de aceite y pulpo al horno, en la línea de la gran cocina de Mamen. Y de allí hasta el Mercado, donde pudimos disfrutar del pregón flamenco que había preparado la maravillosa Blanca del Rey para la ocasión y de la posterior gala de los ganadores del año anterior.

Felicidad y experiencia

En fin, un día único, en una compañía extraordinaria y con grandes anfitriones que saben vender ciudad, festival y Región. Y termino con una frase a tener muy en cuenta: «Un buen día te da felicidad, un mal día te da experiencia». Todo se puede aprovechar.